DICCIONARIO MÉDICO
Eritropoyetina
La eritropoyetina (EPO) es una hormona glucoproteica de 165 aminoácidos producida mayoritariamente por las células peritubulares del riñón. Su función consiste en estimular la producción de eritrocitos en la médula ósea cuando los tejidos detectan una disminución en el aporte de oxígeno. El nombre se compone de ἐρυθρός (erythrós, "rojo") y un derivado de ποιεῖν (poieín, "hacer, fabricar"). Vendría a significar "la que fabrica lo rojo", en alusión a su papel como inductora de la formación de glóbulos rojos. La abreviatura EPO es de uso universal en la práctica clínica. Los primeros indicios de un factor humoral capaz de estimular la producción de hematíes se remontan a los trabajos de Paul Carnot y Clotilde Déflandre en 1906, quienes postularon una sustancia circulante, la "hemopoyetina", responsable de la respuesta eritropoyética observada en conejos sometidos a sangría. Allan Jacob Erslev la redescribió en 1953 y predijo su potencial terapéutico. No fue hasta 1977 cuando Takaji Miyake y colaboradores consiguieron purificar la eritropoyetina a partir de orina de pacientes con anemia aplásica (unos pocos miligramos procedentes de cerca de 2.500 litros de orina), lo que abrió la vía para la clonación del gen en 1985 y la producción industrial de la forma recombinante. La FDA aprobó la epoetina alfa en 1989 para la anemia asociada a insuficiencia renal crónica. En el adulto, cerca del 90 % de la eritropoyetina se sintetiza en las células intersticiales peritubulares de la corteza renal. El hígado aporta la fracción restante. Durante la etapa fetal, en cambio, es el hígado el productor principal; el riñón asume el protagonismo de forma gradual tras el nacimiento. El estímulo para la síntesis de EPO es la hipoxia tisular. Las células peritubulares detectan la caída en la presión parcial de oxígeno a través del sistema HIF (factor inducible por hipoxia). Cuando el oxígeno es suficiente, la enzima prolil-hidroxilasa marca la subunidad HIF-α para su degradación por el proteasoma; cuando el oxígeno desciende, HIF-α se estabiliza, se traslada al núcleo y activa la transcripción del gen EPO, situado en el cromosoma 7 (7q21). Gregg L. Semenza, Sir Peter J. Ratcliffe y William G. Kaelin Jr. recibieron el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 2019 por el descubrimiento de esta vía de detección del oxígeno, cuya investigación se apoyó en buena medida en el modelo de la eritropoyetina. Una vez liberada al torrente sanguíneo, la EPO se une a su receptor específico (EPO-R) en la superficie de los progenitores eritroides de la médula ósea, sobre todo en la unidad formadora de colonias eritroides (CFU-E) y en los proeritroblastos. La activación del receptor desencadena la vía JAK2/STAT5, que promueve la supervivencia celular al inhibir la apoptosis y estimular la proliferación y diferenciación de los precursores hacia reticulocitos y, finalmente, eritrocitos maduros. El tiempo entre el estímulo hipóxico y la aparición de reticulocitos nuevos en sangre periférica es de unos tres a cinco días. Esa latencia se acorta cuando la médula dispone de reservas adecuadas de hierro y folato, y se prolonga cuando hay carencias que limitan la síntesis de hemoglobina. Se han descrito receptores de eritropoyetina en tejidos no hematopoyéticos, lo que ha ampliado la visión clásica de la EPO como hormona exclusivamente eritropoyética. En el sistema nervioso central, por ejemplo, ejerce un efecto neuroprotector frente a la isquemia al reducir la apoptosis neuronal; se le ha atribuido también un papel en la cicatrización tisular y en la angiogénesis. Estas líneas de investigación sobre el posible uso de la EPO fuera de la hematología siguen siendo experimentales. La capacidad de la eritropoyetina recombinante para aumentar la masa eritrocitaria y, con ella, el transporte de oxígeno a los tejidos la convirtió en sustancia de abuso en deportes de resistencia. El uso médico legítimo se circunscribe a pacientes con anemia por insuficiencia renal crónica, anemia asociada a quimioterapia o situaciones perioperatorias en las que se busca reducir la necesidad de transfusión. La Agencia Mundial Antidopaje incluye la EPO en su lista de sustancias prohibidas en competición y fuera de ella. Del griego ἐρυθρός ("rojo") y ποιεῖν ("fabricar"). En 1948, las nefrólogas finlandesas Eva Bonsdorff y Eeva Jalavisto sustituyeron el nombre original de Carnot ("hemopoyetina") por el actual. Principalmente en el riñón, en las células intersticiales peritubulares de la corteza renal. Un porcentaje menor se sintetiza en el hígado. En el feto la relación está invertida: el hígado es la fuente principal. Se reduce la producción de eritrocitos y aparece anemia. Es lo que sucede en la insuficiencia renal crónica, donde la pérdida de masa renal funcional disminuye la síntesis de eritropoyetina. Porque al aumentar la masa de glóbulos rojos mejora la capacidad de transporte de oxígeno, lo que supone una ventaja en deportes de resistencia como el ciclismo de fondo o las carreras de larga distancia. Si desea profundizar en conceptos asociados a la eritropoyetina, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la eritropoyetina
Producción renal y regulación por la hipoxia
Acción sobre los precursores eritroides
Funciones extrahematopoyéticas
EPO y dopaje deportivo
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra eritropoyetina?
¿Dónde se produce la eritropoyetina?
¿Qué ocurre cuando los riñones producen poca EPO?
¿Por qué se relaciona la EPO con el dopaje?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026