DICCIONARIO MÉDICO
Adenoma de células nulas
El adenoma de células nulas es un subtipo de adenoma hipofisario que no muestra expresión detectable de hormonas de la adenohipófisis cuando se analiza mediante técnicas de inmunohistoquímica convencionales. Se encuadra dentro del grupo más amplio de los adenomas hipofisarios no funcionantes y suele alcanzar un tamaño considerable antes de ser descubierto. La hipófisis anterior contiene varios tipos celulares especializados, cada uno encargado de producir una hormona concreta: somatotropas (hormona de crecimiento), lactotropas (prolactina), corticotropas (ACTH), tirotropas (TSH) y gonadotropas (FSH, LH). Cuando un adenoma hipofisario se extirpa y se tiñe con anticuerpos frente a esas hormonas, la mayoría de los tumores muestran positividad para al menos una de ellas. Los que no reaccionan con ninguno de esos anticuerpos reciben el nombre de adenomas de células nulas (null cell adenomas en la literatura anglosajona). El adjetivo «nulas» procede del latín nullus, «ninguno». En este contexto no significa que las células carezcan de función biológica en sentido absoluto, sino que el patólogo no consigue demostrar en ellas la presencia de hormonas hipofisarias con las técnicas inmunohistoquímicas habituales. Es una definición por exclusión. Durante décadas, el adenoma de células nulas se consideró una categoría residual: lo que sobraba después de descartar todos los demás subtipos. La clasificación de la OMS de 2017 introdujo un cambio conceptual relevante al exigir que los adenomas hipofisarios se clasifiquen según su linaje celular, determinado por factores de transcripción (Pit-1, T-pit, SF-1), y no solo por la hormona que producen. Aplicando este criterio, muchos tumores que antes se etiquetaban como «de células nulas» resultaron expresar el factor de transcripción SF-1, lo que los sitúa en la familia de los adenomas gonadotropos silentes. Producen gonadotropinas o sus subunidades, pero en cantidades tan pequeñas que no generan efectos clínicos ni se detectan en plasma. Solo queda como verdadero adenoma de células nulas aquel que no expresa ningún factor de transcripción conocido. En la práctica, esto convierte al adenoma de células nulas estricto en una entidad infrecuente dentro de los adenomas no funcionantes, que como grupo representan entre el 25 % y el 35 % de todos los adenomas hipofisarios. Los adenomas de células nulas no provocan síndromes de hipersecreción hormonal. Un prolactinoma o un somatotropinoma generan señales tempranas que conducen a su detección; el adenoma de células nulas, no. Crece en silencio hasta que la masa comprime estructuras vecinas: el quiasma óptico (con alteración del campo visual), el tallo hipofisario o la propia hipófisis sana (con déficits hormonales secundarios). Por esa razón, la mayoría son macroadenomas en el momento en que se identifican. Un dato que merece atención: algunos adenomas de células nulas elevan la prolactina en sangre de forma moderada, no porque el tumor la produzca, sino porque al comprimir el tallo hipofisario interrumpe la inhibición dopaminérgica que normalmente frena su secreción. Esa hiperprolactinemia «por desconexión del tallo» puede confundirse con un prolactinoma si no se interpreta correctamente. Del latín nullus, «ninguno». Se aplica a las células del adenoma porque no expresan ninguna de las hormonas de la adenohipófisis cuando se analizan con las técnicas estándar de inmunohistoquímica. No quiere decir que sean células inertes, sino que su producto hormonal no es identificable con los métodos convencionales. Depende de cómo se definan. Si se aplica la clasificación clásica (inmunohistoquímica negativa para todas las hormonas), el adenoma de células nulas representaba alrededor del 10 % de los adenomas hipofisarios. Con los criterios actuales de la OMS, que incorporan factores de transcripción, muchos de esos tumores se reclasifican como gonadotropos silentes y la categoría estricta de «células nulas» se reduce considerablemente. Sí. Cuando un macroadenoma no funcionante comprime el tallo hipofisario, la prolactina sérica puede elevarse hasta valores moderados (habitualmente por debajo de 100-150 ng/mL). Si se asume erróneamente que esa elevación se debe a un prolactinoma, el enfoque cambia por completo. El dato orientador es el grado de elevación: los prolactinomas verdaderos suelen producir cifras de prolactina proporcionalmente más altas en relación con el tamaño del tumor. Si desea ampliar información sobre los adenomas hipofisarios y los conceptos endocrinos asociados, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el adenoma de células nulas
Clasificación OMS y linaje celular
Contexto clínico del hallazgo
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la expresión «células nulas»?
¿Son frecuentes?
¿Puede confundirse con un prolactinoma?
Referencias
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