DICCIONARIO MÉDICO
ICAM-2
ICAM-2 es una molécula de adhesión intercelular emparentada con ICAM-1. Se distingue de ella por estar presente de manera continua en el endotelio en reposo, sin necesidad de que haya inflamación para aparecer. Sirve de punto de anclaje para los glóbulos blancos y ayuda a mantener su tránsito por el organismo en condiciones normales. En la nomenclatura de superficie leucocitaria se identifica como CD102. ICAM-2 corresponde a las siglas inglesas de intercellular adhesion molecule 2, en castellano molécula de adhesión intercelular 2. Es una glicoproteína de membrana de unos 60 kilodalton que pertenece a la superfamilia de las inmunoglobulinas. Su parte externa es corta: solo dos dominios en forma de asa, muy parecidos a los dos primeros de ICAM-1, con los que comparte cerca de un tercio de su secuencia. Esa semejanza acota la subfamilia de moléculas que dialogan con la misma integrina del leucocito. El interlocutor es LFA-1, la integrina que en nomenclatura de superficie se escribe CD11a/CD18. La unión entre ambos sostiene el contacto entre el leucocito y la pared del vaso. Aquí está el rasgo que define a ICAM-2. Mientras ICAM-1 aparece a demanda, cuando las citocinas avisan de un problema, ICAM-2 se mantiene en su sitio de forma estable y las señales inflamatorias apenas la modifican. Se expresa a niveles altos en el endotelio en reposo, y también en linfocitos, monocitos y plaquetas. Los neutrófilos, en cambio, no la muestran. De ese comportamiento se deduce su papel. Antes de que estalle una inflamación, cuando ICAM-1 todavía no ha subido, ICAM-2 es la molécula que sostiene el trasiego habitual de los leucocitos por el endotelio. Los leucocitos de memoria que patrullan el cuerpo se apoyan en ella para recircular. Es además el único ligando de las integrinas del leucocito que exhiben las plaquetas. ICAM-2 colabora en tareas del sistema de defensa que van más allá del simple anclaje. Interviene en la actividad de las células citolíticas naturales, que vigilan y eliminan células infectadas o alteradas, y participa en el contacto entre el linfocito y la célula que le presenta el antígeno. Cuando la inflamación se instala, cede el protagonismo a ICAM-1, que la supera en abundancia sobre el endotelio activado. En su disponibilidad. ICAM-1 está en cantidades bajas hasta que la inflamación la induce, momento en que se multiplica. ICAM-2 se mantiene presente de forma constante en el endotelio en reposo y casi no responde a las citocinas. Por eso se asocia a la vigilancia de fondo, y ICAM-1 a la respuesta ante la agresión. Sí. Son dos nombres de una única proteína: ICAM-2 describe su función y CD102 la sitúa dentro del catálogo de moléculas de superficie leucocitaria. Porque el organismo la fabrica y la expone de forma continua, sin esperar a un estímulo. Ese carácter permanente contrasta con las moléculas inducibles, que solo aparecen cuando una señal las reclama.Qué es ICAM-2
Una molécula que no depende de la inflamación
Contribución a la defensa
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia ICAM-2 de ICAM-1?
¿ICAM-2 y CD102 son lo mismo?
¿Por qué se dice que es una molécula constitutiva?
Referencias
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