DICCIONARIO MÉDICO
Colgajo libre vascularizado
El término "colgajo libre vascularizado" designa un bloque de tejido que se separa completamente de su zona donante y se trasplanta a otra región del cuerpo conservando su propia irrigación arteriovenosa, que el cirujano reconecta en el sitio receptor. Es sinónimo funcional de colgajo libre microquirúrgico; la diferencia reside en el matiz terminológico, no en la técnica. La expresión "libre vascularizado" pone el acento en dos propiedades simultáneas: "libre" porque el colgajo se desconecta por completo de su lugar de origen (un colgajo pediculado, en cambio, permanece unido por un puente tisular), y "vascularizado" porque conserva su arteria y su vena propias, que se suturan a los vasos de la zona receptora para restablecer el flujo sanguíneo. Este matiz lo distingue del injerto libre de piel, que también se separa por completo pero carece de pedículo vascular y depende de la imbibición plasmática del lecho receptor para sobrevivir. En la práctica clínica, "colgajo libre vascularizado" y "colgajo libre microquirúrgico" se refieren al mismo procedimiento. La primera denominación subraya el rasgo biológico (que el tejido mantiene su irrigación), la segunda destaca el requisito técnico (que la reconexión se realiza con instrumental de microcirugía). Ambas aparecen en la literatura y en los informes quirúrgicos sin distinción operativa. La frontera entre colgajo libre vascularizado e injerto libre tiene consecuencias directas sobre qué tejidos pueden transferirse y en qué condiciones. Un injerto de piel funciona porque la dermis es lo bastante fina como para revascularizarse espontáneamente desde el lecho en 48 a 72 horas. El músculo, el hueso o un bloque grueso de tejido graso no sobrevivirían sin aporte arterial inmediato. Por eso, la reconstrucción de defectos profundos exige un colgajo vascularizado. Un ejemplo que aclara la diferencia: para cubrir una pérdida de piel superficial en el dorso de la mano, puede bastar un autoinjerto de piel parcial. Si, en cambio, la pérdida incluye tendones expuestos, hueso sin periostio o estructuras que necesitan acolchado con tejido vivo, el cirujano recurrirá a un colgajo libre vascularizado que aporte volumen y vascularización propios. Sí. Son dos maneras de nombrar el mismo procedimiento. "Libre vascularizado" describe el resultado (un colgajo desconectado que conserva su irrigación); "libre microquirúrgico" describe la técnica (la reconexión bajo microscopio). Los dos términos se usan indistintamente. En la vascularización. El injerto libre carece de pedículo vascular propio y sobrevive gracias a la revascularización espontánea del lecho receptor, un proceso que tarda días y que limita el grosor del tejido trasplantable. El colgajo libre vascularizado lleva su arteria y su vena, que se reconectan en el acto quirúrgico; la perfusión se restablece en minutos, lo que permite trasladar bloques gruesos de músculo, hueso o tejido adiposo. Cuando no existe tejido donante adecuado en la vecindad del defecto, cuando el arco de rotación de un colgajo pediculado no alcanza la zona receptora, o cuando se necesita un tipo de tejido que solo está disponible a distancia (por ejemplo, hueso vascularizado de peroné para reconstruir una mandíbula). El colgajo libre también permite trabajar con dos equipos quirúrgicos simultáneos, uno preparando la zona receptora y otro tallando el colgajo, lo que acorta el tiempo operatorio total. Si desea profundizar en conceptos asociados al colgajo libre vascularizado, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el colgajo libre vascularizado
Por qué importa la distinción con el injerto
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo un colgajo libre vascularizado que un colgajo libre microquirúrgico?
¿En qué se diferencia de un injerto libre?
¿Cuándo se prefiere un colgajo libre frente a un colgajo pediculado?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026