DICCIONARIO MÉDICO

Histoplasmosis

La histoplasmosis es la infección que produce el hongo Histoplasma cuando se inhalan sus esporas. En la mayoría de las personas sanas pasa desapercibida o se comporta como un catarro que se resuelve solo, porque el propio organismo la controla. El panorama cambia cuando las defensas están debilitadas: entonces el hongo puede extenderse más allá del pulmón y alcanzar otros órganos. Se la incluye entre las micosis endémicas, porque predomina en zonas geográficas concretas.

Qué es la histoplasmosis

La histoplasmosis es una micosis, esto es, una enfermedad causada por un hongo. El responsable es el Histoplasma, que habita en suelos con excrementos de aves y murciélagos. La palabra se forma sobre el nombre del hongo y el sufijo griego -osis, que en medicina designa un proceso o una enfermedad. No se contagia entre personas: cada caso surge de respirar las esporas presentes en el ambiente, nunca del contacto con otro enfermo.

Durante mucho tiempo se la consideró una rareza tropical y casi siempre mortal. Cuando Samuel Taylor Darling la describió en 1906, en el istmo de Panamá, creyó estar ante un parásito. Décadas más tarde se entendió que el agente era un hongo y que la infección, lejos de ser rara, resulta frecuente en las regiones donde el hongo abunda, aunque la mayoría de las veces cursa de forma leve o silenciosa.

Por qué se produce

Todo empieza con la inhalación de los microconidios, las esporas más pequeñas del hongo. Al llegar al pulmón, y con el calor del cuerpo, se transforman en levaduras. Aquí ocurre algo peculiar: los macrófagos, las células encargadas de devorar a los invasores, engullen a estas levaduras, pero el hongo sobrevive dentro de ellas y se multiplica en su interior. Convierte a su propio depredador en refugio.

Transportado dentro de esas células, el hongo puede repartirse por el sistema reticuloendotelial. Semanas después, cuando la inmunidad específica madura, el organismo suele rodear los focos y encapsularlos en granulomas, que con el tiempo llegan a calcificarse y dejan cicatrices visibles en las radiografías. En quien tiene las defensas intactas, esa contención basta. Si la inmunidad flaquea, la infección se descontrola.

Formas y distribución

La forma más común es la pulmonar aguda, que en la mayoría de las personas apenas da señales o recuerda a una gripe pasajera. En quienes ya tienen el pulmón dañado puede asentarse una forma pulmonar crónica. La más grave es la diseminada, que afecta a varios órganos a la vez y se ve sobre todo en personas con inmunodepresión, en pacientes con sida y en los extremos de la vida. El hongo tiene además una predilección por el ojo, en un cuadro llamado coroiditis por histoplasmosis.

En cuanto al mapa, la histoplasmosis es endémica de los valles de los ríos Misisipi y Ohio, en Estados Unidos, y está presente en gran parte de América y en zonas de África y Asia. El riesgo se concentra en situaciones que levantan polvo del suelo contaminado: demoler edificios antiguos, limpiar gallineros o palomares, explorar cuevas con murciélagos. Cuanta más carga de esporas se respira, y cuanto más comprometida está la inmunidad, más probable es que la infección deje de ser un episodio banal.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre histoplasmosis?

Del hongo que la causa. Se construye sobre Histoplasma, el nombre del microorganismo, más el sufijo -osis, que en el vocabulario médico indica enfermedad o proceso. Literalmente, la enfermedad por Histoplasma.

¿La histoplasmosis se contagia de persona a persona?

No. Se adquiere respirando las esporas del hongo que hay en el ambiente, no por el trato con alguien infectado. Por eso los brotes suelen asociarse a lugares concretos, como una cueva o una obra, y no a una cadena de contagios.

¿En qué se diferencian el histoplasma y la histoplasmosis?

Uno es el organismo; la otra, la enfermedad. El Histoplasma es el hongo que vive en el suelo, y la histoplasmosis es la infección que provoca cuando entra en el cuerpo. La distinción es la misma que hay entre un germen y el cuadro que desencadena.

¿Por qué es más peligrosa en personas con las defensas bajas?

Porque la clave del control está en los macrófagos y en la inmunidad que los coordina. Mientras esa maquinaria funciona, mantiene al hongo encerrado en granulomas. Si falla, como ocurre en el sida o bajo ciertos tratamientos que rebajan las defensas, las levaduras escapan de ese cerco y se diseminan por el organismo.

Referencias

  1. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.). Histoplasmosis.
  2. Manual MSD, versión para profesionales. Histoplasmosis.
  3. Ramírez Soto MC. Una actualización acerca de histoplasmosis. Revista Cubana de Medicina Tropical. Texto completo.
  4. Asociación Colombiana de Infectología. Revista Infectio. Histoplasmosis: una micosis endémica.

Entradas relacionadas

Para comprender mejor la histoplasmosis, puede consultar:

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026