DICCIONARIO MÉDICO
Metanefrina
La metanefrina es el metabolito inactivo que resulta de la metilación de la adrenalina. Circula en el plasma y se excreta por la orina sin ejercer ya función hormonal alguna, pero su concentración refleja de forma estable la actividad secretora de la médula suprarrenal. Junto con la normetanefrina forma el grupo de compuestos que un laboratorio analiza cuando existe sospecha de un tumor productor de catecolaminas. La metanefrina pertenece, junto con la normetanefrina, al grupo de compuestos que la bioquímica clínica denomina metanefrinas: productos de la metilación de las catecolaminas por la enzima catecol-O-metiltransferasa (COMT). Su nombre se construye anteponiendo el prefijo griego meta- (presente también en metabolismo o metamorfosis, con el sentido de cambio o transformación) al elemento -nefrina, que comparte con la adrenalina, cuya denominación internacional, epinefrina, procede del griego epí (sobre) y nephrós (riñón). La metanefrina es, en sentido literal, la forma transformada de esa hormona. No es una hormona con actividad propia. Tampoco un fármaco. La reacción que la origina es, al mismo tiempo, la que desactiva a la adrenalina: la COMT le añade un grupo metilo en el anillo catecólico y con ello anula su capacidad de unirse a los receptores adrenérgicos. Desde el punto de vista nosológico se clasifica como catabolito de una catecolamina, no como neurotransmisor ni como hormona. La COMT está presente en la mayor parte de los tejidos del organismo, aunque su actividad sobre la adrenalina es especialmente relevante dentro de las propias células cromafines de la médula suprarrenal, donde la hormona se sintetiza y, en parte, se metaboliza antes incluso de salir a la circulación. Por eso la metanefrina aparece de manera continua en el plasma, a diferencia de la adrenalina, cuya liberación es pulsátil y depende de estímulos concretos como el estrés o el ejercicio. Esa constancia (una hormona se libera a oleadas, su metabolito no) es precisamente lo que convierte a la metanefrina en un indicador más estable que la propia adrenalina. Una vez formada, sigue dos caminos: se elimina tal cual por la orina o bien continúa degradándose, por acción de la monoaminooxidasa, hasta convertirse en ácido vanilmandélico, metabolito final común a todas las catecolaminas. Conviene no confundir la metanefrina con sus parientes bioquímicos más próximos. La normetanefrina se origina por el mismo mecanismo de metilación, pero a partir de la noradrenalina, no de la adrenalina; ambas se agrupan bajo el término genérico de metanefrinas y suelen medirse de forma conjunta. Un tercer metabolito, la 3-metoxitiramina, procede en cambio de la dopamina y se considera marcador de tumores con un comportamiento más agresivo. El ácido vanilmandélico ocupa un lugar distinto en esta cadena metabólica: es el punto de llegada común, el compuesto en el que terminan convirtiéndose tanto la metanefrina como la normetanefrina tras la acción de la monoaminooxidasa. La medición de metanefrinas en plasma o en orina se emplea para investigar el feocromocitoma y el paraganglioma, tumores derivados de las células cromafines que producen catecolaminas en exceso. La ventaja frente a medir directamente la adrenalina en sangre no es solo técnica: como la metanefrina se genera de forma constante dentro del tejido tumoral, con independencia de que en ese momento haya o no una descarga hormonal activa, su elevación resulta más difícil de pasar por alto que un pico puntual de catecolaminas circulantes. Esta cadena metabólica interesa también fuera del contexto tumoral. Ciertos fármacos y sustancias, entre ellos algunos antidepresivos y estimulantes, pueden elevar de forma artificial las cifras de metanefrina sin que exista enfermedad alguna detrás, una circunstancia que cualquier laboratorio clínico tiene en cuenta al interpretar el resultado. Del griego meta- (cambio, transformación) unido al elemento -nefrina, que la palabra hereda de epinefrina, la denominación internacional de la adrenalina. Esta a su vez procede de epí (sobre) y nephrós (riñón), en alusión a la posición de las glándulas suprarrenales. El nombre metanefrina describe así, de manera bastante directa, lo que la sustancia es: la forma ya transformada de aquella hormona. No. Es lo que queda de la adrenalina una vez que la COMT la ha inactivado. En el origen. La metanefrina procede de la adrenalina; la normetanefrina, de la noradrenalina. Comparten enzima, comparten grupo genérico y, en la práctica clínica, suelen solicitarse y valorarse juntas. Porque su producción es continua y no depende de que en el momento de la extracción haya una descarga hormonal activa. Un artículo publicado en JAMA en 2002 situó la medición de metanefrinas libres en plasma como la prueba con mayor sensibilidad disponible para detectar feocromocitomas y paragangliomas, por delante de la determinación directa de catecolaminas.Qué es la metanefrina
Formación a partir de la adrenalina
Diferenciación con otros metabolitos de las catecolaminas
Relevancia como marcador bioquímico
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede el nombre metanefrina?
¿Es lo mismo que la adrenalina?
¿En qué se diferencia de la normetanefrina?
¿Por qué se considera un buen marcador diagnóstico?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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