DICCIONARIO MÉDICO
Leucoencefalopatía multifocal progresiva
La leucoencefalopatía multifocal progresiva (LMP) es una infección desmielinizante del sistema nervioso central causada por la reactivación del virus JC (poliomavirus humano 2) en personas con inmunodepresión grave. Produce una destrucción progresiva de la mielina en múltiples focos de la sustancia blanca cerebral y tiene, en la mayoría de los casos, un pronóstico grave. La LMP es una leucoencefalopatía infecciosa: su causa no es un defecto genético de la mielina (como ocurre en las leucodistrofias), sino un virus que infecta y destruye los oligodendrocitos, las células encargadas de producir y mantener la mielina en el sistema nervioso central. El resultado es una desmielinización que aparece en múltiples zonas del cerebro —de ahí "multifocal"— y avanza sin remisiones —de ahí "progresiva"—. El nombre descompuesto sigue la lógica griega habitual: λευκός (leukós), "blanco"; ἐγκέφαλος (enképhalos), "encéfalo"; πάθος (páthos), "enfermedad". A eso se añaden los adjetivos latinos multifocalis ("de muchos focos") y progressivus ("que avanza"). La enfermedad fue descrita por primera vez en 1958 por Karl-Erik Åström, Earl Mancall y Elliott Richardson, quienes observaron lesiones desmielinizantes múltiples en la autopsia de pacientes con enfermedades linfoproliferativas. El agente causal es el virus JC, un poliomavirus humano identificado en 1971. Sus iniciales no son un acrónimo médico: corresponden al nombre del paciente —John Cunningham— en cuyo cerebro se aisló por primera vez. Se trata de un virus ubicuo: la seroprevalencia en la población adulta supera el 50-70 %, lo que significa que la mayoría de las personas se infectan durante la infancia y conservan el virus en estado latente —principalmente en los riñones y en las células del sistema linfático— sin que les cause problema alguno. La LMP aparece cuando el sistema inmunitario se debilita lo suficiente como para perder el control sobre el virus latente. Una vez reactivado, el virus JC tiene afinidad por los oligodendrocitos: entra en ellos, se replica en su núcleo y los destruye. Cada oligodendrocito perdido deja una zona de axones desnudos, sin mielina, que ya no conduce las señales con normalidad. Como la destrucción ocurre en focos dispersos de ambos hemisferios cerebrales, los déficits neurológicos resultantes dependen de qué zonas concretas se vean afectadas. Infección por VIH en fase avanzada. Históricamente, la LMP se asoció de forma casi exclusiva a pacientes con sida, y el VIH sigue siendo el contexto más frecuente. La incidencia disminuyó significativamente tras la introducción de la terapia antirretroviral combinada, que al restaurar la función inmunitaria permite en muchos casos contener la replicación del virus JC. Enfermedades linfoproliferativas. Los linfomas, las leucemias y otros trastornos del sistema reticuloendotelial constituían la causa principal de LMP antes de la pandemia de VIH, y siguen siendo un factor de riesgo relevante por la inmunodepresión profunda que conllevan. Fármacos inmunosupresores y anticuerpos monoclonales. La aparición de casos de LMP en pacientes con esclerosis múltiple tratados con natalizumab puso este riesgo en el centro de atención a partir de 2005. Otros fármacos que modulan la inmunidad celular también se han asociado de forma aislada con la reactivación del virus JC, sobre todo en el contexto de trasplante de órganos. LMP frente a leucodistrofias. La distinción fundamental es el origen: la LMP es adquirida e infecciosa; las leucodistrofias son hereditarias. Además, la LMP produce lesiones asimétricas y multifocales que no respetan un patrón de distribución predecible, mientras que las leucodistrofias suelen mostrar una afectación difusa, bilateral y simétrica. LMP frente a esclerosis múltiple. Ambas son enfermedades desmielinizantes, pero la esclerosis múltiple es autoinmune y cursa con brotes y remisiones, mientras que la LMP es infecciosa y progresiva sin remisiones espontáneas. En la resonancia magnética, las placas de esclerosis múltiple suelen realzar con contraste en fase aguda y tienden a respetar una distribución periventricular; las lesiones de la LMP afectan preferentemente la sustancia blanca subcortical, no suelen realzar y avanzan de forma confluente. John Cunningham: las iniciales del paciente en cuyo cerebro se aisló el virus por primera vez, en 1971. No es un acrónimo médico. El nombre formal actual del virus es poliomavirus humano 2. No, aunque el VIH en fase avanzada fue durante años el contexto más frecuente. La LMP puede aparecer en cualquier situación de inmunodepresión grave: enfermedades linfoproliferativas, trasplante de órganos, y también —con menor frecuencia— en pacientes con enfermedades autoinmunes tratados con ciertos fármacos inmunomoduladores. No. La LMP es una leucoencefalopatía adquirida, causada por un virus, que destruye mielina previamente normal. Las leucodistrofias son enfermedades genéticas en las que el defecto está en la formación o el mantenimiento de la mielina desde el nacimiento. Ambas afectan a la sustancia blanca, pero por mecanismos completamente distintos. Karl-Erik Åström, Earl Mancall y Elliott Richardson, en 1958, al estudiar autopsias de pacientes con enfermedades linfoproliferativas. Observaron focos múltiples de desmielinización en la sustancia blanca cerebral y acuñaron el nombre de leucoencefalopatía multifocal progresiva. El virus causante no se identificaría hasta 1971. Si desea profundizar en conceptos asociados a la leucoencefalopatía multifocal progresiva, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la leucoencefalopatía multifocal progresiva
El virus JC y su reactivación
Contextos clínicos de aparición
Diferenciación con otras leucoencefalopatías
Preguntas frecuentes
¿Qué significan las siglas JC del virus?
¿La LMP solo afecta a personas con VIH?
¿Es lo mismo leucoencefalopatía multifocal progresiva que leucodistrofia?
¿Quiénes describieron esta enfermedad por primera vez?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
© Clínica Universidad de Navarra 2026