DICCIONARIO MÉDICO
Angiotensina III
La angiotensina III (Ang III) es un heptapéptido (siete aminoácidos) que se forma cuando la aminopeptidasa A retira el aspartato amino terminal de la angiotensina II. Su acción más destacada es la estimulación de la secreción de aldosterona en la corteza suprarrenal. La Ang III resulta de la eliminación de un solo aminoácido (el aspartato en posición 1) de la angiotensina II. Pierde con ello buena parte de la potencia vasoconstrictora del octapéptido original: según los datos disponibles, conserva entre un 15 y un 30 % de la capacidad presora de la Ang II. Sin embargo, mantiene una eficacia comparable a la de su precursor para estimular la liberación de aldosterona en la zona glomerulosa de la glándula suprarrenal. Algunos trabajos experimentales sugieren que, en ciertas condiciones, la Ang III podría ser incluso el estímulo preferente para la secreción de aldosterona, por encima de la propia Ang II. La secuencia del heptapéptido es Arg-Val-Tyr-Ile-His-Pro-Phe. Se la denomina también des-Asp1-angiotensina II, una nomenclatura más descriptiva pero menos práctica. La numeración romana III sigue el criterio secuencial establecido por Skeggs: I para el decapéptido, II para el octapéptido, III para el heptapéptido que se obtiene por proteólisis sucesiva. La aminopeptidasa A (también llamada glutamil-aminopeptidasa) cataliza la conversión de Ang II en Ang III y está presente en múltiples tejidos, incluidos riñón, cerebro y endotelio vascular. La vida media de la Ang III en plasma es aún más breve que la de la Ang II: se degrada rápidamente por acción de la aminopeptidasa N, que le retira otro aminoácido y genera angiotensina IV (un hexapéptido cuyo receptor, el AT4, se ha identificado en túbulos renales y en el sistema nervioso central). Que la Ang III circule en concentraciones mucho menores que la Ang II no significa que carezca de relevancia. En el cerebro, donde existen sistemas renina-angiotensina locales protegidos por la barrera hematoencefálica, la Ang III parece ser el péptido presor dominante. Se ha demostrado que la inyección intracerebral de aminopeptidasa A reduce la presión arterial en modelos experimentales de hipertensión, probablemente al acelerar la degradación de la Ang III cerebral. No es un simple residuo. Aunque su potencia vasoconstrictora es menor que la de la angiotensina II, su capacidad para estimular la aldosterona es comparable, y en el sistema nervioso central puede tener un papel incluso predominante. El hecho de que circule en baja concentración no elimina su relevancia biológica. Un solo aminoácido. La Ang III carece del aspartato que ocupa la posición 1 en la Ang II. Esa pérdida reduce la afinidad por los receptores AT1 vasculares (de ahí la menor vasoconstricción), pero no altera de forma sustancial la interacción con los receptores AT1 de la corteza suprarrenal que regulan la aldosterona. Sí. La investigación se centra en su papel dentro del sistema renina-angiotensina cerebral y en la posibilidad de modular su producción como estrategia para regular la presión arterial desde el sistema nervioso central. Los resultados hasta ahora son experimentales, no clínicos. Si desea ampliar la información sobre la angiotensina III y la cascada del SRAA, puede consultar:Qué es la angiotensina III
Generación y degradación
Preguntas frecuentes
¿Es la angiotensina III una molécula relevante o solo un residuo de degradación?
¿Qué diferencia a la angiotensina III de la angiotensina II?
¿Se sigue investigando la angiotensina III?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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