DICCIONARIO MÉDICO
Bradicinina
La bradicinina es un nonapéptido vasoactivo perteneciente a la familia de las cininas. Se genera por escisión proteolítica del cininógeno de alto peso molecular mediante la acción de la calicreína plasmática, y ejerce sus efectos a través de dos receptores acoplados a proteínas G (B1 y B2). Su acción más conocida es la vasodilatación dependiente de endotelio, aunque también participa en la nocicepción y en la permeabilidad vascular. La bradicinina es un péptido de nueve aminoácidos (Arg-Pro-Pro-Gly-Phe-Ser-Pro-Phe-Arg) que el organismo produce como parte de la respuesta inflamatoria y de la regulación del tono vascular. Pertenece al sistema calicreína-cinina, una cascada enzimática que conecta la coagulación, la fibrinólisis y la respuesta inmunitaria innata. El nombre procede del griego βραδύς (bradýs, «lento») y κίνησις (kínēsis, «movimiento»). Lo acuñaron en 1949 los farmacólogos brasileños Maurício Rocha e Silva, Wilson Teixeira Beraldo y Gastão Rosenfeld, al describir una sustancia contenida en el plasma tratado con veneno de la serpiente Bothrops jararaca que provocaba una contracción lenta y sostenida del intestino aislado de cobaya. Esa lentitud contráctil, inconfundible frente al espasmo rápido que inducían otros mediadores, fue lo que motivó la elección del término. En español coexisten las formas «bradicinina» y «bradiquinina»; la Real Academia Nacional de Medicina prefiere la primera, adaptada a la tradición léxica castellana, mientras que la segunda calca directamente el inglés bradykinin. Para que la bradicinina aparezca en la circulación hace falta que se active la vía de contacto del plasma. El factor XII, al entrar en contacto con superficies cargadas negativamente (colágeno subendotelial, membranas bacterianas, cristales de urato), se autoactiva y convierte la precalicreína en calicreína plasmática. Esta última escinde el cininógeno de alto peso molecular y libera el nonapéptido. La calicreína tisular, presente sobre todo en riñón, glándulas salivales y páncreas, genera un decapéptido emparentado, la calidina (lisil-bradicinina), que puede convertirse en bradicinina por acción de una aminopeptidasa. La vida media del péptido en el plasma apenas supera los quince segundos. La enzima convertidora de angiotensina (ECA), anclada en la superficie del endotelio pulmonar, es la principal responsable de su inactivación: elimina el dipéptido C-terminal Phe-Arg y anula la actividad biológica. Otras peptidasas contribuyen al aclaramiento, entre ellas la aminopeptidasa P y la carboxipeptidasa N, que genera des-Arg⁹-bradicinina, un metabolito con afinidad preferente por el receptor B1. Los efectos de la bradicinina están mediados por dos receptores de membrana pertenecientes a la superfamilia de receptores acoplados a proteínas G. El receptor B2 se expresa de forma constitutiva en el endotelio, el músculo liso vascular, las neuronas sensoriales y el epitelio renal, y es el responsable de la mayor parte de las acciones fisiológicas del péptido: vasodilatación (vía liberación de óxido nítrico y prostaglandinas), aumento de la permeabilidad capilar y activación de los nociceptores. El receptor B1 sigue una lógica distinta. En condiciones basales su expresión es mínima o indetectable, pero se induce con rapidez cuando el tejido sufre una agresión prolongada: infección, isquemia, exposición a citocinas proinflamatorias. Su ligando preferente no es la bradicinina intacta sino su metabolito des-Arg⁹-bradicinina, lo que vincula al receptor B1 con la fase crónica de la inflamación y con la hiperalgesia mantenida. El angioedema hereditario ilustra con claridad las consecuencias clínicas de un exceso de bradicinina. En esta enfermedad rara, la deficiencia o la disfunción del inhibidor de C1 (C1-INH) desbloquea la calicreína plasmática, que escinde cininógeno sin freno y genera cantidades anormales del péptido. El resultado son episodios recurrentes de edema subcutáneo y submucoso que pueden comprometer la vía aérea. La relación causal entre bradicinina y angioedema fue uno de los argumentos que impulsaron el desarrollo de antagonistas selectivos del receptor B2. Sérgio Henrique Ferreira, discípulo de Rocha e Silva, descubrió en la década de 1960 que el veneno de Bothrops jararaca contenía péptidos capaces de potenciar la acción de la bradicinina al inhibir su degradación. Aquel hallazgo condujo al diseño del captopril, primer inhibidor de la ECA utilizado en clínica, y abrió una clase farmacológica que sigue siendo uno de los pilares del control de la presión arterial. La conexión es bioquímica: la ECA que convierte la angiotensina I en angiotensina II es la misma cininasa que degrada la bradicinina. Cuando se inhibe esta enzima, los niveles de bradicinina suben, lo que contribuye al efecto hipotensor pero también explica la tos seca que aparece en un porcentaje de los pacientes. Del griego βραδύς (bradýs, «lento») y κίνησις (kínēsis, «movimiento»). El nombre se eligió en 1949 porque la sustancia producía una contracción lenta del músculo liso intestinal en preparaciones experimentales, frente al espasmo brusco que provocaban otros mediadores ya conocidos, como la histamina. Sí. Se trata del mismo péptido. «Bradicinina» es la adaptación castellana preferida por la Real Academia Nacional de Medicina, mientras que «bradiquinina» procede de la transliteración directa del inglés bradykinin. Ambas formas circulan en la literatura médica en español; la primera se ajusta mejor a las convenciones léxicas del castellano científico. Los inhibidores de la ECA bloquean la enzima que degrada la bradicinina en el pulmón. Al acumularse el péptido en la mucosa respiratoria, estimula terminaciones nerviosas vagales y desencadena un reflejo tusígeno seco y persistente. No todos los pacientes lo desarrollan, y el mecanismo exacto que explica esa variabilidad individual sigue sin estar del todo resuelto. No. Además de su papel inflamatorio, participa en la regulación del tono vascular, la natriuresis renal y la percepción del dolor. El receptor B2 media respuestas fisiológicas cotidianas (modulación de la presión arterial, protección endotelial), mientras que el B1 se activa preferentemente en contextos patológicos. Si desea profundizar en conceptos asociados a la bradicinina, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la bradicinina
Generación y degradación del péptido
Receptores B1 y B2
Bradicinina y angioedema
Contexto farmacológico: la conexión con la ECA
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra bradicinina?
¿Es lo mismo bradicinina que bradiquinina?
¿Qué relación tiene la bradicinina con la tos por antihipertensivos?
¿La bradicinina interviene solo en la inflamación?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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