DICCIONARIO MÉDICO
Megaesófago
El megaesófago es la dilatación crónica y difusa del esófago que aparece cuando el órgano pierde la capacidad de propulsar el alimento hacia el estómago. No es una enfermedad en sí misma, sino la fase avanzada de trastornos que destruyen la inervación del conducto, sobre todo la acalasia evolucionada y la afectación digestiva de la enfermedad de Chagas. Bajo este nombre se describe un esófago anormalmente ensanchado que ha perdido la contracción coordinada necesaria para vaciarse. La palabra combina el prefijo griego mega- (μέγας, grande) con el propio nombre del órgano. Algunos autores reservan la denominación para las dilataciones muy marcadas: Orringer y Stirling fijaron el umbral en un diámetro igual o superior a ocho centímetros medido con papilla de bario. El esófago afectado no solo se ensancha. Con el tiempo se alarga, se vuelve tortuoso y termina plegándose sobre el diafragma, una imagen que la radiología clásica describe como esófago sigmoide o dolicomegaesófago. Detrás de la dilatación hay un problema de motilidad, no de obstrucción mecánica. Las neuronas del plexo mientérico, la red nerviosa que coordina el peristaltismo y la apertura del esfínter esofágico inferior, degeneran y desaparecen. Sin esa coordinación, el esfínter no se relaja al tragar y las ondas propulsoras se desorganizan o se extinguen. El alimento se retiene, la presión interna crece y la pared cede: el conducto se ensancha de forma progresiva. En la esofagopatía chagásica se ha llegado a cuantificar ese daño. El examen de las piezas anatómicas mostró que la dilatación aparece cuando se ha perdido más del noventa por ciento de las células ganglionares del esófago; con pérdidas de alrededor de la mitad, el órgano ya presenta alteraciones motoras, pero todavía no se dilata. Dos procesos concentran la mayoría de los casos. La acalasia idiopática, cuando evoluciona durante años sin corregirse, desemboca en megaesófago en una proporción que las series sitúan entre el cinco y el veinte por ciento de los pacientes. La segunda causa es la enfermedad de Chagas, infección por el parásito Trypanosoma cruzi endémica en América Latina, que arrasa los plexos nerviosos del tubo digestivo y afecta a menudo de manera simultánea al esófago y al colon; la asociación con el megacolon es característica de esta forma. Existen formas secundarias menos frecuentes, ligadas a estenosis distales, a tumores que infiltran los plexos o comprimen el conducto y a algunas enfermedades sistémicas. El resultado común es siempre el mismo: un esófago que se llena y no se vacía. El estudio con contraste sigue siendo la herramienta que mejor gradúa la afectación. La clasificación de Rezende, propuesta en 1960 a partir del megaesófago chagásico, ordena los hallazgos en cuatro grupos según el grado de dilatación y el deterioro motor. El grado I muestra un calibre casi normal, con hipotonía y un vaciamiento que se retrasa. En el II aparece una dilatación discreta y ondas motoras incoordinadas. El grado III ya presenta una dilatación marcada, con gran retención del contraste y un afinamiento distal en forma de pico de pájaro sobre el cardias. La forma más avanzada, el grado IV, corresponde al dolicomegaesófago: el órgano, enormemente dilatado y alargado, se acoda sobre el diafragma y pierde por completo su actividad. Procede del griego mega-, grande, unido al nombre del esófago. Describe literalmente un esófago de tamaño excesivo, sin precisar por qué ha llegado a serlo. No. La acalasia es el trastorno motor que impide relajar el esfínter y coordinar la deglución; el megaesófago es la consecuencia anatómica cuando ese trastorno avanza durante años. Todo megaesófago acalásico procede de una acalasia, pero la mayoría de las acalasias, atendidas a tiempo, nunca dilatan el esófago hasta ese extremo. Porque el Trypanosoma cruzi destruye las neuronas del sistema nervioso propio del tubo digestivo. En las zonas endémicas de América Latina esta es una causa habitual de megaesófago, y con frecuencia se acompaña de dilatación del colon. La pérdida de neuronas del plexo mientérico no se revierte, de modo que un esófago dilatado no vuelve por sí solo a su calibre ni a su función previos.Qué es el megaesófago
Por qué se dilata el esófago
Causas del megaesófago
Grados de dilatación: la clasificación radiológica
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la palabra megaesófago?
¿Es lo mismo megaesófago que acalasia?
¿Por qué se asocia con la enfermedad de Chagas?
¿Puede recuperar el esófago su tamaño normal?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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