DICCIONARIO MÉDICO
Sistema nervioso simpático
El sistema nervioso simpático es una de las dos ramas principales del sistema nervioso autónomo, encargada de preparar al organismo para la acción inmediata: acelera el corazón, dilata las vías respiratorias y redistribuye el flujo sanguíneo hacia los músculos. Nace en los segmentos torácicos y lumbares de la médula espinal y actúa principalmente mediante noradrenalina. Simpático procede del griego συμπάθεια (sympátheia), formado por σύν (syn, «junto con») y πάθος (pathos, «afección», «sentimiento»): sentir junto con otro, padecer lo mismo que otro. Aplicado a la anatomía, el término se atestigua desde 1769 en el latín científico nervus sympathicus, acuñado por el anatomista danés afincado en París Jacques-Bénigne Winslow; con él quiso expresar la idea, entonces extendida, de que esta cadena nerviosa ponía a los órganos internos en una relación de afección compartida, de modo que lo que le ocurría a uno repercutía en los demás. Funcionalmente, el sistema nervioso simpático es la rama del sistema nervioso autónomo que domina en las situaciones de alerta, esfuerzo o amenaza. Las neuronas preganglionares del sistema simpático se originan en el asta lateral de la médula espinal, entre el primer segmento torácico y el segundo o tercer segmento lumbar; por ese origen, a esta rama también se la conoce como división toracolumbar. Sus axones salen de la médula y alcanzan una cadena de ganglios situada a ambos lados de la columna vertebral, que se extiende desde la base del cráneo hasta el cóccix y se llama tronco simpático o cadena paravertebral. En ese punto, algunas fibras hacen sinapsis directamente; otras lo atraviesan sin detenerse y llegan a un segundo grupo de ganglios, los prevertebrales (entre ellos el celíaco y los mesentéricos superior e inferior), situados por delante de la aorta abdominal. Existe una excepción a este esquema de dos neuronas: las fibras preganglionares que inervan la médula suprarrenal no hacen sinapsis en ningún ganglio, sino que estimulan directamente a las células cromafines de la glándula, que liberan adrenalina y noradrenalina a la circulación sanguínea de forma difusa. Esta vía explica por qué la activación simpática tiene efectos hormonales, y no solo nerviosos, sobre todo el organismo. La neurona preganglionar libera acetilcolina en el ganglio, igual que ocurre en el sistema parasimpático. La diferencia aparece en el segundo tramo: la neurona posganglionar simpática libera noradrenalina sobre el órgano diana. Solo dos excepciones escapan a esta regla: las fibras que inervan las glándulas sudoríparas y las que inervan los músculos erectores del pelo, que emplean acetilcolina también en su tramo posganglionar. En 1915, el fisiólogo estadounidense Walter Bradford Cannon describió, en su libro Bodily Changes in Pain, Hunger, Fear and Rage, cómo una descarga generalizada del sistema nervioso simpático prepara al animal, humano o no, para enfrentarse a una amenaza o huir de ella: el corazón late más rápido, las pupilas se dilatan, la sangre se desvía del aparato digestivo hacia el músculo esquelético. Cannon bautizó ese conjunto de cambios como respuesta de lucha o huida, una expresión que hoy forma parte del vocabulario común mucho más allá de la fisiología. Porque el adjetivo llegó al castellano desde el latín científico nervus sympathicus, del siglo dieciocho, cuando simpatía todavía conservaba su sentido original de afección compartida entre órganos. El significado coloquial actual, el de una persona agradable, es una evolución posterior de la misma raíz griega. En la médula espinal, concretamente entre el primer segmento torácico y el segundo o tercer segmento lumbar. De ahí el nombre alternativo de división toracolumbar. Noradrenalina, con dos excepciones: las glándulas sudoríparas y los músculos erectores del pelo, inervados mediante acetilcolina pese a pertenecer a la vía simpática. No exactamente en su modo de acción. La médula suprarrenal la vierte a la sangre y actúa como hormona sobre órganos distantes; en cambio, cuando una fibra simpática libera noradrenalina directamente sobre un órgano diana, actúa de forma local, como neurotransmisor clásico. Ambas moléculas están emparentadas y ambas dependen de la activación simpática, pero su alcance y su velocidad de acción son distintos. Walter Cannon, en 1915, en su libro Bodily Changes in Pain, Hunger, Fear and Rage.Qué es el sistema nervioso simpático
Anatomía: la cadena ganglionar paravertebral
Neurotransmisores
La respuesta de lucha o huida
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama simpático si no tiene relación con el trato agradable?
¿Dónde se originan las fibras simpáticas?
¿Qué neurotransmisor libera el sistema simpático en el órgano efector?
¿Es lo mismo la adrenalina que produce la médula suprarrenal que la que actúa como neurotransmisor?
¿Quién acuñó la expresión lucha o huida?
Referencias
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