DICCIONARIO MÉDICO
Babesiosis
La babesiosis es una infección de los glóbulos rojos causada por protozoos del género Babesia y transmitida por la picadura de garrapatas. Recuerda al paludismo, con el que comparte parentesco y aspecto al microscopio, y su gravedad varía mucho de una persona a otra: puede pasar desapercibida o provocar una destrucción importante de glóbulos rojos. Predomina en Estados Unidos y, en menor medida, en Europa. Se llama babesiosis a la enfermedad que provocan los parásitos del género Babesia cuando invaden los glóbulos rojos de una persona o de un animal. Es una zoonosis, es decir, una infección que llega al ser humano desde los animales, en este caso a través de una garrapata que actúa de puente. El nombre se construye sobre el del parásito. Babesia recuerda a Victor Babeș, el patólogo rumano que en 1888 descubrió estos microorganismos en la sangre del ganado, y la terminación -osis es la que la medicina reserva para las infecciones e infestaciones. Babesiosis significa, por tanto, enfermedad por Babesia. En el ganado se la conoce desde antiguo con otros nombres, como piroplasmosis o fiebre de las aguas rojas; en las personas, la variante estadounidense llegó a llamarse fiebre de Nantucket. Una vez que la garrapata inocula el parásito, este entra en los eritrocitos y se multiplica en su interior. Cuando las nuevas formas están listas, rompen la célula que las alojaba y salen a invadir otras, en un ciclo que se repite una y otra vez. Esa rotura sostenida de glóbulos rojos es la raíz de la enfermedad. La destrucción de hematíes recibe el nombre de hemólisis, y de ella derivan las manifestaciones que definen el cuadro: anemia por la pérdida de glóbulos rojos, fiebre y, cuando la hemólisis es intensa, orina oscura por la hemoglobinuria. El bazo cumple aquí un papel de guardián, porque es el órgano encargado de retirar de la circulación los glóbulos rojos parasitados. Por eso la infección tiende a ser más intensa en las personas a las que se ha extirpado. No hay una sola babesiosis, sino varias según el parásito que la cause y el lugar del mundo donde aparezca. En Estados Unidos casi todos los casos se deben a Babesia microti, ligada a los roedores, y se concentran en el nordeste y el alto Medio Oeste. En la costa oeste norteamericana asoma otra especie, Babesia duncani. En Europa el peso recae en Babesia divergens, propia del ganado bovino, con una segunda especie emergente, Babesia venatorum. Esa geografía marca también el perfil de la enfermedad. La forma americana afecta a personas sanas y a personas con las defensas debilitadas. La europea es más rara y golpea sobre todo a quienes carecen de bazo. En la Península Ibérica la babesiosis pesa más en la veterinaria que en la clínica humana. Las dos enfermedades se parecen tanto que durante mucho tiempo se confundieron. Ambas están causadas por parásitos del mismo filo que se meten en el glóbulo rojo y provocan fiebre y anemia. Al microscopio, las formas jóvenes de Babesia pueden imitar a las de Plasmodium, el agente del paludismo. Hay pistas que las separan. Babesia no produce el pigmento oscuro que la malaria deja como residuo, a veces se dispone en grupos de cuatro que forman la llamada cruz de Malta y puede aparecer flotando fuera de la célula. Cambia también el mensajero: el paludismo lo lleva un mosquito, la babesiosis una garrapata. Y cambia el mapa. Donde hay una, no suele haber la otra. Del parásito que la causa. Babesia toma su nombre de Victor Babeș, el patólogo rumano que lo describió en 1888, y la terminación -osis indica enfermedad. Babesiosis es, literalmente, la enfermedad producida por Babesia. Principalmente por la picadura de garrapatas duras del género Ixodes, que inoculan el parásito al alimentarse. Existen dos vías menos habituales: la transfusión de sangre de un donante infectado y el paso de la madre al hijo durante el embarazo. No se transmite de persona a persona por contacto corriente. No. Se parecen porque las causan parásitos emparentados que infectan los glóbulos rojos y dan fiebre, pero son enfermedades distintas, con parásitos, vectores y territorios diferentes. La malaria la transmite un mosquito; la babesiosis, una garrapata. Porque el bazo retira de la sangre los glóbulos rojos parasitados y frena así la infección. Cuando falta, ese control desaparece, y por eso las formas más intensas de babesiosis se concentran en personas a las que se ha extirpado el órgano. Términos vinculados a la babesiosis:Qué es la babesiosis
Cómo daña el organismo
Tipos según la especie y la región
Babesiosis y paludismo: parientes que se confunden
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra babesiosis?
¿Cómo se contagia la babesiosis?
¿Es lo mismo que la malaria?
¿Por qué influye tanto el bazo?
Referencias
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