DICCIONARIO MÉDICO
Laxante
Un laxante es toda sustancia que, administrada por vía oral o rectal, facilita la evacuación intestinal al modificar la consistencia de las heces, aumentar su volumen o estimular el peristaltismo del colon. Los laxantes constituyen uno de los grupos farmacológicos de uso más extendido en la población general y se emplean tanto en el manejo del estreñimiento ocasional como en la preparación del intestino para pruebas diagnósticas o intervenciones quirúrgicas. La palabra procede del latín laxans, laxantis, participio presente del verbo laxare, que significa "aflojar" o "relajar". La imagen es fiel a la acción: el laxante relaja o afloja el tránsito intestinal que estaba enlentecido. En la farmacopea clásica —desde Hipócrates hasta el siglo XIX— se utilizaban indistintamente los términos "laxante", "purgante" y "catártico", pero la terapéutica moderna los distingue por intensidad: el laxante produce una evacuación suave, con heces de consistencia blanda; el purgante o catártico provoca una evacuación más enérgica, con heces líquidas o semilíquidas, y se reserva hoy para situaciones clínicas concretas como la limpieza intestinal previa a una colonoscopia. Los laxantes no son una solución al estreñimiento crónico por sí solos. Las guías de práctica clínica recomiendan utilizarlos solo cuando las modificaciones del estilo de vida —aumento de la ingesta de fibra dietética, hidratación adecuada y actividad física regular— no han sido suficientes. Su uso prolongado sin supervisión médica puede generar dependencia funcional del colon, trastornos electrolíticos y, en algunos casos, un empeoramiento paradójico del estreñimiento. Laxantes formadores de masa. Contienen fibra soluble o insoluble (ispágula, metilcelulosa, salvado de trigo) que absorbe agua en la luz intestinal, aumenta el volumen del bolo fecal y estimula el peristaltismo de forma fisiológica. Son los más suaves, los de perfil de seguridad más favorable y los que se recomiendan como primera línea. Su efecto tarda entre uno y tres días en aparecer, lo que a veces desanima a los pacientes. Laxantes osmóticos. Atraen agua hacia la luz intestinal por efecto osmótico, lo que ablanda las heces y facilita su paso. Los más utilizados son la lactulosa, el lactitol, el polietilenglicol (macrogol) y las sales de magnesio. Son eficaces y su tolerancia es buena, aunque pueden producir distensión abdominal y flatulencia, especialmente al inicio. Laxantes estimulantes (o de contacto). Actúan directamente sobre la mucosa del colon, estimulando las terminaciones nerviosas de la pared intestinal para provocar contracciones peristálticas. Los más conocidos son el bisacodilo, el picosulfato sódico y los senósidos (derivados de la planta Cassia). Su efecto es más rápido pero más agresivo, y las guías desaconsejan su uso continuado porque pueden producir habituación y pérdida del tono muscular del colon. Laxantes emolientes (ablandadores de heces). Sustancias como el docusato sódico o la parafina líquida lubrican las heces y facilitan la captación de agua, haciendo que sean más blandas y fáciles de evacuar. Se utilizan sobre todo en pacientes que deben evitar el esfuerzo defecatorio, como los cardiópatas postinfarto o los pacientes con fisura anal. Laxantes rectales. Administrados en forma de enema o supositorio. Los enemas de fosfato o de citrato y los supositorios de glicerina o de bisacodilo actúan localmente sobre la ampolla rectal para estimular la evacuación en minutos. Se reservan para el estreñimiento distal o como preparación antes de procedimientos. Purgante. Un purgante es un laxante de acción intensa que provoca una evacuación copiosa y líquida. En la práctica moderna, el término se usa sobre todo para referirse a los preparados de limpieza intestinal completa (soluciones de polietilenglicol en grandes volúmenes), no como tratamiento del estreñimiento habitual. Procinético. Los procinéticos (como la prucaloprida) actúan sobre los receptores de la pared intestinal para acelerar la motilidad del colon, pero no modifican directamente la consistencia de las heces ni atraen agua a la luz intestinal. Son fármacos de prescripción para el estreñimiento crónico refractario, no laxantes en sentido estricto. Del latín laxare, "aflojar" o "relajar". El laxante afloja o relaja el tránsito intestinal enlentecido. La misma raíz da la palabra "laxo" y el término laxitud, que en medicina designa la cualidad de algo que está distendido o poco tenso. No exactamente. Ambos facilitan la evacuación, pero el laxante produce una deposición blanda y el purgante provoca una evacuación líquida y más enérgica. En la práctica clínica actual, "laxante" es el término habitual para el manejo del estreñimiento, mientras que "purgante" se reserva para la limpieza intestinal completa antes de procedimientos como la colonoscopia. Depende del tipo. Los formadores de masa (fibra) pueden usarse a largo plazo bajo supervisión médica. Los osmóticos también admiten un uso prolongado en muchos pacientes. En cambio, los laxantes estimulantes no deben usarse de forma continuada porque pueden producir habituación: el colon pierde tono muscular y deja de funcionar sin el estímulo del laxante. No. Los laxantes actúan en el intestino grueso, donde la mayor parte de los nutrientes ya se ha absorbido. Cualquier pérdida de peso que se observe tras tomar un laxante se debe a pérdida de agua, no de grasa corporal, y se recupera rápidamente con la rehidratación. El uso de laxantes con finalidad adelgazante es una práctica peligrosa que puede provocar deshidratación, trastornos electrolíticos graves e incluso arritmias cardíacas. Consulte también la información clínica sobre el estreñimiento Si busca información sobre las causas, el diagnóstico y las opciones de manejo del estreñimiento, puede consultar la ficha completa de estreñimiento elaborada por el Departamento de Digestivo de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a los laxantes, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un laxante
Clasificación farmacológica de los laxantes
Diferenciación con términos que se confunden
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "laxante"?
¿Es lo mismo un laxante que un purgante?
¿Se puede tomar un laxante todos los días?
¿Los laxantes adelgazan?
Referencias
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