DICCIONARIO MÉDICO

Hipernefroma

El hipernefroma es la denominación histórica del carcinoma de células claras del riñón, el tumor renal maligno más frecuente en adultos. El nombre, hoy considerado obsoleto en la práctica oncológica, nació de un error de interpretación histológica: la creencia de que la neoplasia procedía de restos de tejido suprarrenal, no del epitelio tubular renal.

Qué es el hipernefroma

El término designa lo que la clasificación actual de la Organización Mundial de la Salud denomina carcinoma de células renales de tipo convencional o de células claras. Este subtipo representa entre el 70 y el 80 % de todas las neoplasias epiteliales del riñón. Se origina en las células del túbulo contorneado proximal y se caracteriza, a nivel macroscópico, por una masa de color amarillo anaranjado, bien vascularizada, con áreas frecuentes de necrosis y hemorragia. Las células tumorales contienen abundantes lípidos y glucógeno, lo que les confiere un aspecto «claro» bajo el microscopio y explica, a la vez, por qué Grawitz las confundió con tejido suprarrenal.

La voz «hipernefroma» se construye a partir del griego ὑπέρ (hypér, «por encima de») y νεφρός (nephrós, «riñón»), con el sufijo -ωμα (-ōma, «tumor»). Literalmente, un tumor originado «por encima del riñón», es decir, en la glándula suprarrenal. La ironía es que esa etimología describe exactamente lo que el tumor no es.

Grawitz, Virchow y un error que perduró un siglo

En 1883, Paul Albert Grawitz, entonces asistente de Rudolf Virchow en Berlín, publicó sus observaciones sobre pequeños tumores amarillos del riñón cuyas células se disponían en nidos y columnas semejantes a los de la corteza suprarrenal. Grawitz postuló que procedían de restos ectópicos de tejido adrenal atrapados en el parénquima renal durante el desarrollo embrionario, y los bautizó como struma lipomatodes aberrata renis. Poco después, Felix Birch-Hirschfeld acuñó el término Hypernephrom para reforzar esa hipótesis de origen suprarenal.

Ya en 1908, Stoerck cuestionó la teoría con argumentos morfológicos a favor de un origen tubular renal. El debate se prolongó durante décadas. Fue en 1959 cuando Charles Oberling y colaboradores, utilizando microscopía electrónica, demostraron de forma concluyente que las células del tumor poseían la ultraestructura del túbulo proximal renal, no la de la corteza suprarrenal. A partir de ese momento, los términos «carcinoma de células renales» (propuesto por Foot y Humphreys) y «carcinoma renal de células claras» fueron sustituyendo progresivamente a «hipernefroma» en la literatura científica. Pese a ello, el epónimo «tumor de Grawitz» y la voz «hipernefroma» siguieron empleándose en la clínica hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX.

Epidemiología del carcinoma de células renales

El carcinoma de células renales representa aproximadamente el 3 % de todos los tumores malignos del adulto y el 85 % de las neoplasias renales primarias. Predomina en varones, con una relación de 3:1 frente a las mujeres, y su incidencia máxima se sitúa entre los 50 y los 70 años de edad. La incidencia global viene aumentando en torno a un 2 % anual, en parte por la generalización de las pruebas de imagen que detectan masas renales de forma incidental. Se ha descrito una asociación con mutaciones del gen VHL (von Hippel-Lindau), tanto en la forma hereditaria como en un porcentaje considerable de los casos esporádicos.

Diferenciación con otras masas renales

No todas las masas del riñón son carcinomas de células claras. El oncocitoma renal es un tumor benigno que puede confundirse en la imagen con el hipernefroma; histológicamente, sus células presentan un citoplasma eosinófilo granular, sin el aspecto claro característico. El angiomiolipoma se distingue por su contenido graso visible en la tomografía, y el tumor de Wilms (nefroblastoma), aunque también renal, aparece en la infancia y tiene una biología completamente distinta. El adenocarcinoma renal es, en la práctica, sinónimo del carcinoma de células renales; la diferencia es puramente terminológica.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama hipernefroma si no viene de la glándula suprarrenal?

Porque el nombre se acuñó antes de conocer el verdadero origen del tumor. En 1883, Grawitz creyó que las células claras procedían de restos de corteza suprarrenal (hyper-, «por encima del riñón»). Esa hipótesis fue refutada en 1959 con microscopía electrónica, pero el término ya estaba arraigado en la literatura médica. Hoy se prefiere «carcinoma de células renales».

¿Es lo mismo hipernefroma que tumor de Grawitz?

Sí. Ambos nombres se refieren a la misma entidad: el carcinoma de células renales de tipo convencional (células claras). «Tumor de Grawitz» es el epónimo; «hipernefroma», la denominación etimológica basada en la teoría errónea de Grawitz. Ninguno de los dos se emplea ya en la clasificación vigente de la OMS.

¿Es el cáncer de riñón más frecuente?

Sí. El carcinoma de células claras constituye entre el 70 y el 80 % de todos los carcinomas renales del adulto. Le siguen, a gran distancia, el carcinoma papilar (10-15 %) y el cromófobo (alrededor del 5 %).

¿Por qué se le llamó también «tumor del internista» y «el gran simulador»?

Por la enorme variedad de formas de presentación. El carcinoma de células renales puede producir síndromes paraneoplásicos que mimetizan patologías endocrinológicas, hematológicas o hepáticas, lo que a menudo conduce al internista antes que al urólogo. La localización retroperitoneal profunda del riñón permite que el tumor crezca sin dar señales locales durante largo tiempo.

Referencias

  1. MedlinePlus. Carcinoma de células renales. Enciclopedia médica.
  2. Instituto Nacional del Cáncer (NCI). Cáncer de riñón (células renales).
  3. Holland-Frei Cancer Medicine. Renal Cell Cancer: Pathogenesis. NCBI Bookshelf.
  4. Alaghehbandan R et al. The evolution of renal cell carcinoma classification. Virchows Arch. 2026.

Consulte también la información clínica completa sobre el cáncer de riñón

Si busca información sobre estadios, opciones terapéuticas y seguimiento, puede consultar la ficha completa del cáncer de riñón elaborada por el Departamento de Urología de la Clínica Universidad de Navarra.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al hipernefroma, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Carcinoma: neoplasia maligna derivada de tejido epitelial.
  • Adenocarcinoma renal: sinónimo de carcinoma de células renales en la práctica clínica.
  • Célula clara: tipo celular con citoplasma ópticamente vacío, rico en lípidos y glucógeno.
  • Oncocitoma renal: tumor benigno del riñón que puede simular un carcinoma en imagen.
  • Angiomiolipoma: tumor benigno renal compuesto por vasos, músculo liso y grasa.
  • Tumor de Wilms: nefroblastoma infantil, el tumor renal maligno más frecuente en la infancia.
  • Metástasis: diseminación de células tumorales a órganos a distancia.

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