DICCIONARIO MÉDICO
Ácido vanilmandélico
El ácido vanilmandélico (VMA) es el principal producto final del catabolismo de la adrenalina y la noradrenalina en el ser humano. Representa aproximadamente la mitad de los metabolitos urinarios derivados de estas catecolaminas. Su fórmula molecular es C₉H₁₀O₅ y su nombre químico completo, ácido 4-hidroxi-3-metoxilmandélico. Cuando la adrenalina y la noradrenalina han cumplido su función, en la respuesta al estrés, la regulación cardiovascular, la transmisión nerviosa simpática, el organismo las inactiva mediante dos enzimas que actúan de forma secuencial o paralela: la monoaminooxidasa (MAO), que elimina el grupo amino, y la catecol-O-metiltransferasa (COMT), que añade un grupo metilo al anillo catecol. El VMA es el producto que resulta cuando ambas transformaciones se han completado. Dicho de otro modo, es el «final de línea» de la degradación catecolaminérgica, una molécula ya incapaz de activar receptor alguno, destinada exclusivamente a la excreción renal. La denominación del compuesto tiene dos raíces bien distintas. Vanilil- procede de vainillina, el aldehído responsable del aroma de la vainilla, porque el VMA comparte con ella el mismo patrón de sustitución del anillo bencénico (un grupo hidroxilo y un grupo metoxilo en posiciones adyacentes). A su vez, vainilla es diminutivo del español vaina —del latín vagina, «funda» o «vaina»—, nombre que los colonizadores españoles dieron al fruto de la orquídea Vanilla planifolia por su forma alargada de vaina. Mandélico, por su parte, viene del alemán Mandelsäure («ácido de almendra»), acuñado porque el ácido mandélico se obtuvo por primera vez en 1831 a partir de un extracto de almendras amargas. Conviene situar al VMA entre los demás metabolitos que aparecen en la orina. La noradrenalina se transforma, por la vía de la COMT, en normetanefrina, y por la vía de la MAO, en ácido 3,4-dihidroximandélico; ambos intermediarios convergen finalmente en el VMA. La adrenalina sigue un camino análogo pasando por la metanefrina. Existe un tercer metabolito relevante, el ácido homovanílico (HVA), pero este procede de la dopamina y no de la adrenalina ni de la noradrenalina, lo que lo convierte en un marcador de una línea catecolaminérgica diferente. En condiciones normales, la excreción urinaria de VMA en un adulto oscila entre 2 y 7 mg en 24 horas, con fluctuaciones que dependen del estrés físico y emocional. Esa variabilidad es inherente al sistema catecolaminérgico: cada episodio de activación simpática genera una oleada transitoria de catecolaminas y, segundos después, un pulso proporcional de metabolitos. La producción de VMA tiene lugar fundamentalmente en el hígado, aunque los tejidos que contienen MAO y COMT, prácticamente todos los que reciben inervación simpática, contribuyen en menor medida. El VMA, las metanefrinas (metanefrina y normetanefrina) y el ácido homovanílico son todos metabolitos de catecolaminas, pero reflejan vías enzimáticas y fuentes hormonales distintas. Las metanefrinas derivan de la acción aislada de la COMT y conservan intacto el grupo amino; el VMA requiere la participación sucesiva de ambas enzimas. El ácido homovanílico, por su parte, proviene exclusivamente de la dopamina. Cuando se estudia la función de la médula suprarrenal o se investiga un posible feocromocitoma, las tres determinaciones aportan información complementaria. De la fusión de dos raíces. Vanilil- alude al patrón químico compartido con la vainillina, el compuesto aromático de la vainilla; mandélico viene del alemán Mandel (almendra), porque el ácido mandélico se aisló por primera vez a partir de almendras amargas en 1831. La vainilla y la almendra, dos productos que evocan repostería, dan nombre a un metabolito del estrés. No. La metanefrina es un intermediario: surge cuando la COMT metila la adrenalina, pero todavía conserva el grupo amino intacto. El VMA es el producto final, resultado de que tanto la COMT como la MAO hayan actuado sobre la catecolamina. Son dos pasos distintos de la misma cascada. Procede del inglés vanillylmandelic acid. En español se usa la misma sigla por convención internacional. Algunos textos emplean AVM (ácido vanilmandélico), pero la forma VMA es con diferencia la más extendida en la literatura biomédica. Ninguna conocida. Su valor reside precisamente en ser un producto inerte. Al perder tanto el grupo amino como la configuración catecol de la molécula original, el VMA no puede activar receptores adrenérgicos ni ejercer efecto neurotransmisor alguno. Si desea profundizar en conceptos asociados al ácido vanilmandélico, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el ácido vanilmandélico
Posición en la cascada catabólica de las catecolaminas
Diferenciación con las metanefrinas y el ácido homovanílico
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre «vanilmandélico»?
¿Es lo mismo VMA que metanefrina?
¿Qué significa la abreviatura VMA?
¿El VMA tiene alguna actividad biológica?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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