DICCIONARIO MÉDICO
Espiroqueta
Las espiroquetas son un filo de bacterias gramnegativas con morfología helicoidal alargada, dotadas de unos flagelos internos (endoflagelos o filamentos axiales) que les permiten desplazarse girando sobre su propio eje. Los tres géneros con relevancia clínica en el ser humano son Treponema, Borrelia y Leptospira, responsables respectivamente de la sífilis, la enfermedad de Lyme y la leptospirosis. Una espiroqueta es una bacteria del filo Spirochaetota (antes denominado Spirochaetes), caracterizada por una célula alargada que se enrolla sobre sí misma formando una hélice. El diámetro de estas bacterias oscila entre 0,1 y 0,6 micrómetros, mientras que su longitud puede variar notablemente: desde unas 5 micras en Treponema pallidum hasta más de 200 en algunas especies de vida libre. El término procede del latín científico spirochaeta, acuñado en 1838 probablemente por el naturalista prusiano Christian Gottfried Ehrenberg. Lo compuso a partir de dos raíces griegas: σπεῖρα (speíra, "espiral") y χαίτη (khaítē, "cabellera", "melena"), en alusión al aspecto de filamento rizado que presenta bajo el microscopio. La RAE registra la voz castellana como "espiroqueta" y, con uso menos frecuente, "espiroqueto". Lo que distingue a las espiroquetas del resto de bacterias móviles no es tanto su forma en espiral como el mecanismo que la produce. Poseen unos flagelos singulares, los filamentos axiales o endoflagelos, que no sobresalen al exterior de la célula. Están anclados cerca de cada polo del cilindro protoplasmático y discurren por el espacio periplasmático, envueltos por la membrana externa. Cuando rotan, hacen girar a toda la célula como un sacacorchos. Según la especie, cada célula puede tener desde dos hasta un centenar de endoflagelos. La combinación de rotación axial, contracciones ondulantes y avance helicoidal permite a las espiroquetas penetrar en medios viscosos con una eficiencia que otras bacterias no alcanzan; ese detalle tiene importancia directa en su capacidad para invadir tejidos y mucosas del organismo humano. Su pared celular es de tipo gramnegativo, pero con peculiaridades. Muchas espiroquetas se tiñen mal con la tinción de Gram convencional porque su diámetro es inferior al límite de resolución del microscopio óptico. De ahí que la microscopía de campo oscuro siga siendo, todavía hoy, la técnica de referencia para visualizarlas en fresco. De las tres familias del orden Spirochaetales, solo tres géneros producen enfermedad en el ser humano. Treponema incluye las subespecies de Treponema pallidum: T. pallidum pallidum (agente de la sífilis venérea), T. pallidum pertenue (pian o frambesía), T. pallidum endemicum (bejel) y Treponema carateum (mal del pinto). Son parásitos estrictos del ser humano, incapaces de sobrevivir fuera del hospedador, y tan delgados (0,1-0,2 micras de diámetro) que resultan invisibles con microscopía óptica convencional. Fritz Schaudinn y Erich Hoffmann las observaron por primera vez en 1905, en la Charité de Berlín. Borrelia agrupa especies más gruesas, visibles incluso en frotis de sangre teñidos con Giemsa. Borrelia burgdorferi produce la enfermedad de Lyme, transmitida por garrapatas del género Ixodes, y Borrelia recurrentis causa la fiebre recurrente epidémica, vehiculada por el piojo del cuerpo humano. Leptospira presenta extremos curvados en gancho, un rasgo que facilita su identificación bajo campo oscuro. Leptospira interrogans provoca la leptospirosis, una zoonosis de distribución mundial que se transmite por contacto con agua o suelo contaminados por orina de animales infectados. Inada e Ido la aislaron en 1915, a partir de la sangre de mineros japoneses enfermos. Solo una fracción pequeña de las espiroquetas conocidas es patógena. Muchas especies viven libres en ambientes acuáticos, sedimentos marinos y suelos húmedos; otras forman parte de la microbiota comensal de la cavidad oral humana o del tracto digestivo de termitas, donde participan en la degradación de celulosa. Esta diversidad ecológica y la profunda separación filogenética del filo frente al resto de bacterias (confirmada por análisis del ARN ribosómico 16S) sugieren un origen evolutivo muy temprano. El cromosoma de algunas espiroquetas es lineal en lugar de circular, un rasgo infrecuente entre procariotas que comparten con muy pocos grupos bacterianos. Del latín científico spirochaeta, formado con las raíces griegas σπεῖρα (speíra, "espiral") y χαίτη (khaítē, "melena" o "cabellera"). El nombre, acuñado hacia 1838, describe la apariencia de filamento rizado que muestran estas bacterias al microscopio. Bacterias. Son organismos procariotas con pared celular de tipo gramnegativo, membrana externa y endoflagelos. No tienen relación alguna con los virus, que carecen de estructura celular propia. Las tres más conocidas son la sífilis (por Treponema pallidum), la enfermedad de Lyme (por Borrelia burgdorferi) y la leptospirosis (por Leptospira interrogans). Existen también las llamadas treponematosis no venéreas: el pian, el bejel y el mal del pinto, causadas por subespecies o especies próximas a T. pallidum. No todas. Borrelia, por ejemplo, puede visualizarse en frotis teñidos de sangre periférica. Sin embargo, Treponema pallidum mide apenas 0,1-0,2 micras de diámetro, por debajo del poder de resolución útil del microscopio óptico. La microscopía de campo oscuro ilumina lateralmente la muestra y crea un halo brillante alrededor de cada espiroqueta, haciéndola visible contra un fondo negro. Si desea profundizar en conceptos asociados a las espiroquetas, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es una espiroqueta
Estructura y motilidad
Géneros de interés médico
Un filo antiguo y diverso
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra espiroqueta?
¿Las espiroquetas son virus o bacterias?
¿Qué enfermedades causan las espiroquetas?
¿Por qué las espiroquetas necesitan campo oscuro para verse?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026