DICCIONARIO MÉDICO
Síndrome de Diamond-Blackfan
El síndrome de Diamond-Blackfan —también denominado anemia hipoplásica congénita o eritroblastopenia congénita— es una enfermedad genética rara del grupo de los síndromes de fallo medular hereditario. Se caracteriza por una aplasia selectiva de la serie roja (la médula ósea no produce eritrocitos en cantidad suficiente) con conservación normal de leucocitos y plaquetas, malformaciones congénitas asociadas en hasta el 50 % de los pacientes y un riesgo aumentado de neoplasias. Su incidencia se estima en 5 a 10 casos por millón de nacidos vivos. El síndrome de Diamond-Blackfan es una forma congénita de insuficiencia medular que afecta de manera selectiva a los precursores de los glóbulos rojos (eritroblastos) en la médula ósea. La consecuencia es una anemia arregenerativa grave —con cifras muy bajas de reticulocitos en sangre periférica— que se manifiesta típicamente durante los primeros doce meses de vida, con una mediana de presentación en torno a los dos o tres meses de edad. Los eritrocitos que la médula consigue producir suelen ser de tamaño aumentado (macrocitosis) y contienen una proporción elevada de hemoglobina fetal (HbF). Los recuentos de leucocitos y plaquetas se mantienen normales en la mayoría de los pacientes. El nombre honra a los dos pediatras estadounidenses que describieron la enfermedad de forma completa: Louis Klein Diamond (1902-1999) y Kenneth Daniel Blackfan (1883-1941), ambos del Children's Hospital de Boston. Su artículo de 1938 diferenció por primera vez esta entidad de la aplasia medular global, señalando que el fallo afectaba exclusivamente a la serie roja. Sin embargo, ya en 1936 Hugh W. Josephs había publicado el primer caso bajo el nombre de "aplasia de la serie roja". Diamond continuó estudiando la enfermedad durante décadas y en 1963 recopiló 133 casos confirmando el patrón clínico y la respuesta a los corticosteroides. La denominación alternativa "anemia hipoplásica congénita" es un nombre descriptivo que refleja el mecanismo (producción insuficiente de eritrocitos presente desde el nacimiento), y otros sinónimos recogidos en la literatura incluyen anemia aneritroblástica, aplasia pura de serie roja congénita y síndrome de Aase. El síndrome de Diamond-Blackfan pertenece al grupo de las ribosomopatías, un conjunto de enfermedades causadas por defectos en los ribosomas, las máquinas moleculares encargadas de fabricar proteínas dentro de las células. Hasta la fecha se han identificado mutaciones causantes en más de veinte genes, la gran mayoría de los cuales codifican proteínas ribosomales de la subunidad pequeña (40S) o de la subunidad grande (60S) del ribosoma. El gen más frecuentemente afectado es RPS19, responsable de aproximadamente el 25 % de los casos. Le siguen en frecuencia RPL5 (alrededor del 9 %) y RPL11 (alrededor del 6,5 %). Otros genes implicados incluyen RPL35A, RPS7, RPS10, RPS17, RPS24 y RPS26. En casos muy raros, la enfermedad se debe a mutaciones en genes no ribosomales como GATA1 y TSR2. En conjunto, se identifica una mutación causal en el 60-65 % de los pacientes; en el resto, la causa genética permanece desconocida. La herencia es autosómica dominante en el 40-45 % de los casos: basta una copia mutada del gen para que la enfermedad se manifieste. Sin embargo, en el 55-60 % de los pacientes la mutación aparece de novo, sin antecedentes familiares. La expresividad clínica es extraordinariamente variable: dentro de una misma familia portadora, unos miembros pueden presentar anemia grave con malformaciones y otros apenas mostrar alteraciones hematológicas leves o incluso ser asintomáticos. El mecanismo por el que un defecto ribosomal afecta de forma tan selectiva a los precursores eritroides, respetando las demás líneas celulares, no se conoce por completo, pero la explicación más aceptada se basa en la demanda excepcional de síntesis proteica que tienen estas células. Durante su maduración, cada eritroblasto debe fabricar cantidades masivas de hemoglobina en un plazo muy corto para llenar el citoplasma del futuro glóbulo rojo. Esa producción intensiva requiere una maquinaria ribosomal plenamente funcional. Cuando una proteína ribosomal es deficiente por haploinsuficiencia (un solo alelo funcional), el ensamblaje de los ribosomas se altera, se acumulan componentes ribosomales no ensamblados y la célula activa la vía de la proteína p53, un mecanismo de vigilancia que induce la muerte celular programada (apoptosis) del eritroblasto defectuoso. El resultado es la eritroblastopenia característica del síndrome: la médula ósea muestra una reducción marcada o ausencia de los precursores de la serie roja, con normalidad de las series granulocítica y megacariocítica. Hasta el 50 % de los pacientes con síndrome de Diamond-Blackfan presentan malformaciones congénitas, lo que subraya que el defecto ribosomal no se limita a la hematopoyesis sino que afecta al desarrollo embrionario de forma más amplia. Las malformaciones más frecuentes son las craneofaciales (secuencia de Pierre-Robin con micrognatia, fisura palatina, labio leporino), las anomalías del pulgar (pulgar trifalángico, pulgar ausente o hipoplásico), las cardíacas (defectos septales) y las urogenitales. El retraso del crecimiento y la talla baja se observan en alrededor del 30 % de los casos. Las mutaciones en RPL5 se asocian con mayor frecuencia a malformaciones craneofaciales que las mutaciones en otros genes ribosomales. Los pacientes con síndrome de Diamond-Blackfan tienen un riesgo aumentado de desarrollar neoplasias a lo largo de la vida. Las más descritas son la leucemia mieloide aguda, los síndromes mielodisplásicos, el osteosarcoma y el cáncer colorrectal. Este riesgo se atribuye a la disfunción crónica de la vía de p53 y a la inestabilidad genómica asociada a los defectos ribosomales, y justifica un seguimiento hematológico prolongado. La distinción clínica más importante es con la eritroblastopenia transitoria de la infancia, un cuadro adquirido, autolimitado y benigno que también cursa con anemia arregenerativa y eritroblastopenia medular. Las claves diferenciales son la edad de presentación (la eritroblastopenia transitoria aparece habitualmente después del primer año de vida, con un pico a los dos años), la frecuente relación con una infección viral previa, la resolución espontánea en uno o dos meses y la normalidad de la adenosina desaminasa eritrocitaria (eADA), que en el síndrome de Diamond-Blackfan está elevada en el 80-85 % de los pacientes. La anemia de Fanconi es otro síndrome de fallo medular congénito, pero se diferencia porque afecta a las tres líneas celulares (pancitopenia), se asocia a malformaciones esqueléticas y cutáneas distintas, presenta fragilidad cromosómica detectable en el test de rotura cromosómica y se debe a defectos en genes de reparación del ADN (no en genes ribosomales), con herencia autosómica recesiva. La anemia hipoplásica adquirida comparte el mecanismo general de producción insuficiente de eritrocitos, pero su origen es adquirido (autoinmune, tóxico o idiopático), aparece en cualquier edad y carece de la base genética ribosomal que define al síndrome de Diamond-Blackfan. Louis Klein Diamond (1902-1999) y Kenneth Daniel Blackfan (1883-1941) fueron dos pediatras del Children's Hospital de Boston (actual Boston Children's Hospital). En 1938 publicaron la descripción completa de esta forma de anemia congénita, diferenciándola de la aplasia medular global. Diamond, que sobrevivió a su colega por casi seis décadas, continuó investigando la enfermedad y es considerado uno de los padres de la hematología pediátrica. Sí, son denominaciones distintas de la misma enfermedad. "Síndrome de Diamond-Blackfan" es el epónimo internacional y la designación más extendida en la literatura actual. "Anemia hipoplásica congénita" es el nombre descriptivo histórico. Otros sinónimos incluyen eritroblastopenia congénita, aplasia pura de serie roja congénita y síndrome de Aase. Es una enfermedad causada por defectos en los ribosomas, las estructuras celulares encargadas de fabricar proteínas. El síndrome de Diamond-Blackfan es la ribosomopatía más conocida: las mutaciones en genes que codifican proteínas ribosomales alteran el ensamblaje de los ribosomas y provocan la muerte selectiva de los precursores eritroides en la médula ósea. Sí. Se estima una incidencia de 5 a 10 casos por millón de nacidos vivos, sin diferencias por sexo ni etnia. Está registrada como enfermedad rara en OMIM (105650 y otros códigos según el gen afectado) y en Orphanet (ORPHA:124). En la Unión Europea, la incidencia anual se sitúa en torno a 1 caso por cada 150.000 habitantes. La anemia de Fanconi afecta a las tres líneas celulares (eritrocitos, leucocitos y plaquetas), se hereda de forma autosómica recesiva, se debe a defectos en genes de reparación del ADN y presenta fragilidad cromosómica característica. El síndrome de Diamond-Blackfan afecta solo a la serie roja, se hereda de forma autosómica dominante (o aparece de novo), se debe a defectos en genes ribosomales y no presenta fragilidad cromosómica. Si desea profundizar en conceptos asociados al síndrome de Diamond-Blackfan, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el síndrome de Diamond-Blackfan
Base genética: una ribosomopatía
Por qué falla la serie roja: el mecanismo ribosomal
Malformaciones congénitas asociadas
Riesgo neoplásico
Diferenciación con entidades relacionadas
Preguntas frecuentes
¿Quiénes fueron Diamond y Blackfan?
¿Es lo mismo "síndrome de Diamond-Blackfan" que "anemia hipoplásica congénita"?
¿Qué es una ribosomopatía?
¿Es una enfermedad rara?
¿En qué se diferencia de la anemia de Fanconi?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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