DICCIONARIO MÉDICO
Colgajo a distancia
El colgajo a distancia es un colgajo que se obtiene de una zona corporal alejada del defecto, cuando el tejido adyacente resulta insuficiente o inadecuado para la reconstrucción. Incluye tanto los colgajos pediculados a distancia (que mantienen una conexión tisular temporal con su origen) como los colgajos libres microquirúrgicos, en los que el pedículo se secciona y se reanastomosa en la zona receptora. La categoría «a distancia» se define por oposición al colgajo local. Cuando el defecto excede la capacidad del tejido vecino, cuando el lecho receptor requiere un aporte vascular que la zona circundante no puede ofrecer (hueso expuesto sin periostio viable, zona irradiada, úlceras crónicas sobre prominencias óseas), o cuando la magnitud de la pérdida tisular exige un volumen de tejido solo disponible en regiones remotas, el cirujano recurre a colgajos de zonas donantes alejadas. El recurso más antiguo fue el colgajo pediculado a distancia, que obligaba al paciente a mantener una posición forzada durante semanas mientras el puente tisular (pedículo cutáneo) garantizaba la irrigación. Tagliacozzi describió en 1597 uno de los primeros: un colgajo del brazo suturado a la nariz, con el brazo inmovilizado junto a la cara durante tres semanas antes de seccionar el pedículo. Las guerras mundiales del siglo XX impulsaron variantes de esa técnica, en especial el colgajo tubular de Harold Gillies, que enrollaba el pedículo cutáneo en un tubo para protegerlo durante la transferencia por etapas. El salto cualitativo llegó con la microcirugía. En la década de 1970, la capacidad de anastomosar vasos de 1 a 3 mm de diámetro bajo microscopio permitió separar por completo el colgajo de su zona donante y reconectar su arteria y su vena a vasos receptores en cualquier punto del cuerpo. Esto eliminó la necesidad de posiciones forzadas, redujo el número de intervenciones y amplió enormemente las opciones reconstructivas. Colgajos como el radial del antebrazo, el dorsal ancho o los basados en el recto del abdomen (TRAM, VRAM) pueden utilizarse hoy como colgajos libres con tasas de supervivencia superiores al 95 % en centros con experiencia. Pese a la hegemonía del colgajo libre, los colgajos pediculados a distancia no han desaparecido del todo. El colgajo inguinal pediculado sigue empleándose en reconstrucciones de mano, y el colgajo cruzado de pierna (cross-leg) conserva indicaciones en entornos con acceso limitado a microcirugía. La frontera entre ambos no es rígida. En general, el colgajo regional procede de una zona cercana pero no contigua al defecto y puede transferirse a través de un túnel subcutáneo o un puente cutáneo sin necesidad de microcirugía. El colgajo a distancia procede de una región corporal alejada y, si es libre, exige anastomosis microvascular. Sí. Por definición, el colgajo libre se desconecta por completo de la zona donante, se transporta a la zona receptora (que puede estar en cualquier parte del cuerpo) y se revasculariza mediante anastomosis microvascular. La distancia es inherente al concepto. Cuando el tejido local es insuficiente en cantidad o calidad, cuando el defecto afecta a estructuras profundas (hueso, articulación, tendón) que requieren un aporte sanguíneo robusto, o cuando una reconstrucción compleja precisa tejidos compuestos (piel, músculo y hueso) que solo están disponibles en zonas remotas. Si desea profundizar en conceptos asociados al colgajo a distancia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el colgajo a distancia
Del colgajo pediculado al colgajo libre
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia un colgajo a distancia de un colgajo regional?
¿Un colgajo libre es siempre un colgajo a distancia?
¿Cuándo se prefiere un colgajo a distancia frente a un colgajo local?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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