DICCIONARIO MÉDICO
Metildigoxina
La metildigoxina, también escrita β-metildigoxina, es un glucósido cardiotónico semisintético que se obtiene añadiendo un grupo metilo a la molécula de digoxina. Pertenece al grupo de los digitálicos y comparte con ellos la acción inotrópica positiva sobre el músculo cardiaco. Su rasgo distintivo es una absorción digestiva rápida y casi completa. En la clasificación ATC le corresponde el código C01AA08. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). La metildigoxina es, en términos químicos, digoxina con un metilo añadido. La metilación se produce sobre el hidroxilo del tercer azúcar de la cadena, la digitoxosa más externa, y de ahí que la molécula aparezca en la literatura farmacológica como 4'''-metildigoxina o β-metildigoxina. Todo lo demás permanece igual: el mismo núcleo esteroideo, el mismo anillo lactónico y las mismas tres unidades de azúcar que caracterizan a la digoxina obtenida de la Digitalis lanata. Algunos textos la nombran también como medigoxina. Dentro de la clasificación ATC ocupa el subgrupo C01AA, el de los glucósidos de la digital, en el que figura junto a la propia digoxina. Las indicaciones autorizadas en España son la insuficiencia cardiaca congestiva y varias taquiarritmias supraventriculares: la fibrilación auricular, el aleteo auricular y la taquicardia paroxística supraventricular. La primera autorización española data de octubre de 1973. Sobre el corazón actúa como el resto del grupo. Inhibe la bomba sodio-potasio de la membrana de la célula miocárdica, lo que eleva el sodio intracelular y, por vía indirecta, el calcio disponible para la contracción; en el nodo auriculoventricular enlentece la conducción mediante un efecto de tipo vagal, y ese es el motivo de que reduzca la frecuencia ventricular cuando las aurículas laten de forma desordenada. En 1967, Kaiser sintetizó la β-metildigoxina persiguiendo un objetivo concreto: reunir en una sola molécula la absorción completa que caracterizaba a la digitoxina y la duración de acción de la digoxina. El compuesto llegó al mercado alemán en 1971 y se extendió después a otros países europeos. El metilo aumenta la lipofilia de la molécula, y el efecto se aprecia en el tubo digestivo. La absorción es rápida y prácticamente completa, con una disponibilidad biológica próxima al 100 % en los estudios que la compararon con la vía intravenosa. La irregularidad en la absorción oral de la digoxina era, precisamente, uno de los problemas que se quería resolver. Una fracción del compuesto se desmetila en el hígado y se transforma en digoxina, que es el único metabolito de importancia detectable en plasma. La conversión carece de repercusión práctica, ya que ambos glucósidos ejercen sobre el corazón un efecto semejante y el organismo trabaja en todo momento con una mezcla de los dos. Se ha discutido si conviene considerarla un profármaco de la digoxina o un glucósido con entidad propia; el hecho de que una parte apreciable de la molécula resista la desmetilación sostiene la segunda lectura, sin que la cuestión esté cerrada. Se elimina sobre todo por vía renal. La semivida se sitúa alrededor de las 48 horas y cada día se elimina cerca de un 20 % de lo que hay en el organismo, de modo que la concentración plasmática necesita varios días para estabilizarse. El intervalo entre la concentración útil y la concentración tóxica es estrecho, y el seguimiento se apoya en la digoxinemia: los inmunoensayos diseñados para la digoxina reconocen también a la metildigoxina, aunque la señal que producen es algo menor que la del glucósido original. La digoxina es una molécula natural que se extrae de las hojas de la Digitalis lanata y sigue siendo el digitálico más empleado. La metildigoxina no la sustituye ni compite con ella en volumen de uso: nació como una alternativa con absorción más previsible, y ese sigue siendo su único argumento diferencial. Con la digitoxina la distancia es mayor. Aquel glucósido, propio de la dedalera común, tiene una semivida mucho más prolongada y se elimina sobre todo por vía hepática, lo que cambia por completo su comportamiento en el organismo; carece de autorización en España. Existe además un tercer derivado, la acetildigoxina, que se hidroliza con rapidez y libera digoxina, un patrón distinto del de la metildigoxina, donde la transformación es parcial. No. Son dos moléculas distintas, emparentadas de forma estrecha: la segunda se obtiene de la planta y la primera se fabrica a partir de la segunda mediante metilación. Que una parte de la metildigoxina acabe convirtiéndose en digoxina dentro del organismo no las convierte en el mismo compuesto, del mismo modo que un glucósido no es idéntico a los productos que libera al hidrolizarse. De la digital lanuda, Digitalis lanata, una planta de los Balcanes y el este de Europa cultivada con fines farmacéuticos. En sus hojas los glucósidos se encuentran como lanatósidos, de los que se han descrito cinco, y de ese material se aisló la digoxina en los años treinta del siglo XX. La metildigoxina no se extrae de la planta: procede del laboratorio, aunque su esqueleto siga siendo vegetal. El género recibe además otro nombre popular, dedalera, por la forma de sus flores. La letra griega indica la orientación del enlace del grupo metilo sobre el azúcar terminal. Es una precisión estereoquímica, no una marca de potencia ni de familia. Si desea ampliar información sobre los glucósidos de la digital, puede consultar:Qué es la metildigoxina
La metilación y sus consecuencias farmacocinéticas
Diferencias con la digoxina y otros derivados de la digital
Preguntas frecuentes
¿Metildigoxina y digoxina son el mismo medicamento?
¿De dónde procede la molécula original?
¿Por qué se escribe β-metildigoxina?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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