DICCIONARIO MÉDICO
Artroneumografía
La artroneumografía es una modalidad de artrografía en la que se inyecta un gas (aire ambiente, oxígeno o dióxido de carbono) en el espacio articular para obtener imágenes radiológicas de las estructuras internas de la articulación. Se empleó con cierta regularidad a lo largo del siglo XX, sobre todo en la rodilla, aunque su uso ha quedado restringido tras la generalización de la resonancia magnética. El término procede de tres raíces griegas: πνεῦμα (pneûma, "aire" o "soplo"), ἄρθρον (árthron, "articulación") y γράφω (gráphō, "escribir" o "registrar"). Traducido con literalidad, significa algo así como "registro de la articulación mediante aire". La voz se formó por analogía con otras técnicas que también usaban gas como contraste negativo en radiología, como la neumoencefalografía o el neumoperitoneo diagnóstico. La primera descripción documentada de la inyección de aire en una articulación con fines diagnósticos corresponde a Werndorff y Robinson, que en 1904 publicaron sus observaciones sobre la rodilla. El procedimiento consistía en insuflar una cantidad controlada de gas en la cavidad articular y obtener después una serie de radiografías: el gas, al ser radiotransparente, creaba un contraste negativo que permitía delimitar el contorno de los meniscos, los ligamentos y el cartílago articular frente al fondo óseo. No era un examen cómodo para el paciente, y la calidad de las imágenes dependía enormemente de la experiencia del operador. Dentro de la artrografía con contraste se distinguen tres variantes según el medio que se introduce en la articulación. La artroneumografía emplea exclusivamente gas. Cuando se utiliza un medio yodado hidrosoluble se habla de artrografía opaca, y si se combinan gas y contraste yodado la técnica recibe el nombre de artrografía de doble contraste. Esta última ganó terreno a partir de los años sesenta del siglo pasado porque la película fina de yodo que recubría las superficies articulares, junto con la distensión gaseosa, ofrecía una definición que el gas solo no alcanzaba. Todas estas modalidades se realizan habitualmente bajo control de fluoroscopia, que guía la punción y permite confirmar en tiempo real que la aguja se encuentra dentro de la cavidad sinovial. El resultado gráfico de cualquiera de ellas se denomina artrograma. Uno de los riesgos que ensombrecieron la artroneumografía desde sus inicios fue la posibilidad de embolia gaseosa. Si la aguja penetraba accidentalmente un vaso sanguíneo, incluso un volumen pequeño de aire intravascular podía resultar peligroso (en pacientes pediátricos el margen de seguridad es mínimo). También se observó que la presencia de derrame articular previo reducía la calidad del estudio, porque el líquido diluía y desplazaba el gas antes de que se completase la serie radiográfica. Con la aparición de la artro-RM en la década de 1980 y su perfeccionamiento posterior, la artroneumografía fue perdiendo indicaciones. La resonancia magnética con inyección intraarticular de gadolinio ofrece una resolución de tejidos blandos muy superior sin exponer al paciente a radiación ionizante ni al riesgo de embolia gaseosa. Hoy la artroneumografía apenas se practica; persiste, sobre todo, como referencia histórica en los manuales de radiología musculoesquelética. De la unión de tres raíces griegas: πνεῦμα (pneûma, "aire"), ἄρθρον (árthron, "articulación") y γράφω (gráphō, "registrar"). El nombre describe con exactitud la técnica: obtener un registro gráfico de una articulación utilizando aire como medio de contraste. No. La artrografía es el concepto general: cualquier estudio de imagen articular con contraste. La artroneumografía es una de sus variantes, aquella que emplea gas en lugar de un medio yodado o de gadolinio. Existen también la artrografía opaca y la de doble contraste. Prácticamente no. La resonancia magnética articular, con o sin inyección de contraste, la ha reemplazado en la inmensa mayoría de indicaciones. Puede encontrarse alguna referencia aislada en contextos donde no se dispone de resonancia o cuando existe alergia grave al gadolinio y al yodo, pero son casos muy infrecuentes. Si desea profundizar en conceptos asociados a la artroneumografía, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la artroneumografía
Contexto dentro de las técnicas artrográficas
Limitaciones y sustitución por técnicas actuales
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra artroneumografía?
¿Es lo mismo artroneumografía que artrografía?
¿Se sigue utilizando la artroneumografía en la práctica clínica?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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