DICCIONARIO MÉDICO
Cirugía séptica
La cirugía séptica designa toda intervención quirúrgica realizada en presencia de una infección activa o con riesgo elevado de contaminación del campo operatorio. Se contrapone a la cirugía aséptica, que se desarrolla en condiciones de esterilidad completa. El adjetivo séptico procede del griego σηπτικός (septikós), derivado de σήπειν (sepein, pudrir). En el ámbito quirúrgico, se aplica a cualquier procedimiento donde el cirujano trabaja en un campo que ya alberga microorganismos patógenos o en el que la exposición a flora bacteriana es inevitable. Perforación intestinal, drenaje de un absceso profundo, desbridamiento de tejido necrótico: todas estas situaciones encajan en la categoría de cirugía séptica. No debe confundirse con la sepsis como entidad clínica. La sepsis describe una respuesta inflamatoria sistémica del organismo frente a una infección, mientras que la cirugía séptica hace referencia a las condiciones del acto quirúrgico en sí. Un paciente puede requerir cirugía séptica sin estar en sepsis, y viceversa. La clasificación del National Research Council, formulada en 1964, divide las intervenciones en cuatro grados según el riesgo de infección de la herida operatoria. Las cirugías limpias (clase I) se realizan en tejidos estériles sin apertura de vísceras huecas. Las limpias-contaminadas (clase II) implican entrada controlada en el tracto digestivo, respiratorio o genitourinario. En la clase III, contaminadas, hay derrame de contenido intestinal, heridas traumáticas recientes o inflamación aguda sin pus. Y la clase IV agrupa las heridas sucias o infectadas, con pus franco, vísceras perforadas o tejido necrótico. La cirugía séptica, tal como se emplea el término en la práctica hospitalaria española e hispanoamericana, corresponde sobre todo a las clases III y IV. El matiz importa porque cada categoría dicta precauciones distintas en la organización del quirófano, en el tipo de cierre de la herida y en la necesidad de antimicrobianos perioperatorios. Cuando se programa una intervención séptica, los protocolos hospitalarios exigen medidas específicas para evitar la propagación de microorganismos a pacientes intervenidos en salas contiguas. La operación suele colocarse al final del parte quirúrgico del día. Todo el material que entra en la sala se considera potencialmente contaminado al salir. Se duplica la barrera de protección personal (doble guante, bata impermeable, gafas de protección) y se restringe el tránsito de personas. Tras la intervención, la sala se somete a un proceso de limpieza terminal que incluye la desinfección de superficies, la retirada de textiles y la ventilación forzada del espacio antes de que pueda volver a utilizarse. No es un mero trámite burocrático: la tasa de infección de sitio quirúrgico en intervenciones clase IV puede superar el 30 % si estas precauciones no se cumplen con rigor (frente al 1-2 % en cirugía limpia). La asepsia es la ausencia de gérmenes. La antisepsia es el conjunto de medidas destinadas a destruir o inhibir los microorganismos ya presentes en un tejido vivo. La cirugía aséptica opera sobre tejidos estériles, mientras que la séptica acepta como punto de partida que el campo operatorio está contaminado y organiza todos sus protocolos en torno a esa premisa. Joseph Lister introdujo en 1867 la antisepsia quirúrgica con ácido fénico, pero la distinción formal entre cirugía limpia y cirugía contaminada tardó casi un siglo en sistematizarse. El trabajo de Lister partía de una intuición correcta: que la infección postquirúrgica no era inevitable. La clasificación del NRC de 1964 convirtió esa intuición en categorías operativas que siguen vigentes. Procede del griego σήπειν (sepein), que significa pudrir. Aplicado a la cirugía, indica que la intervención se realiza en un campo donde ya existen microorganismos o donde la contaminación es muy probable. No. La cirugía séptica describe las condiciones del campo operatorio, no el estado clínico del paciente. Un drenaje de absceso cutáneo es cirugía séptica, pero el paciente puede encontrarse hemodinámicamente estable y sin criterios de sepsis. Para minimizar el riesgo de contaminación cruzada. Tras una intervención séptica, la sala requiere una limpieza terminal completa. Si se programa al final, no hay pacientes posteriores que puedan exponerse a restos de flora patógena del caso anterior. Depende de la clase de herida. En cirugía contaminada (clase III), la incidencia de infección del sitio quirúrgico ronda el 10-17 %. En heridas sucias (clase IV) puede superar el 30 %. Ambas cifras contrastan con el 1-2 % de las intervenciones limpias de clase I. Si desea ampliar información sobre conceptos relacionados con la cirugía séptica, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cirugía séptica
Clasificación de las heridas quirúrgicas y su relación con el concepto séptico
Organización del quirófano en cirugía séptica
Diferenciación con la cirugía aséptica y la antisepsia
Preguntas frecuentes
¿Qué significa "séptico" en cirugía?
¿Es lo mismo cirugía séptica que operar a un paciente con sepsis?
¿Por qué se programa al final del día?
¿Cuál es la tasa de infección esperable?
Referencias
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