DICCIONARIO MÉDICO

Balamuthia mandrillaris

Balamuthia mandrillaris es una ameba de vida libre que habita en el suelo, el agua y el polvo, y que solo en contadas ocasiones llega a infectar al ser humano. Cuando lo consigue, puede alcanzar el cerebro por la sangre y provocar una encefalitis de curso lento. Su nombre recuerda a la vez al investigador que impulsó su estudio y al animal del que se aisló por primera vez, un mandril del zoo de San Diego que murió con el cerebro inflamado.

Balamuthia mandrillaris

Ameba de vida libre

Tipo: protozoo

Grupo: ameba, con fases de trofozoíto y quiste

Transmisión: ambiental (contacto con suelo, agua o polvo); también por trasplante de órganos

Reservorio: ambiental (suelo, agua y polvo)

Patogenicidad: primario y oportunista

Enfermedades: encefalitis amebiana granulomatosa

Qué es Balamuthia mandrillaris

Es una ameba de vida libre, un protozoo que vive por su cuenta en el ambiente y no necesita ningún organismo al que parasitar para sobrevivir. Constituye la única especie del género Balamuthia, con el que comparte página en la clasificación de las amebas de vida libre que enferman a las personas. Dentro de ese grupo reducido figuran también los géneros Acanthamoeba y Naegleria, con los que guarda un parecido que ha dado más de un quebradero de cabeza en el laboratorio.

El nombre lleva dentro dos homenajes. Balamuthia honra al parasitólogo estadounidense William Balamuth (1914 a 1981), profesor de la Universidad de California en Berkeley y maestro de quien describió la ameba, por su trabajo con estos organismos. El epíteto mandrillaris apunta al mandril, el primate en cuyo cerebro se encontró.

La historia arranca en 1986. Aquel año, un mandril preñado murió con una meningoencefalitis en el parque zoológico de San Diego, y en el tejido de su cerebro apareció una ameba desconocida. Al principio se catalogó, con dudas, como una ameba leptomíxida, por el parecido de sus quistes con los de ciertas amebas del suelo. En 1993, Govinda Visvesvara, Frederick Schuster y Julio Martinez publicaron el trabajo que la separaba de aquel grupo y la reconocía como un género y una especie nuevos. El estudio del genoma ribosómico terminó de confirmar lo que ya sospechaban: era pariente cercana de Acanthamoeba, pero distinta.

Cómo es y cómo se identifica en el laboratorio

Su ciclo vital tiene solo dos formas, el trofozoíto y el quiste, y ambas pueden causar infección. El trofozoíto es la forma activa, la que se alimenta y se divide: mide entre 12 y 60 micrómetros (de media, unos 30), cambia de aspecto con facilidad y emite seudópodos largos y finos con los que se desplaza y explora. Su núcleo suele contener un solo nucléolo central, aunque en el tejido infectado no es raro verle dos o tres. Ese detalle, tan menor que parece anecdótico, sirve para separarla de Acanthamoeba, que casi siempre muestra uno.

El quiste es la forma resistente, redondeada, de entre 12 y 30 micrómetros. Se forma cuando las condiciones se vuelven hostiles y protege a la ameba del frío, la sequedad y buena parte de los agentes químicos. Bajo el microscopio óptico su pared parece doble; con el microscopio electrónico se revelan en realidad tres capas superpuestas.

Hay un rasgo que la delata en el laboratorio y que conviene conocer. Naegleria y Acanthamoeba crecen sin problema en placas de agar sembradas con bacterias, porque se alimentan de ellas. Balamuthia, no: no come bacterias, de modo que esas placas la dejan indiferente y hay que cultivarla sobre células de mamífero (riñón de mono, fibroblastos de pulmón humano, células del endotelio cerebral). Para confirmar la especie se recurre a la inmunofluorescencia con sueros específicos y a la reacción en cadena de la polimerasa, una técnica de laboratorio que el CDC diseñó para distinguir de una sola tacada a las tres amebas de vida libre problemáticas.

Dónde vive y cómo se transmite

Su reservorio es el propio ambiente. Vive en el suelo, en el agua y en el polvo, repartida por todo el planeta, y de hecho se llegó a aislar del tierra de una maceta en la casa de un niño que había enfermado. La exposición humana es corriente; la infección, en cambio, resulta rarísima. La mayoría de los casos descritos proceden de América, con especial concentración en Latinoamérica, y en Perú han sido frecuentes las formas que empiezan con una lesión en la cara.

Se piensa que la ameba entra por dos puertas principales: la piel lesionada, a través de una herida o una úlcera, y las vías respiratorias, al inhalar polvo o tierra que la contiene. Desde ahí viaja por el torrente sanguíneo hasta el sistema nervioso central, en lo que los especialistas llaman diseminación hematógena. Existe una tercera vía, comprobada aunque infrecuente: el trasplante de órganos procedentes de un donante infectado, documentado por primera vez en varios receptores en 2009.

Aquí aparece una particularidad que la separa de sus parientes. Su vecina Acanthamoeba ataca sobre todo a personas con las defensas mermadas. Balamuthia también aprovecha esa debilidad, pero puede enfermar igualmente a personas previamente sanas y a cualquier edad. Por eso se la considera a la vez un patógeno primario y oportunista.

Qué enfermedades produce

El cuadro por el que se la conoce es la encefalitis amebiana granulomatosa, una encefalitis de instauración lenta y curso arrastrado que asienta en el cerebro. Antes de llegar ahí, la infección se manifiesta a menudo en la piel, con una lesión que en muchos pacientes de Perú se sitúa en el centro del rostro y que puede preceder en meses a la afectación neurológica. La ameba llega también a diseminarse por otros órganos, como el hígado o los riñones.

En qué se diferencia de otras amebas de vida libre

Comparte grupo con dos géneros que conviene no confundir. Acanthamoeba provoca la misma encefalitis granulomatosa, casi siempre en personas inmunodeprimidas, y además una infección ocular propia, la queratitis, ligada al uso de lentes de contacto. De Balamuthia la distinguen los nucléolos del núcleo y su rechazo a crecer sobre bacterias.

El otro vecino, Naegleria fowleri, es harina de otro costal. Causa la meningoencefalitis amebiana primaria, un cuadro fulminante ligado al baño en aguas dulces templadas, donde la ameba asciende por la nariz hasta el cerebro. Su ciclo incluye una fase con flagelos que ni Balamuthia ni Acanthamoeba poseen. Rapidez frente a lentitud, agua recreativa frente a suelo y polvo: son dos historias distintas con un mismo desenlace temido.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa el nombre Balamuthia mandrillaris?

Reúne dos homenajes. Balamuthia recuerda a William Balamuth, el parasitólogo de Berkeley en cuyo honor se bautizó el género; mandrillaris alude al mandril del que se aisló la ameba en 1986. El nombre quedó fijado en 1993.

¿Cuántas especies tiene el género Balamuthia?

Una sola. Balamuthia mandrillaris es hasta hoy la única especie reconocida del género, lo que convierte a este en un caso poco habitual dentro de las amebas de vida libre.

¿De dónde se contagia una persona?

Del ambiente, no de otra persona en el sentido habitual. La ameba vive en el suelo, el agua y el polvo, y se cree que entra por la piel herida o por las vías respiratorias. Convivimos con ella a diario sin enterarnos; que llegue a causar enfermedad es rarísimo.

¿Es la misma que la llamada ameba comecerebros?

No exactamente. El apodo popular de ameba comecerebros suele reservarse para Naegleria fowleri, responsable de una infección aguda y fulminante tras el baño en agua dulce. Balamuthia también daña el cerebro, pero lo hace despacio, a lo largo de semanas o meses, y por una vía muy distinta.

Referencias

  1. Centers for Disease Control and Prevention (DPDx). Free-Living Amebic Infections.
  2. Manual MSD, versión para profesionales. Encefalitis amebiana granulomatosa.
  3. Visvesvara GS, Schuster FL, Martinez AJ. Balamuthia mandrillaris, n. g., n. sp., agent of amebic meningoencephalitis. Journal of Eukaryotic Microbiology, 1993.
  4. Emerging Infectious Diseases (CDC). Etymologia: Balamuthia mandrillaris.

Entradas relacionadas

Para situar Balamuthia mandrillaris dentro de su grupo, puede consultar:

  • Balamuthia. Género de amebas de vida libre del que esta especie es el único representante.
  • Ameba. Protozoo que se desplaza y captura alimento mediante seudópodos.
  • Encefalitis amebiana granulomatosa. Infección cerebral de curso lento causada por amebas de vida libre.
  • Quiste. Forma latente y resistente que adoptan ciertos microorganismos ante condiciones adversas.

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