DICCIONARIO MÉDICO
Metamorfopsia
La metamorfopsia es la percepción distorsionada de un estímulo visual real: las líneas rectas se ven onduladas y los objetos cambian de forma o de tamaño. No es una enfermedad sino un signo, casi siempre ligado a un trastorno de la mácula, aunque en ocasiones tiene origen cerebral. Agrupa dos fenómenos con entrada propia en este diccionario: la dismegalopsia, que altera el tamaño percibido, y la dismorfopsia, que altera la forma. El término procede del griego μετά (metá, más allá o cambio), μορφή (morphḗ, forma) y ὄψις (ópsis, vista): de forma literal, un cambio de forma percibido por la vista. El Oxford English Dictionary registra su primer uso documentado en 1807, en un diccionario médico de R. Morris y J. Kendrick, mucho antes de que la oftalmoscopia permitiera relacionar el síntoma con una lesión concreta de la retina. Conviene no confundirla con una alucinación. En la alucinación no existe ningún estímulo externo: el cerebro genera una percepción de la nada. En la metamorfopsia, en cambio, el objeto está ahí. El fallo está en cómo el sistema visual reconstruye esa imagen real, no en la existencia del estímulo. La causa más frecuente es retiniana. Cuando la retina se engrosa, se pliega o sufre tracción en la zona macular, los fotorreceptores pierden su disposición regular y ordenada. Cada uno capta la luz desde una posición ligeramente distinta a la que le correspondería, y el cerebro, que da por hecho que la cuadrícula receptora es uniforme, interpreta mal esa señal desplazada. El resultado es una línea que en realidad es recta pero que se percibe quebrada u ondulada. Existe un segundo mecanismo, mucho menos habitual, de origen cortical: la distorsión no nace en el ojo, sino en las áreas del cerebro que procesan la información visual una vez ha llegado por la vía óptica. Aquí no hay lesión retiniana identificable. Este origen se ha descrito en migraña con aura, en algunas crisis epilépticas de foco occipital y, de forma puntual, tras lesiones vasculares que afectan a la corteza visual. La metamorfopsia funciona como término paraguas de dos fenómenos que, en la práctica clínica y en la investigación, se estudian y se miden por separado. Cuando lo que cambia es el tamaño percibido del objeto (más grande, en la macropsia, o más pequeño, en la micropsia), se habla de dismegalopsia. Cuando lo que se altera es el contorno o la silueta, sin variar necesariamente el tamaño, se habla de dismorfopsia. Ambas pueden coexistir en la misma persona y hasta en el mismo ojo. No es raro. Los cuestionarios y las cuadrículas de autoevaluación empleadas en investigación suelen registrar por separado el grado de cada una, precisamente porque no siempre evolucionan al mismo ritmo ni responden igual al tratamiento de la enfermedad que las provoca. Como signo, acompaña con frecuencia a la degeneración macular húmeda asociada a la edad, donde el crecimiento anómalo de vasos bajo la retina altera su arquitectura. También se describe en el edema macular de origen diabético o vascular, en la membrana epirretiniana y en el agujero macular, siempre por el mismo principio: algo desplaza o comprime los fotorreceptores de la zona central de la retina. La detección precoz de este signo tiene una herramienta clásica: en 1947 el oftalmólogo suizo Marc Amsler ideó una cuadrícula de líneas rectas, hoy conocida con su nombre, para que el propio paciente advirtiera con rapidez cualquier ondulación nueva al fijar la vista en su centro. Antes que él, Jacob Hermann Knapp ya había descrito en 1869 metamorfopsia asociada a una rotura de la coroides tras un traumatismo ocular. No necesariamente. Suele empezar en un solo ojo, y cuando afecta a ambos, casi siempre lo hace con distinta intensidad en cada uno. Por eso una prueba tan simple como tapar un ojo y luego el otro al mirar una superficie con líneas rectas basta para notar la diferencia. Sí, aunque es la situación menos frecuente. Se ha descrito de forma transitoria durante episodios de migraña con aura, en el consumo de determinadas sustancias psicoactivas y en el infrecuente síndrome de Alicia en el país de las maravillas, que combina distorsiones de tamaño y forma con origen neurológico y no ocular. Metamorfopsia es el término general. Dismegalopsia y dismorfopsia son sus dos variantes según lo que se altere, el tamaño o la forma. En la práctica, la mayoría de las personas que consultan por líneas onduladas están describiendo, en rigor, una dismorfopsia. Son dos parámetros distintos y pueden disociarse: una persona puede leer bien el optotipo y, aun así, percibir líneas onduladas al mirar una cuadrícula, porque la agudeza mide nitidez y la metamorfopsia mide fidelidad geométrica de la imagen percibida.Qué es la metamorfopsia
Origen retiniano y origen cortical
Dos ejes de distorsión: tamaño y forma
Cuándo aparece
Preguntas frecuentes
¿La metamorfopsia siempre afecta a los dos ojos por igual?
¿Puede aparecer sin ninguna enfermedad ocular de fondo?
¿Qué diferencia hay entre metamorfopsia, dismegalopsia y dismorfopsia?
¿Tiene relación con la agudeza visual?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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