DICCIONARIO MÉDICO
Cirugía aséptica
La cirugía aséptica es la práctica quirúrgica que se fundamenta en impedir la llegada de microorganismos al campo operatorio mediante la esterilización previa de todo lo que va a entrar en contacto con la herida: instrumental, paños, batas, apósitos y las propias manos del equipo quirúrgico. Se opone conceptualmente a la cirugía antiséptica, que destruye los gérmenes una vez presentes. El adjetivo "aséptico" procede del griego ἄσηπτος (áseptos), formado por el prefijo privativo ἀ- y σῆψις (sépsis, "putrefacción"). Literalmente significa "sin putrefacción", "libre de gérmenes que la provoquen". Aplicado a la cirugía, designa un enfoque preventivo: en lugar de combatir la infección con sustancias químicas durante la operación, se garantiza que ningún elemento contaminado entre en contacto con los tejidos expuestos. La distinción con la antisepsia puede parecer sutil, pero tiene consecuencias prácticas grandes. La antisepsia recurre a agentes químicos (antisépticos como el ácido fénico, la yodopovidona o la clorhexidina) para reducir la carga microbiana sobre tejidos vivos. La asepsia utiliza medios físicos (calor húmedo, vapor a presión, radiación) para eliminar los microorganismos antes de que toquen al paciente. En la práctica quirúrgica moderna, ambos principios coexisten: el campo se prepara con antisépticos cutáneos, pero el instrumental y los materiales han sido previamente esterilizados. Joseph Lister publicó en 1867 su método antiséptico, basado en la pulverización de ácido fénico (fenol) sobre la herida, el instrumental y el aire circundante. Los resultados fueron notables: la mortalidad por infección cayó de forma drástica en los centros que adoptaron el método. Pero el fenol irritaba la piel del cirujano y las mucosas del paciente, y la nube de ácido fénico en el quirófano era incómoda para todos los presentes. Hacia 1886, en Berlín, el cirujano Ernst von Bergmann (1836-1907) y su ayudante Curt Schimmelbusch plantearon una lógica diferente. Si los gérmenes viajan sobre los objetos, razonaron, lo eficaz no es envenenar el aire sino esterilizar de antemano todo lo que va a tocar la herida. El vehículo que eligieron fue el vapor de agua a presión. Bergmann introdujo el esterilizador de vapor para apósitos e instrumentos, y Schimmelbusch difundió el método en 1892, en su tratado sobre la cura aséptica de las heridas. El año anterior, Gustav Neuber había creado en Kiel lo que se considera la primera sala de operaciones diseñada con criterios asépticos: superficies lavables, desinfección de mobiliario y separación entre zonas limpias y contaminadas. El avance no terminó ahí. William Halsted introdujo los guantes quirúrgicos de goma en el Johns Hopkins Hospital hacia 1889, inicialmente para proteger las manos de una enfermera que desarrollaba dermatitis con los desinfectantes. Los guantes se convirtieron en barrera estéril estándar. A comienzos del siglo XX, la bata quirúrgica, el gorro y la mascarilla completaron el arsenal de barreras que define la técnica aséptica contemporánea. Conviene no confundir ambos conceptos. La cirugía aséptica es una metodología (un modo de trabajar), mientras que la cirugía limpia es una categoría dentro de la clasificación de las heridas quirúrgicas según su grado de contaminación. Una intervención se clasifica como limpia cuando no se abre una víscera hueca, no hay inflamación previa y la técnica se ha mantenido sin incidentes. En cambio, una operación sobre un absceso abdominal sería cirugía séptica o contaminada, pero el equipo seguirá aplicando la técnica aséptica en todo lo que esté en su mano. Del griego ἀ- (prefijo privativo, "sin") y σῆψις ("putrefacción, descomposición"). El término se acuñó en el ámbito quirúrgico durante la segunda mitad del siglo XIX para designar la prevención de la contaminación microbiana, frente a la antisepsia, que la combate una vez establecida. Sí. La preparación de la piel del paciente antes de la incisión se realiza con soluciones antisépticas (clorhexidina alcohólica o yodopovidona, según el protocolo del centro). Lo que cambió con la cirugía aséptica fue el abordaje del instrumental y los materiales: estos se esterilizan en autoclave antes de llegar al quirófano, en lugar de limpiarse con fenol durante la operación. Bergmann, cirujano nacido en Riga (entonces parte del Imperio Ruso) y catedrático en la Universidad de Berlín, fue quien introdujo la esterilización por vapor como método sistemático en cirugía. Sustituyó la fumigación con fenol de Lister por la esterilización previa del material, sentando las bases de la técnica aséptica que, con refinamientos, sigue vigente. Si desea profundizar en conceptos asociados a la cirugía aséptica, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cirugía aséptica
Bergmann, Schimmelbusch y el vapor de agua
Diferenciación entre cirugía aséptica y cirugía limpia
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "asepsia"?
¿Se sigue usando la antisepsia en la cirugía moderna?
¿Qué papel tuvo Ernst von Bergmann?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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