DICCIONARIO MÉDICO
Lente bifocal
Una lente bifocal reúne en una sola pieza dos zonas con potencias distintas: una para la visión lejana y otra, situada en la parte inferior, para la cercana. Nació para resolver un problema muy concreto, el de tener que cambiar de gafas al pasar de mirar a lo lejos a leer, y sigue siendo una de las soluciones para la presbicia. El nombre combina el prefijo latino bi, dos, con focal, relativo al foco. Una lente bifocal tiene, literalmente, dos focos: dos regiones ópticas con graduación diferente incorporadas al mismo cristal. La superior, más amplia, se calcula para la distancia; la inferior, un segmento delimitado por una línea visible, añade la potencia necesaria para enfocar de cerca. El usuario dirige la mirada de forma natural. Para ver de lejos mantiene los ojos en posición primaria y aprovecha la parte de arriba; para leer, baja la vista y encuentra el segmento cercano. El salto entre ambas zonas es brusco, con un escalón óptico perceptible, rasgo que distingue a la bifocal de los diseños más modernos de transición gradual. La historia de la lente bifocal suele remontarse a Benjamin Franklin. Hacia 1784, cansado de alternar entre dos pares de gafas, el político y científico estadounidense pidió que cortaran por la mitad los cristales de ambas y los montaran juntos en una sola montura, con la parte de lejos arriba y la de cerca abajo. En una carta a su amigo George Whatley describió con satisfacción sus double spectacles, los anteojos dobles que le permitían, mientras cenaba en París, ver a la vez el plato y el rostro de sus interlocutores. Algunos historiadores discuten que Franklin fuera el primero, y hay indicios de que en Londres ya se conocían diseños parecidos. Su nombre, en cualquier caso, quedó ligado al invento. El término bifocal llegaría más tarde, ya entrado el siglo XIX, cuando estas gafas de dos focos empezaron a fabricarse de manera más sistemática. La lente bifocal se dirige sobre todo a la presbicia, la dificultad para enfocar de cerca que aparece con la edad al perder flexibilidad el cristalino. La zona de lectura funciona como una lente convergente que suministra la potencia que el ojo ya no genera por sí mismo, y por eso quien no tiene otros defectos puede llevar la mitad superior sin graduación. Junto a la bifocal conviven otras respuestas al mismo problema. Las lentes progresivas sustituyen el escalón por una variación continua de potencia, sin línea visible, mientras que las trifocales intercalan una tercera zona para la distancia intermedia. Cada diseño reparte de un modo distinto el compromiso entre comodidad, campo de visión y adaptación. Se atribuye a Benjamin Franklin, que hacia 1784 unió en una misma montura las mitades de sus gafas de lejos y de cerca. Existen dudas sobre si fue realmente el primero, pero su nombre quedó asociado al invento. Es la zona inferior, delimitada por una línea, que contiene la potencia adicional para la visión cercana. Su tamaño y su forma varían según el modelo. La bifocal tiene dos zonas separadas por un escalón visible; la progresiva cambia de potencia de forma gradual, sin línea ni salto. La progresiva ofrece además visión intermedia, ausente en la bifocal clásica. No necesariamente. La zona de lejos puede llevar la graduación de una miopía o una hipermetropía, de modo que la lente corrige el defecto lejano y, en el segmento inferior, la presbicia añadida.Qué es una lente bifocal
Una invención atribuida a Benjamin Franklin
Para qué sirve
Preguntas frecuentes
¿Quién inventó la lente bifocal?
¿Qué es el segmento de una lente bifocal?
¿En qué se diferencia de una lente progresiva?
¿Corrige solo la vista cansada?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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