DICCIONARIO MÉDICO

Acupuntura

La acupuntura es una técnica terapéutica originaria de la medicina tradicional china que consiste en la inserción de agujas muy finas en puntos definidos de la superficie corporal. La voz procede del latín acus ("aguja") y punctura ("punción"), y fue acuñada en Europa por el médico holandés Willem ten Rhijne en su tratado De acupunctura, publicado en Londres en 1683. En China, donde la técnica se utiliza desde hace más de dos mil años, recibe el nombre de zhēnjiǔ (针灸), que designa de manera conjunta la acupuntura y la moxibustión. Su lugar en la medicina contemporánea se sitúa dentro de las llamadas terapias complementarias, con una base de evidencia desigual según la indicación.

Qué es la acupuntura

La acupuntura es una práctica terapéutica que consiste en la estimulación de puntos específicos del cuerpo mediante la inserción de agujas metálicas finas a través de la piel y los tejidos subyacentes. Las agujas, que en la práctica contemporánea son de acero inoxidable, estériles y de un solo uso, se introducen a profundidades variables (de pocos milímetros a varios centímetros) y se mantienen colocadas durante un tiempo que oscila entre algunos minutos y aproximadamente media hora. La sesión típica utiliza entre cinco y veinte agujas, distribuidas en una combinación de puntos elegida en función del cuadro que se quiere tratar.

El acto técnico admite variantes. Las agujas pueden simplemente insertarse, o pueden manipularse mediante rotación, torsión o vaivén para intensificar la estimulación. En la electroacupuntura, dos agujas se conectan a un generador que aplica una corriente eléctrica de baja intensidad. En otras formas, los puntos se calientan con la combustión controlada de hierba de artemisa (moxibustión), se presionan con los dedos sin agujas (acupresión) o se estimulan con láser de baja potencia.

La acupuntura forma parte de la medicina tradicional china, un sistema terapéutico milenario que incluye también la fitoterapia, la dietética, las técnicas manuales (como el tui na) y las prácticas corporales (qigong, tai chi). En el mundo occidental se ha integrado como una de las técnicas más utilizadas de la denominada medicina complementaria, especialmente en el ámbito de la analgesia y el manejo del dolor crónico.

Origen e historia

La acupuntura es una de las técnicas terapéuticas documentadas más antiguas que siguen practicándose. Sus raíces conceptuales se remontan a la China pre-Han, y su sistematización aparece formulada en el Huangdi Neijing (Canon de Medicina Interna del Emperador Amarillo), texto compuesto entre los siglos II a. C. y I d. C. que constituye el referente clásico de la medicina tradicional china. En este corpus quedan ya descritos los conceptos de qi, los meridianos por los que circula y los puntos en los que se manipula su flujo.

Durante los siglos siguientes la técnica se desarrolló de manera continuada en el este asiático. China sistematizó las escuelas y los manuales; Japón y Corea adoptaron y reformularon la práctica con identidad propia. Los hallazgos arqueológicos sitúan el uso de agujas metálicas para tratamientos similares a la acupuntura en la dinastía Han occidental (siglo II a. C.), con evidencias de instrumentos de oro, plata y bronce.

El término "acupuntura" tal como hoy se utiliza es, sin embargo, una creación europea. El médico holandés Willem ten Rhijne (1647-1700), enviado por la Compañía Holandesa de las Indias Orientales a la factoría de Dejima (Japón), recogió allí información sobre la técnica a través de intérpretes japoneses que tradujeron textos chinos al neerlandés. De su trabajo nació el tratado latino De acupunctura, publicado dentro de un volumen mayor en Londres en 1683 y considerado el primer estudio occidental detallado sobre la materia. En esa obra Ten Rhijne acuñó la voz acupunctura, compuesta a partir del latín acus ("aguja") y punctura ("acción de pinchar"). La palabra pasó después a las lenguas modernas europeas.

El interés occidental por la acupuntura ha tenido oleadas. La primera, tras la publicación de Ten Rhijne, fue limitada. En el siglo XIX algunos médicos europeos la utilizaron de manera puntual para neuralgias y reumatismos. Su difusión moderna en Occidente se sitúa en los años setenta del siglo XX, especialmente tras la apertura diplomática entre Estados Unidos y China y la cobertura periodística del uso de acupuntura como complemento anestésico durante intervenciones quirúrgicas en hospitales chinos. Desde entonces, la integración en la medicina occidental se ha hecho a través del estudio sistemático de su eficacia clínica.

Bases conceptuales: medicina tradicional china y explicación biomédica

Conviven sobre la acupuntura dos marcos explicativos distintos, que no son del todo conmensurables entre sí.

Marco de la medicina tradicional china. En su formulación clásica, la acupuntura actúa regulando el flujo de qi, una noción que la traducción occidental suele aproximar como "energía vital" pero que en su contexto original tiene connotaciones más amplias (algo así como un principio funcional dinámico del organismo). El qi circularía por una red de canales llamados meridianos, distintos de los vasos sanguíneos y nerviosos descritos por la anatomía occidental. La enfermedad, en esta visión, refleja un desequilibrio en la distribución del qi o un bloqueo en alguno de los meridianos, que la inserción de agujas en puntos seleccionados a lo largo de esos canales contribuye a restablecer. La práctica clásica describe más de trescientos cincuenta puntos principales repartidos en doce meridianos regulares y ocho extraordinarios, además de puntos extra-meridianos.

Es un marco coherente con la cosmovisión de la medicina china (yin-yang, cinco fases, órganos zang-fu) y útil internamente para la toma de decisiones del acupuntor tradicional. No tiene, sin embargo, correlato anatómico ni fisiológico verificable en los términos de la biomedicina occidental: los meridianos no se corresponden con estructuras anatómicas identificables.

Marco biomédico. La investigación científica de las últimas décadas ha buscado mecanismos verificables que expliquen los efectos observados. Las hipótesis con mayor apoyo experimental son varias, no mutuamente excluyentes. La inserción de la aguja activa fibras nerviosas aferentes en piel y tejido conectivo, lo que desencadena la liberación local y central de neuropéptidos, entre ellos endorfinas y encefalinas, con efecto modulador sobre la nocicepción. La estimulación periférica puede activar también mecanismos de control descendente del dolor en el tronco del encéfalo (teoría del control de compuerta y vías inhibitorias descendentes). Los estudios con resonancia magnética funcional han mostrado cambios de actividad en regiones corticales y subcorticales durante y tras la sesión, aunque la interpretación clínica de esos hallazgos sigue en discusión.

El propio fenómeno de la respuesta a la acupuntura es heterogéneo. Una parte se atribuye a estos mecanismos neurofisiológicos. Otra parte se atribuye a factores contextuales: la expectativa del paciente, la relación terapéutica, el ritual del tratamiento. Esta segunda parte no es secundaria ni irrelevante (los efectos contextuales son reales y medibles), pero plantea un problema metodológico bien conocido: distinguir el efecto específico de la inserción en un punto determinado del efecto inespecífico del procedimiento en conjunto.

Evidencia científica actual

La acupuntura es una de las terapias complementarias más estudiadas. Existen miles de ensayos clínicos y centenares de revisiones sistemáticas, recogidas en bases como Cochrane, en los recursos del National Center for Complementary and Integrative Health de los NIH y en el resumen para profesionales del Manual MSD. La calidad metodológica es muy variable, y los resultados dependen mucho de la indicación y del diseño del estudio.

Un resumen razonable, ordenado por la solidez de la evidencia, es el siguiente.

Dolor lumbar crónico. Es la indicación con base de evidencia más consistente. La guía clínica del American College of Physicians de 2017 incluye la acupuntura entre las opciones no farmacológicas recomendadas como tratamiento de primera línea en el dolor lumbar crónico, con calidad de evidencia moderada. Las revisiones sistemáticas muestran beneficio frente a no tratamiento y un beneficio menor pero apreciable frente a acupuntura simulada.

Profilaxis de la migraña y de la cefalea tensional. Las revisiones Cochrane apoyan que la acupuntura reduce la frecuencia de los episodios en la profilaxis tanto de la migraña como de la cefalea tensional, con eficacia comparable a la de algunos tratamientos farmacológicos preventivos y un perfil de efectos adversos más benigno.

Náuseas y vómitos inducidos por quimioterapia y posoperatorios. El National Cancer Institute resume en su monografía PDQ que la evidencia más sólida del efecto de la acupuntura en pacientes oncológicos se refiere al control de náuseas y vómitos asociados a la quimioterapia. La estimulación del punto P6 (Neiguan), tanto con agujas como con presión, ha mostrado beneficio en varios ensayos controlados.

Artrosis de rodilla. Una revisión de 2018 con 10 estudios y 2.413 participantes encontró que la acupuntura era más eficaz que no tratamiento, y otra revisión con 9 estudios y 2.376 participantes mostró un beneficio modesto frente a acupuntura simulada. La diferencia frente a no tratamiento fue mayor que la diferencia frente al sham, dato compatible con un componente de efecto contextual notable.

Fibromialgia. Una revisión de 2019 con 12 estudios y 824 participantes sugiere que la acupuntura puede ser superior a la acupuntura simulada en el alivio del dolor, con evidencia de calidad baja a moderada.

Otras indicaciones con evidencia más limitada. Se ha estudiado en síndrome del intestino irritable, rinitis alérgica estacional, incontinencia urinaria de esfuerzo, sofocos de la menopausia, insomnio, depresión y muchas otras condiciones. Los resultados son inconsistentes o de calidad insuficiente para sostener recomendaciones firmes.

Indicaciones sin evidencia o con evidencia negativa. No existe evidencia que respalde el uso de la acupuntura como tratamiento curativo o modificador de la enfermedad en patologías como el cáncer, las enfermedades autoinmunes sistémicas, las infecciones, las cardiopatías estructurales o los trastornos psiquiátricos mayores. En todos estos escenarios, presentarla como alternativa al tratamiento convencional puede generar daño por retraso o sustitución.

Variantes técnicas: electroacupuntura, moxibustión y acupresión

Bajo el paraguas del término "acupuntura" se agrupan varias técnicas relacionadas, con diferencias importantes que conviene precisar.

Electroacupuntura. Variante en la que se aplica corriente eléctrica de baja intensidad entre dos agujas insertadas. La estimulación es más intensa y reproducible que la manipulación manual, y su uso en investigación es frecuente porque permite parámetros mejor controlados (frecuencia, intensidad, duración).

Moxibustión. Aplicación de calor sobre puntos de acupuntura mediante la combustión controlada de moxa, una sustancia obtenida de las hojas secas de Artemisia vulgaris o Artemisia argyi. Puede realizarse directamente sobre la piel (moxibustión directa, hoy poco frecuente) o sobre la cabeza de una aguja insertada (moxibustión indirecta). En el nombre chino zhēnjiǔ, "jiǔ" se refiere precisamente a esta técnica.

Acupresión. Estimulación de los mismos puntos sin agujas, mediante presión manual sostenida o con dispositivos como las bandas de muñeca utilizadas frente a las náuseas. Pierde la capacidad de penetración tisular pero conserva una parte del efecto neurofisiológico periférico.

Auriculoterapia. Estimulación de puntos del pabellón auricular, en un mapa propio descrito en el siglo XX por el médico francés Paul Nogier y posteriormente adoptado por la medicina china. Se considera una variante diferenciada con su propia base de evidencia.

Acupuntura láser. Estimulación de los puntos con láser de baja potencia en lugar de aguja. Indolora y útil en pediatría o en pacientes con aversión a las agujas; su evidencia clínica es menor que la de la modalidad clásica.

Seguridad y precauciones

La acupuntura, realizada con material estéril y por un profesional con formación adecuada, tiene un perfil de seguridad favorable. La revisión sistemática más extensa hasta la fecha (Xu y colaboradores, 2023, basada en 535 revisiones sistemáticas) clasifica como leves la mayor parte de los efectos adversos: dolor local, hematoma subcutáneo en el punto de inserción, mareo vasovagal y somnolencia. Estos efectos se resuelven habitualmente sin intervención.

Los efectos adversos graves son poco frecuentes pero existen y conviene conocerlos. El más relevante es el neumotórax por punción torácica profunda, descrito sobre todo cuando se manipulan puntos del tórax sin control de profundidad. Se han comunicado también lesiones nerviosas, hemorragias significativas en pacientes con coagulopatía o anticoagulación, e infecciones cuando no se utilizan agujas estériles de un solo uso. La transmisión de virus por agujas reutilizadas, posible en contextos sin control de esterilización, está prácticamente erradicada en los países donde la normativa exige material desechable.

Hay situaciones clínicas en las que conviene prudencia o consulta médica previa: embarazo (algunos puntos están tradicionalmente contraindicados), portadores de marcapasos en el caso de la electroacupuntura, trastornos hemorrágicos o tratamiento anticoagulante, inmunodepresión grave y lesiones cutáneas o infección activa en la zona de punción.

La Organización Mundial de la Salud ha publicado un documento de referencia sobre práctica segura y eficaz, los WHO benchmarks for the practice of acupuncture, que recoge los estándares formativos y de procedimiento recomendados internacionalmente.

Diferenciación con conceptos vecinos

Varios términos del vocabulario sanitario solapan parcialmente con "acupuntura" sin ser equivalentes.

Punción seca (dry needling). Técnica desarrollada en la fisioterapia occidental que utiliza agujas filiformes para tratar puntos gatillo miofasciales. Comparte el instrumento (aguja) y la inserción percutánea con la acupuntura, pero su marco conceptual es distinto: no se basa en meridianos ni en puntos de la medicina china, sino en la anatomía del músculo y en los nudos contractura de la fibra muscular. Es una técnica fisioterapéutica, no una variante de acupuntura.

Mesoterapia. Inyección intradérmica o subcutánea de fármacos en pequeñas dosis con fines locales (analgésicos, estéticos). Utiliza agujas pero introduce sustancia activa; difiere por completo en mecanismo y propósito.

Medicina alternativa y complementaria. Categoría amplia que engloba un conjunto heterogéneo de prácticas. La acupuntura es una de ellas, no su sinónimo. Para una visión general, puede consultarse la entrada medicina alternativa.

Efecto placebo. Parte del efecto observado en la acupuntura, como en cualquier intervención, procede de mecanismos contextuales y de expectativa. Equiparar acupuntura y placebo simplifica un debate más matizado: los ensayos con acupuntura simulada (sham) muestran que parte del efecto se mantiene cuando se elimina la inserción específica en los puntos clásicos, pero también que en algunas indicaciones la diferencia entre acupuntura real y simulada es real y estadísticamente significativa.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra "acupuntura"?

Del latín acus ("aguja") y punctura ("acción de pinchar"). La voz fue acuñada en 1683 por el médico holandés Willem ten Rhijne en su tratado De acupunctura, el primer estudio occidental detallado sobre la técnica. En chino, la práctica se denomina zhēnjiǔ (针灸), expresión que designa de manera conjunta la acupuntura y la moxibustión.

¿Para qué condiciones existe evidencia razonable de eficacia?

La base de evidencia más sólida se sitúa en el dolor lumbar crónico, la profilaxis de la migraña y de la cefalea tensional, y el control de náuseas y vómitos inducidos por quimioterapia. Hay también evidencia, de calidad inferior, para artrosis de rodilla y fibromialgia. En muchas otras indicaciones la evidencia es insuficiente, inconsistente o negativa.

¿Sustituye a un tratamiento médico convencional?

No. La acupuntura se concibe en la medicina occidental como una técnica complementaria, no como una alternativa al tratamiento médico convencional de las enfermedades. Utilizarla en sustitución de un tratamiento eficaz para procesos como el cáncer, las infecciones o las enfermedades cardiovasculares puede producir daño por retraso terapéutico.

¿Es segura?

Realizada con agujas estériles de un solo uso y por un profesional con formación adecuada, su perfil de seguridad es favorable. Los efectos adversos más frecuentes son leves: dolor local, hematoma en el punto de inserción, mareo, somnolencia. Los efectos graves son poco frecuentes; el más relevante es el neumotórax por punción torácica profunda.

¿Es lo mismo que la punción seca?

No. Comparten el uso de agujas filiformes y la inserción percutánea, pero son técnicas con marcos conceptuales distintos. La punción seca es una técnica fisioterapéutica occidental orientada al tratamiento de puntos gatillo miofasciales, basada en la anatomía del músculo. La acupuntura procede de la medicina tradicional china y se organiza en torno a los meridianos y los puntos clásicos.

¿Existen contraindicaciones?

Sí. Conviene valoración o consulta médica previa en embarazo, trastornos hemorrágicos, tratamiento anticoagulante, portadores de marcapasos (en el caso de la electroacupuntura), inmunodepresión grave e infección o lesión cutánea en la zona de punción.

Referencias

  1. National Center for Complementary and Integrative Health (NIH). Acupuncture: effectiveness and safety.
  2. Manual MSD versión para profesionales. Acupuntura.
  3. National Cancer Institute. Acupuntura (PDQ). Versión para pacientes.
  4. Vas J, Modesto M, Aguilar I, Santos-Rey K, Benítez-Parejo N, Rivas-Ruiz F, et al. Síntesis de la evidencia científica en acupuntura. Revista Internacional de Acupuntura, 2018.

Entradas relacionadas en el diccionario

Para profundizar en los conceptos asociados a la acupuntura, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Medicina alternativa: marco general en el que se inscribe la acupuntura.
  • Aguja: instrumento utilizado en la técnica.
  • Analgesia: objetivo terapéutico principal de muchas de sus aplicaciones.
  • Cefalea: una de las indicaciones con base de evidencia.
  • Migraña: indicación con evidencia favorable en profilaxis.
  • Endorfina: neuropéptido implicado en uno de los mecanismos biomédicos propuestos.
  • Nocicepción: proceso fisiológico del dolor sobre el que se postula la acción analgésica.
  • Nervio: estructura sobre la que actúa la estimulación periférica de las agujas.
  • Sistema nervioso: marco anatómico-funcional de las hipótesis biomédicas sobre la técnica.
  • Placebo: concepto relevante en el debate sobre los componentes del efecto observado.