DICCIONARIO MÉDICO
Histoplasma
El Histoplasma es un hongo microscópico que vive en el suelo, sobre todo allí donde se acumulan excrementos de aves o de murciélagos. Su rasgo más llamativo es que cambia de forma según la temperatura: en el ambiente crece como un moho de filamentos y, dentro del organismo, se transforma en levadura. Cuando se remueve tierra contaminada, sus esporas quedan suspendidas en el aire y pueden inhalarse. Es el causante de la histoplasmosis. Histoplasma capsulatum Histoplasma Tipo: hongo Forma: dimórfico (moho a temperatura ambiente, levadura a 37 ºC) Transmisión: respiratoria, por inhalación de microconidios del ambiente Reservorio: ambiental (suelo con guano de aves y murciélagos) Patogenicidad: primario y oportunista Enfermedades: histoplasmosis Histoplasma es un género de hongos cuya especie principal, Histoplasma capsulatum, causa infecciones en el ser humano. Pertenece a los ascomicetos y, como otros hongos de su grupo, es dimórfico por temperatura: en la naturaleza vive como un moho de filamentos y, al alcanzar los 37 ºC del cuerpo, adopta forma de levadura. Ese cambio de aspecto no es un detalle menor, porque es justamente la forma de levadura la que se instala en los tejidos. El nombre esconde un malentendido histórico. Lo describió en 1906 el médico Samuel Taylor Darling, en la zona del Canal de Panamá, al examinar los tejidos de pacientes fallecidos. Vio unos corpúsculos redondeados dentro de las células, rodeados de un halo claro, y los tomó por un parásito protozoario provisto de cápsula. De ahí salió el nombre: histo, del griego histós, tejido, y plásma, algo moldeado; el epíteto capsulatum alude a esa supuesta cápsula. Años después se comprobó que no era un protozoo, sino un hongo, y que aquella cápsula nunca existió. El nombre, sin embargo, perduró. En su forma de moho, cultivado a temperatura ambiente, presenta hifas finas y transparentes de las que brotan dos clases de esporas. Las grandes, los macroconidios (de 8 a 15 micras), son redondeadas, de pared gruesa y con unas proyecciones a modo de dedos que les dan un aspecto rugoso muy característico: ese detalle es la firma que permite reconocer al hongo bajo el microscopio. Las pequeñas, los microconidios (de 2 a 5 micras), son lisas y de pared fina, y son las que resultan infectantes cuando se inhalan. Dentro del organismo el aspecto es otro. Allí aparece como una levadura diminuta, a menudo alojada en el interior de los macrófagos. Crece despacio en los medios de cultivo habituales y se pone de manifiesto con tinciones como la de Giemsa o la de plata metenamina. Conviene una precisión: describir cómo se identifica el hongo en el laboratorio es distinto de diagnosticar la enfermedad en un paciente, que es tarea clínica. Su hábitat es el suelo, en especial el enriquecido con deposiciones de aves y murciélagos, que le aportan el nitrógeno que necesita. Por eso abunda en gallineros, palomares, cuevas habitadas por murciélagos y edificios abandonados. Es un hongo de distribución amplia, endémico sobre todo en los valles de los ríos Misisipi y Ohio, en Estados Unidos, y presente en buena parte del continente americano y en zonas de África y Asia. El contagio no ocurre de persona a persona. La infección empieza cuando alguna actividad remueve la tierra contaminada (una demolición, la limpieza de un gallinero, la entrada en una cueva) y libera al aire una nube de microconidios que se respiran. Una vez en el pulmón, las esporas germinan en su forma de levadura, y desde ahí el hongo puede quedar contenido o, si las defensas fallan, diseminarse a través del sistema reticuloendotelial. La enfermedad que provoca es la histoplasmosis, una micosis que afecta sobre todo al pulmón y que abarca desde formas silenciosas, que pasan sin nota, hasta cuadros diseminados en personas con las defensas debilitadas. Existe una variedad africana del hongo, H. capsulatum var. duboisii, que produce una forma distinta con predominio de lesiones en piel y hueso. El hongo puede afectar también al ojo, en el cuadro conocido como coroiditis por histoplasmosis. Cuerpo moldeado en el tejido, con cápsula. Une el griego histós (tejido) y plásma (algo moldeado), mientras que capsulatum hace referencia a una cápsula. Es un nombre equivocado: cuando Darling lo describió en 1906 creyó que era un protozoo encapsulado, y en realidad se trata de un hongo sin cápsula. Porque adopta dos formas según la temperatura. En el ambiente, a temperatura templada, crece como un moho de filamentos; dentro del cuerpo, a 37 ºC, se convierte en levadura. Muchos hongos que causan micosis profundas comparten este comportamiento. En el suelo con excrementos de aves o murciélagos: gallineros, palomares, cuevas y construcciones viejas. Es especialmente frecuente en los valles del Misisipi y del Ohio, aunque se ha descrito en muchas otras regiones del mundo. No. La infección se adquiere al respirar las esporas que hay en el ambiente, no por contacto con un enfermo. Una persona con histoplasmosis no transmite el hongo a quienes la rodean. Para situar el Histoplasma dentro de su grupo, puede consultar:Qué es el Histoplasma
Cómo se identifica en el laboratorio
Dónde vive y cómo se transmite
Qué enfermedades produce
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre Histoplasma capsulatum?
¿Por qué se dice que es un hongo dimórfico?
¿Dónde se encuentra el Histoplasma?
¿Se contagia de una persona a otra?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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