DICCIONARIO MÉDICO
Lavado de contraste
En radiología, el lavado de contraste (o washout) describe con qué rapidez un órgano o una lesión elimina el medio de contraste que antes había captado. No es una prueba independiente, sino una medida que se obtiene comparando la densidad del tejido en distintos momentos tras administrar el contraste. El término reúne dos palabras de origen muy distinto. "Lavado" viene del latín lavare, aclarar con agua. "Contraste" procede del italiano contrasto, a su vez del latín contra stare, ponerse enfrente; en imagen designa la sustancia que, al introducirse en el cuerpo, modifica la densidad de los tejidos y permite verlos. Al unirlas no se habla de una limpieza real: "lavado" nombra aquí el proceso por el que un órgano aclara o depura el contraste de su interior. Es una metáfora tomada de lo cotidiano para describir algo que ocurre dentro del organismo. Cuando se inyecta un contraste yodado por vía intravenosa, el tejido primero lo capta y después lo elimina. En la urografía intravenosa, la exploración en la que el concepto se popularizó, las primeras placas (a los pocos minutos) muestran cómo el riñón filtra y concentra el contraste; las tardías (a los 15, 30 o incluso 60 minutos) revelan cuánto queda en el parénquima y con qué rapidez pasa a la vía urinaria. La diferencia de densidad entre unas imágenes y otras es, justamente, el lavado. Medir el lavado ayuda a caracterizar una lesión. El ejemplo más conocido está en las glándulas suprarrenales: un nódulo que capta contraste y lo elimina deprisa se comporta como un adenoma benigno, mientras que un aclaramiento lento obliga a pensar en otras causas. En tomografía computarizada llegaron a fijarse umbrales concretos (un lavado absoluto por encima del 60% se consideraba propio de adenoma), aunque las guías más recientes advierten de que ese valor no es tan específico como se pensaba y conviene leerlo junto al resto de hallazgos. Calcular el lavado no añade riesgo: el contraste ya se ha inyectado para el estudio. El único peligro es el del propio contraste yodado, que en personas con la función renal deteriorada puede dañar el riñón. No. Forma parte de un estudio de imagen más amplio, como una urografía o una tomografía con contraste, y se obtiene a partir de imágenes tomadas en momentos distintos del mismo examen. Son fases opuestas. La captación es la entrada del contraste en el tejido; el lavado, su salida. La medida nace de comparar ambas: cuánto entró y cuánto ha quedado un rato después. Porque buena parte de la literatura radiológica se escribe en inglés, y washout (arrastre, eliminación) se ha impuesto para nombrar el aclaramiento del contraste. "Lavado de contraste" es su traducción habitual en español. Consulte también la información clínica sobre la urografía intravenosa Si busca información sobre la exploración en la que se acuñó este concepto y cómo se estudia la eliminación renal del contraste, puede consultar la ficha de la urografía intravenosa elaborada por la Clínica Universidad de Navarra.Qué es el lavado de contraste
Captación y lavado: las dos fases
El lavado como pista diagnóstica
Preguntas frecuentes
¿El lavado de contraste se pide como una prueba aparte?
¿Captación y lavado significan lo mismo?
¿Por qué se usa la palabra inglesa "washout"?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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