DICCIONARIO MÉDICO
Ciclo nasal
El ciclo nasal es la alternancia espontánea de congestión y descongestión entre las dos fosas nasales. Este fenómeno, enteramente fisiológico, está gobernado por el sistema nervioso autónomo y se repite con una periodicidad que oscila entre una hora y media y cuatro horas según el individuo. Se denomina ciclo nasal al patrón rítmico por el que una fosa nasal se congestiona parcialmente mientras la contralateral se descongestiona, y viceversa, de modo que el flujo total de aire se mantiene aproximadamente constante. La palabra nasal procede del latín nasalis, derivado de nasus ("nariz"), cuya raíz indoeuropea *nas- pervive tanto en el latín como en el inglés nose. El rinólogo alemán Richard Kayser fue el primero en describir el fenómeno de forma sistemática, en 1895, al medir la resistencia al paso del aire en ambas fosas de sus pacientes y comprobar que variaba de forma cíclica. Tres décadas después, en 1927, Heetderks documentó la turgencia alterna de los cornetes inferiores en el 80 % de los sujetos sanos que examinó, confirmando que se trataba de un rasgo habitual de la fisiología respiratoria y no de una anomalía. Los cornetes nasales están tapizados por un tejido cavernoso ricamente vascularizado, capaz de cambiar de volumen con rapidez. La rama simpática del sistema nervioso autónomo provoca vasoconstricción en ese tejido, lo que reduce su volumen y abre la fosa nasal correspondiente. La rama parasimpática, en sentido contrario, induce vasodilatación, el cornete se ingurgita y la fosa se estrecha. Ambas ramas se activan de forma alternante, coordinadas probablemente desde el hipotálamo, de modo que cuando un lado se congestiona el opuesto se abre. La resistencia total al flujo de aire, sin embargo, apenas varía: lo que cambia es la distribución del trabajo entre las dos fosas. Es un detalle que puede parecer menor, pero tiene consecuencias para el acondicionamiento del aire inspirado. La mucosa de la fosa congestionada descansa y se rehidrata, mientras la descongestionada asume la mayor parte de la función de filtrado, calentamiento y humidificación. No existe una duración fija. Las mediciones publicadas oscilan entre 90 minutos y algo más de 4 horas, con diferencias notables entre personas e incluso entre días distintos de un mismo sujeto. Hasegawa y Kern, en un estudio de la Mayo Clinic publicado en 1977, confirmaron la presencia de un ciclo nasal definido en el 72 % de los 50 voluntarios sanos que monitorizaron durante siete horas continuas con rinomanometría activa posterior. Varios factores pueden modificar el ciclo. La posición corporal es el más inmediato: al tumbarse sobre un costado, la fosa inferior tiende a congestionarse por efecto de la gravedad sobre el retorno venoso del tejido cavernoso. El ejercicio físico intenso provoca una descongestión bilateral mediada por la descarga simpática generalizada (la nariz "se abre" al correr, una experiencia que cualquier deportista reconoce). El estado emocional, la temperatura ambiental y la presencia de patología nasal previa, como una desviación del tabique o una rinitis, también influyen. La mayoría de personas sanas no nota el ciclo nasal. Solo se hace consciente cuando una obstrucción parcial preexistente convierte la fase de congestión fisiológica en una obstrucción perceptible. Es el caso, por ejemplo, de quien tiene una desviación septal leve: la fosa de por sí más estrecha se bloquea del todo durante la fase congestionada, y la persona tiene la impresión de que "siempre se le tapa el mismo lado". Se ha propuesto también una relación entre el ciclo nasal y la alternancia de dominancia hemisférica cerebral. Werntz y colaboradores publicaron en 1983 un trabajo que sugería una correlación entre la fosa nasal dominante y la actividad electroencefalográfica contralateral. La hipótesis generó interés, pero la evidencia posterior ha sido contradictoria y la conexión sigue siendo objeto de debate en la literatura fisiológica. Sí. Eso es precisamente el ciclo nasal. Ocurre en la mayoría de las personas sanas y no indica ninguna enfermedad. La posición horizontal favorece que la gravedad redistribuya la sangre venosa hacia el tejido cavernoso de los cornetes. Si se añade la fase de congestión fisiológica del ciclo, la obstrucción de la fosa inferior puede hacerse evidente. De ahí que muchas personas sientan que "se les tapa la nariz" al acostarse o al cambiar de lado en la cama. Girar hacia el otro costado suele aliviar esa sensación en cuestión de minutos, porque la fosa que estaba abajo pasa a posición superior y se descongestiona. El médico alemán Richard Kayser, en 1895. Su publicación original, titulada Die exakte Messung der Luftdurchgängigkeit der Nase (La medición exacta de la permeabilidad nasal), apareció en los Archiv für Laryngologie und Rhinologie de Berlín. Desde entonces, decenas de estudios han confirmado y ampliado sus observaciones. Si la alternancia es simétrica y la persona no percibe dificultad para respirar, se trata del ciclo fisiológico y no requiere evaluación. Una obstrucción persistente en un solo lado, en cambio, o la pérdida completa de la alternancia con congestión bilateral sostenida, merece valoración por un otorrinolaringólogo, porque puede estar relacionada con una desviación septal significativa, pólipos nasales u otras causas estructurales. Si desea profundizar en conceptos asociados al ciclo nasal, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el ciclo nasal
Mecanismo autonómico
Duración y factores que lo modifican
Percepción subjetiva y significado clínico
Preguntas frecuentes
¿Es normal que se congestione una fosa nasal y luego la otra?
¿Por qué se nota más al estar acostado?
¿Quién descubrió el ciclo nasal?
¿Puede la obstrucción nasal alternante indicar un problema?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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