DICCIONARIO MÉDICO

Hidrocortisona

La hidrocortisona es el nombre con el que se designa el cortisol cuando se administra como medicamento. Se trata de un glucocorticoide, la misma hormona que la corteza suprarrenal produce de forma natural, y ocupa un lugar particular dentro de los corticoides: es la molécula patrón frente a la que se mide la potencia de todas las demás. Su código en la clasificación ATC para uso sistémico es H02AB09.

Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA).

Qué es la hidrocortisona

Cortisol e hidrocortisona son la misma molécula. El primer nombre corresponde a la hormona endógena; el segundo, a esa misma sustancia formulada como fármaco. Esta identidad química la separa de la mayoría de los corticoides que se usan en la clínica, que son moléculas sintéticas modificadas en el laboratorio para prolongar su acción o aumentar su potencia. La hidrocortisona no lleva esas modificaciones: reproduce exactamente lo que el organismo fabrica.

De esa fidelidad al modelo natural derivan sus dos rasgos farmacológicos característicos. Uno es la duración de acción corta, con una vida media plasmática de en torno a hora y media, lo que obliga a repartir la administración a lo largo del día cuando se emplea como reemplazo. El otro es que, además del efecto glucocorticoide, conserva cierta actividad mineralocorticoide, es decir, capacidad de retener sodio y agua, algo que los corticoides sintéticos más selectivos han eliminado casi por completo. Es un corticoide no fluorado, a diferencia de otros de mayor potencia a los que se añade flúor en su estructura.

Existe en formulaciones orales, inyectables y tópicas (cremas y pomadas), cada una orientada a un tipo distinto de situación. Como hormona de sustitución tiene un papel en la insuficiencia suprarrenal, el cuadro en el que la glándula no genera cortisol suficiente. Como antiinflamatorio e inmunosupresor se emplea en un abanico amplio de procesos, desde reacciones alérgicas hasta enfermedades reumáticas y dermatológicas.

La molécula de referencia entre los corticoides

Cuando se compara la potencia de dos corticoides, hace falta una vara de medir. Esa vara es la hidrocortisona. Por convención farmacológica, a su potencia glucocorticoide se le asigna el valor 1, y la de los demás compuestos se expresa como múltiplo de ella. La prednisona equivale aproximadamente a cuatro veces esa potencia; la dexametasona, a unas veinticinco. Cuando un médico calcula la equivalencia entre dos corticoides, el punto de referencia es la hidrocortisona.

El mecanismo por el que actúa es común a todo el grupo. La molécula atraviesa la membrana celular, se une a un receptor de glucocorticoides situado en el interior de la célula y ese complejo viaja al núcleo, donde modifica la expresión de numerosos genes. El resultado es una reducción de la síntesis de mediadores de la inflamación y una modulación de la respuesta inmunitaria. No se trata de un fármaco que cure la enfermedad de base: revierte las manifestaciones inflamatorias mientras se administra.

Del compuesto F al fármaco

La historia de la hidrocortisona corre en paralelo a la de la cortisona y arranca en los laboratorios de la Clínica Mayo. El bioquímico Edward C. Kendall aisló varias hormonas de la corteza suprarrenal y las etiquetó con letras. A la que hoy conocemos como cortisona la llamó compuesto E; a la que hoy es la hidrocortisona, compuesto F, también denominado 17-hidroxicorticosterona. En Suiza, Tadeus Reichstein llegaba por separado a resultados equivalentes.

El salto a la medicina llegó de la mano del reumatólogo Philip Hench, que en 1948 y 1949 comprobó el efecto del compuesto E sobre pacientes con artritis reumatoide. El resultado tuvo un eco enorme. En 1950, Kendall, Hench y Reichstein compartieron el Premio Nobel de Fisiología o Medicina por sus trabajos sobre las hormonas de la corteza suprarrenal, su estructura y sus efectos biológicos. El nombre "hidrocortisona" terminó imponiéndose para la versión farmacéutica del cortisol, y así ha quedado.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo la hidrocortisona que el cortisol?

Sí. Son la misma molécula. Cortisol es el nombre de la hormona tal como la produce el cuerpo, e hidrocortisona es como se llama esa misma sustancia cuando se administra como medicamento.

¿En qué se diferencia de la cortisona?

Son compuestos distintos, aunque emparentados. La cortisona es en realidad una forma inactiva que el organismo transforma en hidrocortisona (cortisol) en el hígado para que ejerza su efecto. Históricamente Kendall las distinguió como compuesto E (cortisona) y compuesto F (hidrocortisona).

¿Por qué se dice que es el corticoide de referencia?

Porque la potencia de los demás corticoides se mide tomando la suya como unidad. A la potencia glucocorticoide de la hidrocortisona se le asigna el valor 1, y compuestos como la prednisona o la dexametasona se describen como varias veces más potentes que ella. Esa función de patrón se debe a que es idéntica a la hormona natural, sin las modificaciones químicas de los corticoides sintéticos.

Referencias

  1. MedlinePlus (NIH). Hidrocortisona.
  2. MedlinePlus (NIH). Examen de cortisol en la sangre.
  3. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Centro de Información de Medicamentos (CIMA).
  4. Revista Médica Clínica Las Condes. Historia de los corticoides.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea situar la hidrocortisona en su contexto hormonal y farmacológico, puede consultar:

  • Cortisol: la hormona natural idéntica a la hidrocortisona, producida por la corteza suprarrenal.
  • Glucocorticoide: clase de hormonas esteroideas a la que pertenece, con efecto sobre el metabolismo y la inflamación.
  • Corticoide: familia farmacológica en la que la hidrocortisona actúa como patrón de potencia.
  • Cortisona: compuesto emparentado que el organismo convierte en hidrocortisona para que actúe.

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