DICCIONARIO MÉDICO
Mononeuritis diabética
La mononeuritis diabética es la afectación de un único nervio, o de un grupo aislado de nervios, causada por el daño que la diabetes provoca en los vasos que los nutren. Es distinta de la forma más conocida de neuropatía diabética, la polineuropatía distal simétrica, con la que suele confundirse. El nombre combina un término ya desarrollado en esta misma obra, mononeuritis, con el adjetivo diabética, que remite a la enfermedad de base. La combinación conserva el sufijo -itis pese a que el mecanismo real no es inflamatorio, sino isquémico: la denominación se acuñó en una época en que ambos procesos se confundían con facilidad, y el uso clínico la ha mantenido desde entonces. Se trata, básicamente, de una de las formas que puede adoptar la neuropatía diabética, cuya causa es el daño microvascular propio de esta enfermedad: la isquemia de los vasa nervorum, las arteriolas que irrigan al propio nervio, provoca un infarto localizado del tronco nervioso afectado. La forma más reconocible afecta a los nervios craneales, y dentro de ellos, al tercer par (el nervio oculomotor). Es el trastorno de nervios craneales más frecuente entre las personas con diabetes, y se manifiesta con visión doble y caída del párpado, casi siempre sin afectar al reflejo pupilar. Con menor frecuencia se lesionan el sexto par y, más raramente aún, el cuarto. Fuera del cráneo, la forma más llamativa es la amiotrofia diabética, también llamada síndrome de Bruns-Garland: una plexopatía o radiculopatía lumbosacra que afecta sobre todo al nervio femoral y provoca dolor y debilidad asimétrica en el muslo, con atrofia del cuádriceps. El neurólogo alemán Ludwig Bruns describió el cuadro por primera vez en 1890, pero fue el estadounidense Hugh Garland quien, en 1955, le dio nombre tras estudiar a doce pacientes diabéticos de edad avanzada. También puede afectarse un único nervio troncal, con dolor en banda que simula un problema abdominal o torácico. La lista de formas posibles es larga. Conviene distinguir con claridad la mononeuritis diabética de la polineuropatía diabética, mucho más frecuente. Esta última sigue un patrón simétrico y distal, con afectación progresiva de ambos pies y, más tarde, de las manos, en una distribución en guante y calcetín. La mononeuritis diabética, por el contrario, se instala de forma más brusca, afecta a un territorio nervioso concreto y asimétrico, y con frecuencia mejora de manera espontánea en cuestión de semanas o meses. Ambos cuadros pueden coexistir en la misma persona, lo que a veces complica el diagnóstico inicial. El nombre es un resto histórico. Se acuñó cuando toda lesión nerviosa se atribuía a un proceso inflamatorio, y el uso clínico lo ha conservado pese a que hoy se sabe que el mecanismo es isquémico. El tercer par craneal, el oculomotor. Es, con diferencia, el trastorno de nervios craneales más habitual en personas con diabetes. Es una de sus formas, la que afecta al plexo lumbosacro y al nervio femoral. Recibió su nombre actual en 1955, de la mano del neurólogo Hugh Garland, aunque el cuadro ya había sido descrito 65 años antes por Ludwig Bruns. No necesariamente, pero es frecuente que coexistan. La mononeuritis diabética puede aparecer de forma aislada o superpuesta a una polineuropatía distal ya establecida.Qué es la mononeuritis diabética
Formas clínicas según el nervio afectado
Diferencias con la polineuropatía diabética
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama mononeuritis si la causa no es una inflamación?
¿Cuál es el nervio craneal que se afecta con más frecuencia?
¿La amiotrofia diabética es lo mismo que la mononeuritis diabética?
¿Todas las personas con mononeuritis diabética tienen también polineuropatía?
Referencias
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