DICCIONARIO MÉDICO

Leucodistrofia

Las leucodistrofias son un grupo de enfermedades genéticas que dañan la sustancia blanca del sistema nervioso central. Su rasgo común es un defecto en la formación, el mantenimiento o el metabolismo de la mielina, la vaina que recubre los axones y acelera la conducción del impulso nervioso. Se han descrito más de cincuenta tipos, con una frecuencia conjunta cercana a un caso por cada 4 700 recién nacidos. Bajo un mismo nombre conviven cuadros clínicamente muy diversos.

Qué es la leucodistrofia

La palabra reúne tres raíces griegas: λευκός (leukós), "blanco"; el prefijo δυσ- (dys-), que señala defecto o alteración; y τροφή (trophḗ), "nutrición" o "desarrollo". En conjunto, algo así como "desarrollo defectuoso de lo blanco". Ese blanco es la sustancia blanca del encéfalo y la médula, y el defecto alude al fracaso en construir o conservar su componente principal, la mielina.

El término agrupa enfermedades hereditarias cuyo denominador común es la afectación primaria de la sustancia blanca. Lo que emparenta a entidades por lo demás dispares es que todas alteran de algún modo la mielina, la envoltura aislante de los axones, o las células gliales que la fabrican y la mantienen. No son enfermedades de las neuronas en sentido estricto. Son enfermedades de su aislamiento.

Qué se daña: la mielina y la sustancia blanca

Para entender qué se estropea conviene mirar de cerca la sustancia blanca. Debe su color al alto contenido en grasa de la mielina, que en el sistema nervioso central producen los oligodendrocitos. Cada uno de ellos envuelve varios axones en capas concéntricas de membrana, y ese envoltorio permite que el impulso salte de un nódulo a otro a gran velocidad. Sin una vaina íntegra, la señal se ralentiza o se interrumpe.

Las leucodistrofias atacan ese sistema por flancos diferentes. En unas, un enzima que no funciona deja que se acumulen sustancias tóxicas para la mielina o para las células que la sostienen. En otras, el fallo está en una proteína estructural de la propia vaina. Y en un tercer grupo el problema arranca en el astrocito u otras células de soporte. Lo que se ve al final puede parecerse mucho de una enfermedad a otra, pero el punto de partida molecular no tiene nada en común.

Cómo se clasifican

No existe una única forma de ordenar las leucodistrofias, y las que se emplean responden a preguntas distintas.

La primera atiende a qué le ocurre a la mielina. Puede que nunca llegue a formarse bien (hipomielinización), que se forme con normalidad y luego se pierda (desmielinización) o que el tejido adopte un aspecto vacuolizado o quístico. En la resonancia magnética, cada patrón deja una firma reconocible en la sustancia blanca, y esa firma orienta la sospecha antes incluso del estudio genético.

Otra clasificación, más pegada a la biología celular, agrupa las enfermedades según el elemento afectado en primer lugar: mielinopatías cuando el defecto reside en el oligodendrocito o en la mielina, astrocitopatías cuando parte del astrocito, leucoaxonopatías si el daño del axón es lo principal y microgliopatías cuando falla la microglía. El esquema no siempre es limpio, porque hay cuadros que encajan mal en una sola casilla, pero resulta útil para dirigir la búsqueda del gen responsable en pacientes sin diagnóstico.

Queda una tercera vía, la que ordena las leucodistrofias por el orgánulo o la ruta metabólica implicada: las de depósito lisosomal, las peroxisomales, las mitocondriales y algunas más. Es la perspectiva que empareja la leucodistrofia metacromática y la enfermedad de Krabbe, ambas de origen lisosomal, y las separa de la adrenoleucodistrofia, de raíz peroxisomal.

Principales leucodistrofias

De las más de cincuenta descritas, unas pocas concentran la mayor parte de los casos y del conocimiento acumulado.

La leucodistrofia metacromática se debe al déficit de arilsulfatasa A y a la acumulación de sulfátidos. La leucodistrofia de células globoides, más conocida como enfermedad de Krabbe, obedece a un defecto de la galactosilceramidasa. La adrenoleucodistrofia ligada al cromosoma X suma a la lesión de la sustancia blanca la insuficiencia de las glándulas suprarrenales. La enfermedad de Canavan, por déficit de aspartoacilasa, provoca una degeneración espongiforme del tejido. A este núcleo se añaden la enfermedad de Alexander, la de Pelizaeus-Merzbacher y la enfermedad de la sustancia blanca evanescente, entre bastantes otras.

Diferencia con las enfermedades desmielinizantes adquiridas

La leucodistrofia no debe confundirse con las enfermedades desmielinizantes adquiridas, con la esclerosis múltiple a la cabeza. La diferencia de fondo está en el origen. En la leucodistrofia el defecto viene inscrito en los genes y la mielina se altera desde el propio metabolismo; en la esclerosis múltiple, una vaina que se había formado con normalidad sufre más tarde el ataque del sistema inmunitario.

A esa distinción se añaden otras. Las leucodistrofias tienden a producir lesiones simétricas y a manifestarse con frecuencia en la infancia; las formas adquiridas suelen dejar lesiones dispersas y asimétricas en el adulto. La regla admite excepciones: hay leucodistrofias que debutan en la edad adulta y que, al principio, remedan un proceso adquirido.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa la palabra leucodistrofia?

Procede del griego leukós ("blanco"), dys- ("defecto") y trophḗ ("desarrollo"). Viene a decir "desarrollo defectuoso de lo blanco", esto es, de la sustancia blanca del cerebro y su mielina.

¿Son lo mismo leucodistrofia y leucoencefalopatía?

No exactamente. La leucoencefalopatía es el término amplio: cualquier enfermedad de la sustancia blanca, sea cual sea su causa. La leucodistrofia es su subgrupo genético, aquel en que el defecto de la mielina viene determinado por los genes. Toda leucodistrofia es una leucoencefalopatía; no toda leucoencefalopatía es una leucodistrofia.

¿Todas las leucodistrofias aparecen en la infancia?

No. Son más frecuentes en niños y muchas debutan en los primeros años, pero pueden manifestarse en cualquier momento, desde el periodo neonatal hasta la edad adulta. Varias formas tienen, de hecho, una variante del adulto de curso más lento.

¿Cuántos tipos de leucodistrofia se conocen?

Se han descrito más de cincuenta, y la cifra sigue creciendo a medida que la genética identifica nuevos defectos. En conjunto afectan a cerca de uno de cada 4 700 recién nacidos, lo que las sitúa en el terreno de las enfermedades raras pese a su número.

Referencias

  1. Leucodistrofias. MedlinePlus en español, Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.
  2. Leukodystrophy. National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS).
  3. Leucodistrofias en niños. HealthyChildren.org, American Academy of Pediatrics.
  4. Leukodystrophy. Genetic and Rare Diseases Information Center (GARD), National Institutes of Health.

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