DICCIONARIO MÉDICO

Almohadilla

En medicina, el término almohadilla designa dos realidades distintas: un dispositivo flexible que se aplica sobre la piel para transferir calor o frío con fines terapéuticos, y una acumulación localizada de tejido adiposo que protege estructuras anatómicas sometidas a presión o fricción. Ambas acepciones comparten la idea de amortiguación, pero pertenecen a campos diferentes de la práctica clínica.

Qué es una almohadilla en el contexto médico

La palabra procede del diminutivo castellano de almohada, que a su vez deriva del árabe hispánico al-muẖádda (literalmente, "la mejilla", por ser el lugar donde se apoya la cara al dormir). El diminutivo aparece documentado en español desde finales del siglo XV con el sentido genérico de cojín pequeño para usos diversos, y la Real Academia Española recoge hasta dieciséis acepciones en su diccionario vigente. La que interesa a la medicina se bifurca en dos direcciones.

Como dispositivo terapéutico, la almohadilla es una superficie flexible (de tela, gel, caucho o material sintético) que se coloca sobre una región corporal para transmitir calor o frío de forma controlada. Se inscribe en el campo de la fisioterapia y la medicina de rehabilitación, donde se emplea como complemento del ejercicio terapéutico y de otras intervenciones no farmacológicas contra el dolor.

La segunda acepción médica designa acumulaciones de tejido graso encapsulado que actúan de colchón mecánico en zonas del cuerpo expuestas a carga repetida. La almohadilla grasa del talón, la almohadilla plantar bajo las cabezas de los metatarsianos o la almohadilla grasa infrarrotuliana (cuerpo adiposo de Hoffa) son ejemplos habituales en la literatura anatómica. La RAE registra una acepción zoológica equivalente para las masas de tejido fibroadiposo en las falanges y la planta del pie de perros, gatos y otros mamíferos.

La almohadilla como dispositivo de calor y frío

Las almohadillas térmicas transfieren energía a los tejidos superficiales por conducción: el material calentado o enfriado se pone en contacto directo con la piel y la diferencia de temperatura impulsa el intercambio térmico. Cuando se aplica calor, los vasos de la zona tratada se dilatan (vasodilatación), el flujo sanguíneo local aumenta y la rigidez del tejido conjuntivo disminuye. Esa combinación facilita la relajación muscular y reduce temporalmente el dolor. El frío actúa en sentido contrario: provoca vasoconstricción, frena la velocidad de conducción nerviosa y limita la respuesta inflamatoria aguda. La regla general, con matices, es que el frío conviene en las primeras 48 a 72 horas tras una lesión de tejidos blandos, mientras que el calor se reserva para procesos de evolución más larga o para la preparación de la musculatura antes del ejercicio terapéutico.

Existen varios tipos según el medio que contienen. La almohadilla eléctrica incorpora una resistencia interna que genera calor graduable al conectarse a la red; la de gel puede calentarse en el microondas o enfriarse en el congelador; la de semillas (trigo, linaza) retiene el calor húmedo tras un breve paso por el microondas; y la almohadilla de agua emplea agua caliente o fría como medio conductor. Se recomiendan aplicaciones de entre 15 y 20 minutos cada dos horas, interponiendo siempre una capa de tela entre la almohadilla y la piel para evitar quemaduras térmicas o lesiones por frío.

La almohadilla grasa en anatomía humana

Varias regiones del cuerpo albergan depósitos grasos organizados en compartimentos fibrosos cuya función principal es la amortiguación mecánica. En el pie, la almohadilla grasa del talón, formada por tejido adiposo encerrado en septos fibroelásticos dispuestos verticalmente, absorbe el impacto del apoyo durante la marcha; su grosor medio ronda los 18 mm en adultos jóvenes y tiende a adelgazarse con la edad, lo que explica en parte el dolor de talón en personas mayores. Bajo las cabezas metatarsianas existe otra almohadilla, más delgada, que se desplaza distalmente con la extensión de los dedos y pierde eficacia protectora cuando se deforman.

En la rodilla, el cuerpo adiposo infrarrotuliano descrito por Albert Hoffa en 1904 ocupa el espacio entre el ligamento rotuliano y la membrana sinovial. Se le atribuye una función de relleno que facilita la distribución del líquido sinovial, y su hipertrofia o su pinzamiento durante la flexión pueden generar dolor anterior de rodilla (el llamado síndrome de Hoffa, que no debe confundirse con la enfermedad metabólica homónima). En la mejilla, la bola adiposa de Bichat separa los músculos masticadores y permite que la mejilla se deslice con suavidad durante la masticación. Los pulpejos de los dedos de la mano contienen también una almohadilla fibroadiposa encapsulada que protege los paquetes neurovasculares de la presión de prensión.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra almohadilla?

Es el diminutivo de almohada, que procede del árabe hispánico al-muẖádda, derivado a su vez de ẖadd, "mejilla". El castellano lo documenta desde 1491, con el sentido de cojín pequeño para diversos usos.

¿Es lo mismo una almohadilla eléctrica que una manta eléctrica?

No. La manta eléctrica cubre superficies amplias (un cuerpo entero o media cama) y se usa para mantener la temperatura corporal. La almohadilla eléctrica es más pequeña, se aplica sobre una zona concreta y su objetivo es terapéutico: aliviar un dolor localizado o relajar una contractura muscular.

¿Se puede aplicar una almohadilla caliente justo después de un golpe?

Conviene esperar. En las primeras 48 a 72 horas tras un traumatismo de tejidos blandos, el calor dilata los vasos sanguíneos y puede agravar la inflamación y el sangrado local. El protocolo habitual consiste en aplicar frío en esa fase inicial y reservar el calor para cuando la inflamación aguda haya remitido. Ante la duda, lo prudente es consultar con un profesional sanitario que valore la lesión.

¿Qué ocurre cuando la almohadilla grasa del talón se adelgaza?

La pérdida de grosor de la almohadilla del calcáneo reduce la capacidad de absorción de impactos al caminar. Puede aparecer dolor en el talón con la bipedestación prolongada o al apoyar el pie tras el reposo, un cuadro que se confunde a veces con la fascitis plantar pero responde a mecanismos distintos. Se observa sobre todo en personas mayores, en corredores de larga distancia y en pacientes que han recibido infiltraciones repetidas de corticoides en la zona.

Referencias

  1. Real Academia Española. Almohadilla. Diccionario de la lengua española, 23.ª edición.
  2. Manual MSD, versión para público general. Tratamiento del dolor y la inflamación. Rehabilitación.
  3. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. (MedlinePlus). Manejo del dolor sin medicamentos.
  4. Manual MSD, versión para profesionales. Medidas de rehabilitación para el tratamiento del dolor y la inflamación.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la almohadilla, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Almohadilla de agua: bolsa o recipiente flexible relleno de agua caliente o fría que se emplea como medio de transferencia térmica sobre la piel.
  • Crioterapia: uso terapéutico del frío para reducir la inflamación y el dolor en lesiones agudas.
  • Compresa: pieza de tela o material absorbente que puede aplicarse húmeda, caliente o fría sobre una zona del cuerpo.
  • Tejido adiposo: variedad de tejido conjuntivo especializado en el almacenamiento de lípidos y la amortiguación mecánica.
  • Fisioterapia: disciplina sanitaria que emplea medios físicos (calor, frío, ejercicio, manipulación) para la rehabilitación funcional.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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