DICCIONARIO MÉDICO
Tripanosomiasis americana
La tripanosomiasis americana, más conocida como enfermedad de Chagas, es una infección parasitaria causada por Trypanosoma cruzi. Es propia de América Latina, aunque los movimientos de población la han extendido a otros lugares. Muchas personas infectadas nunca llegan a enfermar, pero una parte, tras años de silencio, desarrolla daños en el corazón o en el aparato digestivo. Debe su nombre al médico brasileño que la describió a comienzos del siglo XX. Es una enfermedad infecciosa provocada por el parásito Trypanosoma cruzi, que se transmite sobre todo a partir de unas chinches. El término tripanosomiasis reúne el nombre del parásito y el sufijo -íasis, que en medicina indica una infección. El apellido americana la sitúa en su continente y la separa de la tripanosomiasis africana, causada por otro parásito. Su otro nombre, enfermedad de Chagas, honra a Carlos Chagas, el médico brasileño que en 1909 la dio a conocer. Su descripción fue singular en la historia de la medicina, porque identificó a la vez al parásito, al insecto transmisor y al propio cuadro clínico. La infección forma parte del grupo de las tripanosomiasis. Su territorio histórico es América Latina, desde el sur de Estados Unidos hasta el cono sur, ligado a las viviendas rurales donde se refugia la chinche transmisora. Se calcula que en el mundo viven alrededor de siete millones de personas infectadas, la mayoría en esa región, y que más de cien millones están expuestas al parásito. La enfermedad ya no es solo rural ni solo latinoamericana. Las migraciones han llevado el parásito a las ciudades y a otros continentes, de manera que hoy se diagnostican casos en Europa y Norteamérica entre personas que se infectaron antes de emigrar. El control de la sangre donada en los bancos de América Latina ha frenado buena parte de los contagios por transfusión. La enfermedad transcurre en tres etapas de duración muy desigual. La primera, la fase aguda, se abre con la infección y suele pasar inadvertida, sobre todo en la infancia. Cuando deja huella, aparece una hinchazón en el punto por donde entró el parásito: si fue a través del ojo, se produce un edema característico de un solo párpado, un signo clásico descrito por Romaña. En esta fase el parásito circula por la sangre y solo en contadas ocasiones causa un cuadro grave. Superada esa etapa, la infección entra en una larga fase indeterminada, silenciosa, sin ninguna molestia. Puede prolongarse durante años o décadas, y hay quien permanece en ella toda la vida sin pasar de ahí. Solo una parte de los infectados, en torno a tres de cada diez, avanza con el tiempo hasta la fase crónica, la que concentra las complicaciones. Cuando la enfermedad se cronifica, el daño se concentra en dos territorios. El más temido es el corazón: el parásito, alojado durante años en el músculo cardíaco, provoca una miocardiopatía que debilita el bombeo, altera el ritmo y puede terminar en una cardiomegalia, un agrandamiento del órgano. Las alteraciones cardíacas suelen aparecer dos o tres décadas después del contagio. El otro frente es el aparato digestivo. La destrucción lenta de los nervios que gobiernan el tubo digestivo dilata de forma anómala algunos órganos huecos: así surgen el megaesófago, con dificultad para tragar, y el megacolon, con estreñimiento pertinaz. No todas las personas con Chagas crónico presentan estas formas, y su frecuencia varía según la zona geográfica. Por Carlos Chagas, el médico brasileño que la describió en 1909. Su hallazgo fue poco habitual, ya que reconoció en un mismo trabajo el parásito, el insecto que lo transmite y la enfermedad. También se la conoce como tripanosomiasis americana o mal de Chagas. No. Es uno de los rasgos que definen esta infección. La mayoría de los portadores no llega a presentar molestias, y solo alrededor de tres de cada diez alcanza, tras muchos años, la fase crónica con afectación del corazón o del tubo digestivo. En el parásito, el continente, el insecto y el órgano que dañan. La enfermedad de Chagas la causa Trypanosoma cruzi en América, la transmiten chinches y castiga sobre todo el corazón. La enfermedad del sueño la causa el tripanosoma africano, la transmite la mosca tsetsé y termina afectando al cerebro. Es la vía principal, pero no la única. El parásito puede pasar de la madre al hijo durante el embarazo, transmitirse por una transfusión o un trasplante, y también por alimentos contaminados con restos del insecto. Aun así, el contacto con las deposiciones de la chinche sigue siendo la fuente más frecuente en las zonas donde abunda. Para entender mejor esta enfermedad y su parásito, puede consultar:Qué es la tripanosomiasis americana
Dónde se da
Las tres fases
Las formas crónicas
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama enfermedad de Chagas?
¿Toda persona infectada acaba enfermando?
¿En qué se diferencia de la enfermedad del sueño?
¿Solo se contagia por la chinche?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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