DICCIONARIO MÉDICO
Vaina de mielina
La vaina de mielina es la estructura tubular y segmentada que envuelve un axón y que, gracias a su composición lipoproteica, actúa como aislante eléctrico y acelera la conducción del impulso nervioso. No conviene confundirla con la mielina a secas: aquella es el material graso que la compone; esta es la forma que ese material adopta una vez enrollado en torno al axón. Vista al microscopio electrónico, la vaina de mielina no es una capa uniforme, sino un enrollamiento en espiral de membrana: docenas de vueltas de la misma célula, comprimidas unas sobre otras hasta formar un cilindro compacto en torno al axón. Esa espiral nace en un pliegue llamado mesaxón interno, el punto donde la célula glial hace contacto por primera vez con la membrana del axón, y crece en vueltas sucesivas hasta alcanzar el grosor final. La compactación deja huellas visibles al microscopio. Cuando las caras internas de la membrana celular se funden entre sí, generan una banda oscura llamada línea densa mayor; cuando lo hacen las caras externas, producen una banda más clara, la línea intraperiódica. Ambas se alternan en un patrón regular que se repite decenas de veces en una sola vaina. La vaina no cubre el axón de forma continua, sino en segmentos sucesivos, los internodos, cada uno construido por una sola célula. Entre internodo e internodo queda un anillo desnudo, el nódulo de Ranvier, por donde el impulso salta de tramo en tramo. Según el grosor de la fibra, cada internodo mide entre 0,5 y 1,5 milímetros de longitud. El grosor no es aleatorio. Los axones más gruesos reciben vainas más gruesas y segmentos internodales más largos, una proporcionalidad que optimiza la velocidad de conducción para cada calibre de fibra. En vainas de más de veinte capas suelen aparecer además unas hendiduras oblicuas de citoplasma residual, visibles como bandas claras dentro de la propia mielina: son las cisuras de Schmidt-Lantermann, que la entrada específica desarrolla con más detalle. La célula que construye la vaina cambia según el territorio. En los nervios periféricos, cada segmento lo aporta una célula de Schwann distinta, dedicada en exclusiva a un único internodo de un único axón. En el encéfalo y la médula espinal, la tarea recae en el oligodendrocito, capaz de extender varias prolongaciones y mielinizar segmentos de axones diferentes a la vez. La lámina basal que envuelve por fuera a la vaina periférica no tiene equivalente en el sistema nervioso central, una diferencia con consecuencias directas sobre la capacidad de regeneración de cada territorio. Porque obliga a la corriente eléctrica a saltar de nódulo en nódulo en lugar de recorrer toda la membrana del axón. Ese salto, la conducción saltatoria, es mucho más rápido que la propagación continua que ocurre en las fibras sin mielina. No. Un axón periférico largo, como el del nervio ciático, puede superar el metro, y necesita la colaboración sucesiva de muchas vainas distintas, cada una construida por una célula diferente y separada de la siguiente por un nódulo de Ranvier. Tampoco. El número de vueltas depende directamente del calibre del axón: cuanto más grueso, más capas acumula la espiral. No a simple vista, pero sí de forma indirecta: es ella la que da el tono blanquecino a la llamada sustancia blanca del cerebro y de la médula espinal, por contraste con la sustancia gris de los cuerpos neuronales.Qué es la vaina de mielina
Segmentación: internodos y nódulos de Ranvier
Vaina de mielina en el sistema nervioso central y periférico
Preguntas frecuentes
¿Por qué la vaina de mielina acelera la conducción del impulso nervioso?
¿Es la misma vaina la que envuelve el axón durante toda su longitud?
¿Todas las vainas de mielina tienen el mismo número de capas?
¿Se ve a simple vista la vaina de mielina?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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