DICCIONARIO MÉDICO
Lamelipodio
El lamelipodio es una prolongación ancha, plana y transitoria de la membrana celular, generada por la polimerización de filamentos de actina del citoesqueleto. Es la principal estructura motriz de las células que migran: se extiende en el frente de avance, se adhiere al sustrato y, mediante sucesivos ciclos de protrusión y anclaje, empuja el desplazamiento celular. Interviene en procesos fisiológicos como la respuesta inmunitaria, la cicatrización de heridas y el desarrollo embrionario, y también en la invasión tumoral y la metástasis. El lamelipodio (en plural, lamelipodios) es una expansión citoplasmática en forma de lámina fina que se proyecta desde el borde de avance (el leading edge de la literatura científica) de una célula en movimiento. Su grosor es de apenas 0,1 a 0,3 micrómetros, aunque puede extenderse varios micrómetros por delante del cuerpo celular. Carece de orgánulos: en el fondo, es una lámina de membrana plasmática sostenida por una densa red de actina ramificada. Su nombre combina dos raíces. El latín lamella, diminutivo de lamina, significa "laminilla" u "hoja delgada", y el griego ποῦς, ποδός (poûs, podós), "pie". "Lamelipodio" es, literalmente, "pie en forma de lámina". La misma raíz -podio nombra otras prolongaciones citoplasmáticas dedicadas al movimiento o a la captura de partículas: el filopodio ("pie en forma de hilo", que une el latín filum, "hilo", con esa misma raíz griega) y el pseudópodo ("pie falso", del griego ψευδής, pseudḗs, "falso"). Formar un lamelipodio es un proceso activo que depende de la reorganización dinámica del citoesqueleto de actina. Cuando una célula recibe la señal de que debe desplazarse (un gradiente de sustancias quimiotácticas, un factor de crecimiento, un aviso de daño tisular), se activan en su interior pequeñas proteínas reguladoras de la familia de las Rho GTPasas, en especial Rac1. Rac1 activa el complejo WAVE, que a su vez pone en marcha al complejo Arp2/3, la maquinaria molecular que nuclea nuevos filamentos de actina ramificados a partir de otros ya existentes. El resultado es una red densa de actina que empuja la membrana plasmática hacia fuera y crea la protrusión laminar. Una vez extendido, el lamelipodio se ancla al entorno (la matriz extracelular o la superficie de otras células) mediante complejos de adhesión llamados contactos focales, en los que participan proteínas transmembrana como las integrinas. Ese anclaje fija el frente de la célula mientras la parte posterior se retrae. La repetición del ciclo protrusión-adhesión-retracción es lo que permite avanzar de forma sostenida, en lo que se conoce como migración celular. Los lamelipodios no son una curiosidad de laboratorio: intervienen en procesos médicos de primer orden. En la respuesta inmunitaria, los leucocitos (sobre todo los neutrófilos y los macrófagos) los emplean para dirigirse a los focos de infección, atravesar el endotelio vascular (diapédesis) y, ya en el tejido, rodear y engullir microorganismos por fagocitosis. En la cicatrización, los queratinocitos y los fibroblastos extienden lamelipodios para migrar hacia la herida y cerrar el defecto. Y en el desarrollo embrionario, esa misma migración guía la formación de tejidos y órganos. En el terreno patológico, el papel más estudiado es la invasión tumoral. Las células cancerosas que adquieren capacidad invasiva extienden lamelipodios para abrirse paso por la matriz extracelular, entrar en los vasos sanguíneos o linfáticos y colonizar órganos a distancia. La maquinaria que los genera (Rac1, el complejo Arp2/3, las forminas) se investiga como posible diana en estrategias antimetastásicas. Filopodio. Es una prolongación fina y alargada, con forma de dedo, formada por haces paralelos de actina en lugar de la red ramificada del lamelipodio. Los filopodios actúan como antenas sensoriales que exploran el entorno y orientan la dirección del movimiento, y suelen verse junto a los lamelipodios en el frente de avance de las células migrantes. Pseudópodo. Es el término genérico para cualquier prolongación citoplasmática transitoria empleada en el movimiento o en la captura de partículas. Tanto el lamelipodio como el filopodio son, en sentido amplio, tipos de pseudópodo, pero la palabra se reserva sobre todo para las prolongaciones gruesas y amorfas de las amebas y de las células ameboides del sistema inmunitario. Del latín lamella, "laminilla", y del griego ποῦς, ποδός (poûs, podós), "pie". Literalmente, "pie en forma de lámina". El nombre retrata con precisión estas prolongaciones planas y finas de la membrana, semejantes a pequeñas láminas, que la célula despliega para avanzar. No exactamente. Pseudópodo es el término genérico para cualquier prolongación citoplasmática transitoria de movimiento o captura. El lamelipodio es un tipo concreto: una prolongación ancha, plana y laminar, impulsada por una red ramificada de actina. Otros pseudópodos, como los filopodios (finos y alargados) o los lobópodos (gruesos y redondeados), tienen estructura y función distintas. Porque la capacidad de una célula tumoral para extender lamelipodios y migrar por los tejidos es uno de los requisitos de la invasión y la metástasis. Las proteínas que regulan su formación, como Rac1 y el complejo Arp2/3, aparecen con frecuencia sobreactivadas en células cancerosas invasivas, lo que las señala como posibles dianas terapéuticas. Para ampliar los conceptos asociados al lamelipodio, puede consultar estas definiciones del Diccionario médico:Qué es el lamelipodio
Mecanismo de formación y función
Relevancia médica
Diferenciación con otras prolongaciones celulares
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "lamelipodio"?
¿Es lo mismo lamelipodio que pseudópodo?
¿Por qué los lamelipodios interesan en oncología?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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