DICCIONARIO MÉDICO
Cavidad craneal
La cavidad craneal es el espacio óseo del interior del cráneo que aloja el encéfalo (cerebro, cerebelo y tronco del encéfalo), las tres capas meníngeas y el líquido cefalorraquídeo. Forma parte de la cavidad dorsal del cuerpo junto con el conducto vertebral, con el que se comunica a través del agujero magno del hueso occipital. Se denomina cavidad craneal al espacio cerrado que forman los ocho huesos del neurocráneo (frontal, dos parietales, dos temporales, occipital, esfenoides y etmoides) articulados entre sí mediante suturas. El adjetivo craneal procede del griego κρανίον (kraníon), que significa "parte superior de la cabeza" o "casco"; a su vez derivado de κάρα (kára), "cabeza". Cavitas cranii es la expresión que emplean los textos anatómicos latinos para designar este espacio. En la terminología anatómica internacional (Terminologia Anatomica, FIPAT 2019), la denominación oficial es cavitas cranii. La pared interna de la cavidad está tapizada por la capa perióstica de la duramadre, que actúa como periostio del hueso. Bajo ella se disponen la aracnoides y la piamadre, que completan el revestimiento meníngeo. Entre la aracnoides y la piamadre queda el espacio subaracnoideo, ocupado por el líquido cefalorraquídeo, un fluido incoloro cuyo volumen intracraneal ronda los 150 ml en el adulto. Vista desde arriba, la base de la cavidad craneal no es plana. Presenta tres depresiones escalonadas que los anatomistas denominan fosas craneales y que configuran un suelo en escalera descendente de delante hacia atrás. Fosa craneal anterior. Ocupada por la cara inferior de los lóbulos frontales del cerebro, la forman porciones del hueso frontal, la lámina cribosa del etmoides y las alas menores del esfenoides. A través de los diminutos orificios de la lámina cribosa pasan los filetes del nervio olfatorio, de modo que esta fosa representa la puerta de entrada de la información olfativa al encéfalo. Un nivel más bajo se sitúa la fosa craneal media, con forma que recuerda a una mariposa. Sus depresiones laterales alojan los lóbulos temporales del cerebro. En el centro, la silla turca del esfenoides acoge la hipófisis, protegida por un techo dural. Numerosos agujeros y conductos perforan esta fosa (la fisura orbitaria superior, el agujero redondo, el oval y el espinoso, entre otros), cada uno al servicio de un nervio craneal o de un vaso meníngeo concreto. La fosa craneal posterior es la más amplia y profunda. Alberga el cerebelo, el puente (protuberancia) y el bulbo raquídeo. Su rasgo más llamativo es el agujero magno, la apertura por la que la cavidad craneal se continúa con el conducto vertebral y a través de la cual desciende la porción más caudal del tronco encefálico para convertirse en médula espinal. Hay un dato de fisiopatología que conviene retener. El cráneo del adulto es una caja cerrada y prácticamente inextensible. El contenido intracraneal se reparte entre tres compartimentos: el parénquima cerebral (en torno al 80 % del volumen), el líquido cefalorraquídeo (aproximadamente un 10 %) y la sangre intravascular (otro 10 %). Cualquier aumento de volumen en uno de los tres (un tumor, un edema, una hemorragia, un acúmulo excesivo de líquido cefalorraquídeo) solo puede compensarse reduciendo otro, porque la bóveda ósea no cede. Si la compensación se agota, la presión intracraneal sube. Este principio, enunciado por los cirujanos Alexander Monro y George Kellie a finales del siglo XVIII, se conoce como doctrina de Monro-Kellie y sigue siendo la base conceptual de la neurología y la neurocirugía modernas. En el recién nacido la situación es distinta: las fontanelas, zonas membranosas entre los huesos craneales aún no osificados, permiten cierta distensibilidad. Por eso una hidrocefalia congénita puede manifestarse con un aumento visible del perímetro cefálico antes de que la presión intracraneal alcance valores peligrosos. Del griego κρανίον (kraníon), "casco" o "parte superior de la cabeza", emparentado con κάρα (kára), "cabeza". El latín lo tomó como cranium, y de ahí el adjetivo craneal en castellano. No. El cráneo es el conjunto de huesos; la cavidad craneal es el espacio interior que esos huesos delimitan. El cráneo además incluye los huesos de la cara (viscerocráneo), que no forman parte de la cavidad craneal propiamente dicha. Varía entre individuos. Los valores medios en el adulto se sitúan entre 1.200 y 1.500 ml, con diferencias según el sexo, la estatura y la población de referencia. La capacidad craneal es una medida del volumen del espacio interior del cráneo y se utiliza como indicador aproximado del tamaño del encéfalo. Si la acumulación de líquido cefalorraquídeo supera la capacidad de reabsorción, se produce hidrocefalia. La rigidez de la bóveda craneal en el adulto impide que el cráneo se expanda, de modo que la presión intracraneal aumenta y puede comprometer el funcionamiento del encéfalo. Si desea profundizar en conceptos asociados a la cavidad craneal, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cavidad craneal
Las tres fosas craneales
El cráneo como caja rígida
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre "craneal"?
¿Es lo mismo cavidad craneal que cráneo?
¿Cuánto mide la capacidad craneal de un adulto?
¿Qué ocurre cuando se acumula líquido en exceso dentro de la cavidad craneal?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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