DICCIONARIO MÉDICO

Talón

El talón es la región anatómica situada en la parte posterior e inferior del pie, formada por el hueso calcáneo y recubierta por la almohadilla adiposa, la piel y los tejidos blandos que lo protegen del impacto. No debe confundirse con el calcáneo, del que es solo uno de los componentes.

Qué es el talón

La palabra talón procede del latín vulgar talo, talōnis, y este del latín talus. Ahí aparece una sorpresa etimológica: en latín clásico, talus no nombraba el talón, sino el tobillo, y también la pieza con la que griegos y romanos jugaban a las tabas. El hueso del tobillo conserva hoy ese origen, con el nombre de astrágalo o, en la nomenclatura anatómica internacional, talus. El talón, en cambio, tenía en latín clásico un nombre propio, calx, calcis, la misma raíz que dio calcáneo. Con el tiempo, el latín vulgar desplazó el significado de talus hacia la parte posterior del pie, y de ese desplazamiento, a través del francés antiguo talon, nace la palabra castellana.

Talón y calcáneo conviven en el habla corriente casi como sinónimos, pero no señalan lo mismo. El calcáneo es un hueso. El talón es la región que ese hueso sostiene: incluye, además del calcáneo, la almohadilla de grasa que amortigua cada pisada, la piel que la recubre y estructuras blandas como la bolsa retrocalcánea, situada entre el tendón de Aquiles y la parte alta del hueso.

Astrágalo comparte la misma raíz latina que talón, aunque nombra un hueso distinto: el que se articula con la tibia y el peroné para formar el tobillo, situado por encima del calcáneo. Es una de esas curiosidades del lenguaje médico en las que dos palabras hermanas terminan describiendo estructuras vecinas pero no equivalentes.

La almohadilla adiposa del talón

La grasa que recubre la cara inferior del calcáneo no es un simple relleno. Se organiza en compartimentos separados por tabiques de colágeno y fibras elásticas, con una capa superficial de cámaras pequeñas y firmes, y una capa profunda cuyas cámaras, más grandes, se deforman con cada apoyo. Esa disposición en dos niveles es lo que permite que el talón absorba el impacto de cada paso sin transmitir toda la fuerza al hueso.

La piel del talón, además, es distinta a la del resto del cuerpo: carece de folículos pilosos y su capa córnea es mucho más gruesa, adaptación directa a la fricción y la carga repetida que soporta esa zona. No hay glándulas sebáceas. Solo sudoríparas.

Otros sentidos de la palabra y el talón de Aquiles

Fuera de la anatomía, el diccionario académico recoge más de diez acepciones para talón: la parte del calzado que cubre el calcañar, el resguardo que se desprende de un talonario, la pieza por la que se sujeta el arco de un violín, incluso una moldura arquitectónica. Todas comparten la misma imagen de fondo, la de una parte trasera o de apoyo, prestada por metáfora desde el pie humano.

La expresión talón de Aquiles designa un punto vulnerable, y se apoya en el mito según el cual Tetis sumergió a su hijo recién nacido en la laguna Estigia para hacerlo invulnerable, sujetándolo precisamente por el talón, la única parte de su cuerpo que quedó expuesta. El detalle sorprende a quien acude a buscarlo en la Ilíada: no está. Homero no menciona el talón de Aquiles en ningún verso. La primera fuente conocida que relata la inmersión en la Estigia es el poeta latino Estacio, en su Aquileida, escrita hacia finales del siglo I d.C., varios siglos después de Homero.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo el talón que el calcáneo?

No del todo. Calcáneo nombra solo el hueso. Talón incluye, además, la grasa, la piel y los tejidos blandos que lo envuelven.

¿De dónde viene realmente la expresión talón de Aquiles?

El relato más difundido viene de Estacio, poeta romano que en su Aquileida, escrita hacia finales del siglo I d.C., cuenta cómo Tetis sumergió al recién nacido en las aguas de la Estigia sujetándolo por el talón. Esa parte del cuerpo, la única que no tocó el agua, quedó como su punto débil. Existe otra versión, recogida por mitógrafos posteriores, en la que la diosa intenta en cambio quemar la parte mortal de su hijo con fuego nocturno y ungirlo con ambrosía de día, hasta que Peleo, su padre mortal, la sorprende y la interrumpe. Ninguna de las dos versiones aparece en Homero, que solo anuncia, por boca del propio Héctor moribundo, que Aquiles también caerá en Troya. Algunas vasijas griegas anteriores a Estacio ya muestran a Aquiles con una flecha clavada en el talón, señal de que la idea circulaba antes de que un poeta la fijara por escrito.

¿Por qué la piel del talón es tan gruesa?

Porque no protege solo del roce ocasional, sino de un apoyo que se repite miles de veces al día. La capa córnea se engruesa como respuesta directa a esa carga mecánica, de forma parecida a lo que ocurre en la palma de la mano.

¿Por qué un cheque también se llama talón?

Por metáfora. El resguardo que queda en el talonario, la parte de atrás que se desprende, recuerda a la posición trasera del talón en el pie. Es el mismo mecanismo de extensión de sentido que dio el talón del zapato o el talón de un neumático.

Referencias

  1. Real Academia Española. Talón. Diccionario de la lengua española.
  2. Kenhub. Calcáneo: anatomía y correlaciones clínicas.
  3. Revista de Radiología (Elsevier). El papel de la ecografía en el diagnóstico de la afección de la grasa plantar.
  4. Whitmarsh, J. The Collector. The Legend of Achilles' Heel Derived from the Epic Poem "The Achilleid".

Entradas relacionadas

  • Calcáneo. Hueso del talón, situado en la parte posterior e inferior del tarso.
  • Astrágalo. Hueso del tarso que forma el tobillo junto con la tibia y el peroné.
  • Tendón de Aquiles. Tendón que une los músculos de la pantorrilla con la tuberosidad posterior del calcáneo.
  • Tarso. Conjunto de siete huesos que forman la parte posterior y media del pie.

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