DICCIONARIO MÉDICO
Infección raquimedular
La infección raquimedular es la que afecta al eje formado por la columna vertebral y la médula espinal con sus envolturas. Bajo este nombre general caben procesos muy distintos según el compartimento comprometido, desde el hueso vertebral hasta el propio tejido nervioso, y todos comparten un rasgo: se desarrollan en un espacio estrecho donde cualquier ocupación amenaza a la médula. El término suma dos raíces. "Raqui" viene del griego rháchis (ῥάχις), "columna vertebral" o "espina dorsal", y "medular" del latín medulla, "médula", el cordón nervioso que la columna aloja y protege. Una infección raquimedular es, entonces, la que asienta en el raquis, en la médula espinal o en los tejidos que quedan entre ambos. No es una enfermedad única, sino un paraguas anatómico. Igual que el cráneo alberga varios pisos donde una infección puede detenerse, la columna se organiza en capas concéntricas, y saber en cuál se ha instalado el germen cambia por completo el significado del cuadro. Esa es la clave para entender el concepto. De fuera hacia dentro, el primer territorio es el óseo. Cuando la infección asienta en el cuerpo vertebral se habla de osteomielitis vertebral; si se extiende al disco que separa dos vértebras, de espondilodiscitis. Estas dos entidades suelen ir de la mano y constituyen la forma más común de infección de la columna. Un escalón más adentro está el espacio epidural, entre la duramadre y el hueso. Ahí puede formarse una colección de pus, el absceso epidural, que ocupa el conducto y comprime la médula desde el exterior. Todavía más cerca del tejido nervioso, entre la duramadre y la aracnoides, se sitúa el empiema subdural, mucho más raro y con tendencia a extenderse. Y en el centro, dentro del propio cordón nervioso, la infección adopta la forma de mielitis o de absceso medular. Cada localización guarda relación con las infecciones epidurales y subdurales descritas por separado en este diccionario. Existen tres caminos principales. El más frecuente es la vía sanguínea: un germen que circula por la sangre, procedente de un foco lejano (una infección urinaria, cutánea o dental), se detiene en la columna, bien irrigada, y arraiga ahí. La segunda es la extensión por contigüidad, cuando una infección de un tejido vecino avanza y alcanza las estructuras raquídeas. La tercera es la inoculación directa, es decir, la entrada del microorganismo a través de una herida, una punción o una intervención sobre la columna. El microorganismo que se aísla con más frecuencia es Staphylococcus aureus, seguido de estreptococos, bacilos gramnegativos y, en algunas regiones, el bacilo de la tuberculosis, causante de la vieja enfermedad de Pott. Ciertas condiciones facilitan el arraigo: la diabetes, la insuficiencia renal, el consumo de drogas por vía intravenosa o cualquier estado de inmunodepresión. El terreno cuenta tanto aquí como en cualquier otra infección. El esquema de compartimentos se repite arriba y abajo del sistema nervioso central. Las meninges, el espacio epidural y el subdural existen tanto en el cráneo como en la columna, de manera que un absceso epidural o un empiema subdural pueden darse en ambos niveles. Lo que cambia con el prefijo "raquimedular" es la localización: la afectación se sitúa en el segmento espinal, no en el encéfalo. La médula ocupa un canal rígido y poco elástico. Ese detalle anatómico explica por qué toda ocupación en su vecindad se considera un problema de primer orden. Reúne dos raíces: "raqui", del griego rháchis ("columna vertebral"), y "medular", del latín medulla ("médula"). Designa lo que afecta a la vez, o por separado, a la columna vertebral y a la médula espinal que discurre por su interior. No. Es un término general que engloba procesos distintos según dónde asiente la infección: en el hueso vertebral, en el disco, en el espacio epidural, en el subdural o en la propia médula. Cada uno tiene su propia denominación y su comportamiento particular. Porque el mismo tipo de infección puede ocurrir en el cráneo o en la columna, y el prefijo precisa el territorio. "Raquimedular" señala el segmento espinal; "intracraneal", el encefálico. Las estructuras (meninges, espacio epidural, subdural) son análogas, pero su localización y sus consecuencias difieren. Sobre todo por la sangre, desde un foco alejado que siembra la columna a distancia. También por extensión de una infección vecina o por inoculación directa a través de una herida, una punción o una cirugía. Staphylococcus aureus es el agente más habitual.Qué es una infección raquimedular
Los compartimentos del eje raquídeo
Cómo llegan los microorganismos a la columna
Raquimedular frente a intracraneal
Preguntas frecuentes
¿Qué significa exactamente "raquimedular"?
¿Es una única enfermedad?
¿Por qué se distingue de una infección intracraneal?
¿Cómo llega el germen hasta la columna?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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