DICCIONARIO MÉDICO

Incompatibilidad Rh

La incompatibilidad Rh es la falta de coincidencia entre dos tipos de sangre en lo que respecta al factor Rh: una posee el antígeno D en la superficie de sus glóbulos rojos (Rh positivo) y la otra carece de él (Rh negativo). Cuando la sangre de una persona Rh negativa entra en contacto con glóbulos rojos Rh positivos, su sistema inmunitario puede reaccionar y fabricar anticuerpos contra ese antígeno.

Qué es la incompatibilidad Rh

El factor Rh es uno de los sistemas que clasifican la sangre humana, junto al conocido sistema ABO. Su nombre procede del mono Rhesus, en cuyos hematíes se identificó por primera vez el antígeno que dio origen al término. De todas las proteínas del sistema, la más relevante desde el punto de vista clínico es el antígeno D: quien lo expresa es Rh positivo, y quien no lo tiene, Rh negativo. Este apartado puede ampliarse en la entrada sobre el factor Rhesus.

Hablamos de incompatibilidad Rh cuando se enfrentan una sangre Rh positiva y una Rh negativa. El problema no surge del mero contraste entre ambas, sino de la reacción que puede desencadenar: para un organismo Rh negativo, el antígeno D es una molécula desconocida, y su sistema inmunitario tiende a tratarlo como algo extraño.

Cómo se produce la sensibilización

Para que aparezcan anticuerpos anti-D hace falta un primer contacto. Una persona Rh negativa que nunca ha estado expuesta a sangre Rh positiva no tiene, de entrada, anticuerpos contra el antígeno D (en el sistema ABO, en cambio, los anticuerpos anti-A y anti-B están presentes de forma natural). Ese primer encuentro actúa como aviso: el sistema inmunitario reconoce el antígeno y genera una respuesta inicial, lenta y de poca intensidad, pero deja tras de sí una memoria.

El verdadero riesgo llega con la segunda exposición. La memoria inmunitaria permite entonces una respuesta rápida y potente, con anticuerpos de tipo IgG capaces de atravesar barreras que la primera respuesta no cruzaba. Este paso de una sensibilización silenciosa a una reacción intensa es lo que explica que muchos cuadros graves aparezcan más tarde y no en el primer contacto.

Los anticuerpos así formados van dirigidos contra los glóbulos rojos que llevan el antígeno D y provocan su destrucción, es decir, hemólisis. Rastrearlos a tiempo es posible: la prueba de Coombs indirecta busca en el suero estos anticuerpos frente a los hematíes.

Los dos escenarios: embarazo y transfusión

La incompatibilidad Rh cobra importancia en dos situaciones muy distintas entre sí.

En el embarazo aparece el primer escenario. Una mujer Rh negativa puede gestar un hijo que ha heredado el Rh positivo del padre; durante la gestación, y sobre todo en el momento del parto, pueden pasar pequeñas cantidades de sangre fetal a la circulación materna. Si la madre se sensibiliza, sus anticuerpos IgG cruzan la placenta y atacan los glóbulos rojos del feto o del recién nacido. El primer embarazo rara vez se ve afectado, porque la respuesta inicial es lenta. El riesgo recae sobre las gestaciones siguientes. Este cuadro corresponde a la enfermedad hemolítica del recién nacido, también llamada eritroblastosis fetal.

La transfusión constituye el segundo escenario. Si una persona Rh negativa recibe sangre Rh positiva, puede sensibilizarse y desarrollar anticuerpos que compliquen cualquier transfusión futura, además de dar lugar a una reacción hemolítica postransfusional. Por eso la tipificación de los grupos sanguíneos incluye siempre el Rh.

Buena parte del riesgo asociado al embarazo se puede prevenir. La administración de inmunoglobulina anti-D en las madres Rh negativas evita, en la mayoría de los casos, que la sensibilización llegue a producirse.

Diferencia con la incompatibilidad ABO

El sistema Rh no es la única fuente de incompatibilidad entre sangres. La del sistema ABO es en realidad más frecuente cuando se comparan madre e hijo, pero suele dar cuadros más leves: los anticuerpos naturales anti-A y anti-B son sobre todo de tipo IgM, moléculas grandes que atraviesan mal la placenta. El antígeno D, en cambio, es muy inmunógeno y genera anticuerpos IgG, y de ahí que la incompatibilidad Rh haya sido históricamente la causa de las formas más graves.

Otros antígenos de los glóbulos rojos, como los de los sistemas Kell, Duffy o Kidd, pueden originar reacciones parecidas, aunque con mucha menor frecuencia.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama factor Rh?

Por el mono Rhesus. El antígeno que da nombre al sistema se describió al estudiar la sangre de estos animales en la década de 1940, y la abreviatura Rh quedó fijada aunque más tarde se comprobara que el antígeno humano no era idéntico al del macaco.

¿Puede una persona Rh negativa donar sangre a una Rh positiva?

En lo que respecta al Rh, sí. Una persona Rh positiva puede recibir glóbulos rojos Rh negativos sin que el factor D suponga un problema, porque no se le introduce un antígeno nuevo. La restricción va en el otro sentido: es el receptor Rh negativo quien no debe recibir sangre Rh positiva de forma habitual. En cualquier caso, la compatibilidad de una transfusión no depende solo del Rh, sino también del grupo ABO y de otras comprobaciones previas.

¿Es lo mismo la incompatibilidad Rh que la enfermedad hemolítica del recién nacido?

No exactamente. La incompatibilidad Rh es la situación de partida: dos sangres que difieren en el factor D. La enfermedad hemolítica del recién nacido es una de sus posibles consecuencias, la que se produce cuando los anticuerpos maternos llegan a dañar los glóbulos rojos del feto. Puede existir incompatibilidad sin que llegue a haber enfermedad.

¿Afecta la incompatibilidad Rh siempre al primer embarazo?

Habitualmente no. La sensibilización necesita un primer contacto, de modo que el primer hijo Rh positivo suele quedar a salvo y el riesgo aparece en embarazos posteriores.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Incompatibilidad Rh. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Enfermedad hemolítica del recién nacido. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  3. Manual MSD, versión para profesionales. Enfermedad hemolítica del feto y del recién nacido. MSD Manuals.
  4. Revista Chilena de Obstetricia y Ginecología. Enfermedad hemolítica perinatal: manejo de la embarazada RhD negativo. SciELO.

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