DICCIONARIO MÉDICO

Vasodilatación

La vasodilatación es el aumento del calibre de los vasos sanguíneos, sobre todo arteriolas, por relajación del músculo liso de su pared. Al ensancharse el vaso baja la resistencia al paso de la sangre y desciende la presión arterial. Es el proceso opuesto a la vasoconstricción.

Qué es la vasodilatación

El término procede del latín vas (vaso, conducto) y dilatatio, derivado de dilatare, formado por el prefijo dis- (separación) y el adjetivo latus (ancho). Dicho de otro modo: ensanchar en todas direcciones. Aquí designa la relajación activa de la musculatura lisa que envuelve las arteriolas: en vez de contraerse, la fibra muscular cede y la luz del vaso crece.

A nivel celular, casi todos los mediadores que desencadenan este efecto convergen en el mismo desenlace: elevan la concentración de un segundo mensajero (GMPc o AMPc) dentro de la fibra muscular, lo que reduce el calcio disponible para la maquinaria contráctil. El más estudiado de estos mediadores es el óxido nítrico, un gas que produce el endotelio vascular; el resto de sustancias capaces de provocar el proceso, y el mecanismo propio de cada una, se recogen en la entrada dedicada al vasodilatador.

Vasodilatación local y generalizada

No toda vasodilatación afecta al organismo del mismo modo. La variante local se circunscribe a un territorio concreto (la piel expuesta al calor, un músculo en pleno esfuerzo) y apenas repercute en la presión arterial general, porque el resto del árbol vascular compensa la caída de resistencia en esa zona puntual. La generalizada, en cambio, implica a una proporción amplia del lecho vascular a la vez, y ahí sí se traduce en una caída real de presión.

Existe también una vasodilatación generalizada de origen patológico. En el shock séptico, las toxinas bacterianas y la respuesta inflamatoria provocan una relajación vascular tan extensa (y tan resistente a los mecanismos compensadores habituales) que la presión arterial cae de forma sostenida, incluso con el corazón bombeando con normalidad.

Contextos fisiológicos habituales

Durante el ejercicio físico, los músculos activos necesitan más oxígeno, y la vasodilatación local del lecho muscular puede multiplicar varias veces el flujo de sangre respecto al reposo. En un día caluroso ocurre algo parecido en la piel: las arteriolas cutáneas se dilatan para disipar calor, y de ahí el enrojecimiento característico. La inflamación añade un tercer ejemplo. La vasodilatación de la microcirculación local permite que leucocitos y proteínas plasmáticas alcancen el tejido dañado, lo que explica el calor y el rubor de una zona inflamada.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra "vasodilatación"?

Del latín vas (vaso) y dilatatio, derivado de dilatare: dis- (separación) más latus (ancho). La misma raíz, latus, está detrás de palabras aparentemente lejanas como "latitud".

¿Es lo mismo la vasodilatación que un vasodilatador?

No. La vasodilatación es el proceso; el vasodilatador es la sustancia, o el estímulo, que lo provoca. La histamina, el óxido nítrico o, simplemente, el calor son vasodilatadores; lo que producen en el vaso es vasodilatación.

¿La vasodilatación es siempre beneficiosa?

Como mecanismo puntual, durante el ejercicio o ante el calor, resulta adaptativa: ajusta el aporte de sangre a la demanda del momento. Cuando se vuelve generalizada y sostenida, sin embargo, el balance se invierte. En el shock séptico, por ejemplo, las toxinas bacterianas y la respuesta inflamatoria provocan una caída de resistencia vascular tan extensa que el organismo no logra compensarla, y la presión arterial desciende de forma peligrosa. Ese es el motivo por el que, en ese contexto, la vasodilatación deja de ser un mecanismo protector para convertirse en parte del problema.

¿Vasodilatación y bajada de tensión son lo mismo?

La presión arterial depende de varios factores además de la resistencia vascular: el gasto cardíaco y el volumen circulante pesan tanto o más. La vasodilatación la reduce casi siempre, pero no es el único mecanismo posible.

Referencias

  1. Real Academia Española. Vasodilatación. Diccionario de la lengua española.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Vasoconstricción. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  3. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Presión arterial (vídeo). MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  4. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Shock séptico. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.

Entradas relacionadas

  • Vasoconstricción. El proceso opuesto: contracción del músculo liso vascular.
  • Vasodilatador. La sustancia o el estímulo capaz de desencadenar el proceso.
  • Vasodilatador coronario. La vasodilatación aplicada al territorio que irriga el corazón.
  • Vasodepresor. Agente que reduce la presión arterial, con o sin vasodilatación de por medio.
  • Óxido nítrico. El mediador vasodilatador endotelial más estudiado.
  • Endotelio. La capa vascular que produce buena parte de los mediadores vasodilatadores.
  • Presión arterial. La magnitud que la vasodilatación modifica al reducir la resistencia vascular.

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