DICCIONARIO MÉDICO
Sistema calicreína-cinina
El sistema calicreína-cinina es la red enzimática que genera cininas, péptidos vasoactivos de vida muy breve, a partir de dos proteínas precursoras llamadas cininógenos, mediante la acción de las calicreínas plasmática y tisular. Funciona como contrapeso fisiológico del sistema renina-angiotensina-aldosterona y comparte varios de sus componentes iniciales con la cascada de la coagulación. No es una molécula ni una glándula, sino una secuencia de reacciones enzimáticas que arranca con proteínas inactivas y termina en péptidos capaces de dilatar vasos, aumentar la permeabilidad capilar y transmitir dolor. Sus tres tipos de protagonistas dan nombre a todo el conjunto: los cininógenos (de alto y bajo peso molecular), sustratos circulantes que no tienen actividad propia; las calicreínas, enzimas que cortan esos cininógenos en puntos concretos; y las cininas resultantes, entre ellas la bradicinina y la calidina. El nombre compuesto conserva el origen de sus dos protagonistas químicos. Calicreína remite al griego καλλίκρεας (kallikreas, "páncreas"), el tejido en el que el cirujano alemán Eugen Werle la aisló por primera vez en 1930, junto con Emil Karl Frey y Heinrich Kraut. Cinina procede del griego κινεῖν (kinein, "mover, poner en movimiento"), una referencia a la capacidad de estos péptidos para desencadenar contracción del músculo liso en los tejidos donde actúan. La vía plasmática se pone en marcha cuando el factor XII de la coagulación entra en contacto con una superficie cargada negativamente y se autoactiva. El factor XII activado convierte la precalicreína en calicreína plasmática, que a su vez escinde el cininógeno de alto peso molecular y libera bradicinina. La precalicreína y el cininógeno de alto peso molecular llegaron tarde a la nomenclatura de la coagulación: el comité internacional cerró la lista de números romanos en 1963, así que estas dos proteínas se conocen por apellidos de familias afectadas por su déficit, factor Fletcher y factor Fitzgerald, en lugar de por un número. Distinta lógica sigue la vía tisular. La calicreína tisular, sintetizada en el riñón, las glándulas salivales y el páncreas, actúa sobre los dos tipos de cininógeno y genera un decapéptido emparentado, la calidina, que una aminopeptidasa convierte después en bradicinina. Ambas vías operan de forma independiente, con enzimas y localizaciones distintas, pero convergen en péptidos que activan la misma familia de receptores. Más que una vía independiente, la bibliografía especializada describe el sistema calicreína-cinina como un contrapeso fisiológico del sistema renina-angiotensina-aldosterona. El punto de encuentro es una sola enzima: la enzima convertidora de angiotensina genera el péptido vasoconstrictor de un sistema mientras degrada, con el nombre de cininasa II, el péptido vasodilatador del otro. La arquitectura de ambos sistemas también difiere. El eje renina-angiotensina-aldosterona sigue una secuencia hormonal lineal que arranca en el riñón y se completa en la corteza suprarrenal. El sistema calicreína-cinina, por su parte, carece de ese punto de origen único: sus dos vías se activan por separado, en tejidos distintos, según el estímulo que las desencadene. Porque intervienen varias proteínas independientes, con dos vías de activación distintas, que confluyen en un mismo tipo de producto. Esa arquitectura de componentes múltiples y rutas paralelas es lo que en fisiología se reserva para el término "sistema". Sus primeros indicios se remontan a 1909, cuando Abelous y Bardier observaron que inyectar orina humana producía una caída de la presión arterial. Dos décadas después, en 1930, Frey, Kraut y Werle aislaron en el páncreas la sustancia responsable, que Werle bautizó como calicreína. El cininógeno de alto peso molecular se identificó ya avanzada esa misma década. No es una parte de la coagulación, pero nace del mismo disparador. El factor XII activado inicia tanto la vía de contacto que genera bradicinina como la vía intrínseca que conduce a la formación de trombina. Por eso algunas alteraciones del factor XII o de sus cofactores repercuten a la vez en la coagulación y en la generación de cininas. Con dificultad. La vida media de las cininas circulantes es de segundos, y su concentración en plasma es extremadamente baja, lo que exige técnicas analíticas de alta sensibilidad reservadas casi por completo al ámbito de la investigación.Qué es el sistema calicreína-cinina
Las dos vías: sistema plasmático y sistema tisular
Relación con el sistema renina-angiotensina-aldosterona
Preguntas frecuentes
¿Por qué se le llama "sistema" y no una simple reacción química?
¿Quién identificó el sistema calicreína-cinina?
¿Qué relación tiene con la coagulación sanguínea?
¿Se puede medir directamente en una analítica?
Referencias
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