DICCIONARIO MÉDICO
Tumor de Wilms
El tumor de Wilms, conocido también como nefroblastoma, es la neoplasia renal maligna más frecuente de la infancia. Se origina a partir del blastema renal, el tejido embrionario indiferenciado del que normalmente derivan las distintas estructuras del riñón en formación. Recibe el nombre del cirujano alemán Max Wilms, que en 1899 reunió los casos publicados hasta entonces y los siete suyos propios en una monografía decisiva titulada Die Mischgeschwülste der Niere. Aparece sobre todo entre los dos y los cinco años de edad y representa aproximadamente el 6 % de todas las neoplasias malignas pediátricas. Es una neoplasia renal embrionaria, derivada del blastema metanéfrico, el tejido primitivo del que se forman los riñones durante el desarrollo fetal. Su denominación científica, «nefroblastoma», procede del griego νεφρός (nephrós, «riñón»), βλαστός (blastós, «brote» o «germen») y el sufijo -oma (tumor): literalmente, «tumor del germen renal». La histología refleja con bastante fidelidad ese origen embrionario: aparecen los tres componentes que se encuentran en el riñón en formación (blastemal, epitelial y estromal), en proporciones variables y con grados de madurez diversos. El epónimo procede de Carl Maximilian Wilhelm Wilms (1867-1918), cirujano alemán nacido en Hünshoven, cerca de Aachen, formado en Múnich, Marburgo, Berlín y Bonn. Tras completar su doctorado en 1890 con una tesis sobre resección esofágica, Wilms trabajó cuatro años como anatomopatólogo bajo la dirección de Eugen Bostroem en Giessen, una decisión inusual para alguien que pretendía dedicarse a la cirugía y que le proporcionó el bagaje patológico que sostendría su monografía posterior. En 1899, a los treinta y dos años, publicó en Leipzig la obra Die Mischgeschwülste der Niere («Los tumores mixtos del riñón»), un volumen de noventa páginas en el que revisaba la literatura previa, añadía sus propios casos y formulaba la hipótesis unificadora de que aquellas diversas neoplasias renales pediátricas tenían un origen común en el tejido embrionario. No fue el primer autor en describir el cuadro. En 1814, Thomas F. Rance había publicado la primera descripción de un tumor renal infantil, y en 1898 Felix Victor Birch-Hirschfeld había aportado una descripción anatomopatológica detallada bajo el nombre de Sarkomatöse Drüsengeschwülste der Niere im Kindesalter. Wilms reconoció expresamente esas contribuciones previas; sin embargo, el epónimo se consolidó en su persona porque su síntesis fue la primera que organizó el cuadro como una entidad coherente con un origen embriológico común. La carrera científica de Wilms se prolongó como profesor de cirugía en Basilea (1907) y en Heidelberg (1910). En mayo de 1918, durante una intervención de urgencia a un prisionero de guerra francés con difteria laríngea, contrajo la enfermedad y falleció pocos días después a los cincuenta años. El soldado, según las crónicas, sobrevivió. El nefroblastoma supone alrededor del 6 % de todas las neoplasias malignas en la infancia y el 95 % de los tumores renales pediátricos. Su incidencia se estima en uno por cada diez mil niños menores de quince años. La edad media al primer reconocimiento clínico ronda los tres años, y más del 80 % de los casos se identifican antes de los cinco años de vida. Afecta de manera similar a ambos sexos. La presentación bilateral aparece en el 5-10 % de los casos y se asocia con mayor frecuencia a mutaciones germinales en el gen WT1 y a la presencia de restos nefrogénicos persistentes (nefroblastomatosis), considerados lesión precursora. Existen formas tardías en adolescentes y adultos, pero representan apenas el 3 % del total y, en la población adulta, el cáncer renal más frecuente es el carcinoma de células renales (de células claras), de biología completamente distinta. Las formas adultas del nefroblastoma son lo bastante raras como para que cada caso bien documentado merezca su propia publicación. El protocolo europeo de la Sociedad Internacional de Oncología Pediátrica (SIOP) clasifica los tumores renales pediátricos en tres grupos de riesgo histológico, una vez completada la fase neoadyuvante. Riesgo bajo: nefroma mesoblástico congénito y nefroma quístico parcialmente diferenciado. Riesgo intermedio: nefroblastoma no anaplásico y sus variantes histológicas (epitelial, estromal, mixta, regresiva) y nefroblastoma con anaplasia focal. Riesgo alto: nefroblastoma con anaplasia difusa, formas blastematosas predominantes, sarcoma renal de células claras y tumor rabdoide del riñón (las dos últimas, entidades distintas del nefroblastoma propiamente dicho, pero incluidas en la misma clasificación operativa). Hasta un tercio de los nefroblastomas se asocian a alteraciones genéticas constitucionales identificables, con interés clínico para el consejo genético familiar. Los principales síndromes hereditarios y trastornos del desarrollo vinculados son varios. Síndrome WAGR: combina tumor de Wilms, aniridia, anomalías genitourinarias y retraso mental (del inglés retardation), debido a una deleción del cromosoma 11p13 que afecta al gen WT1 y al gen PAX6. Síndrome de Denys-Drash: mutación puntual en WT1, asociada a pseudohermafroditismo y nefropatía progresiva. Síndrome de Beckwith-Wiedemann: alteración del cromosoma 11p15 con sobrecrecimiento, macroglosia, onfalocele e hemihipertrofia. Hemihipertrofia aislada sin síndrome reconocido, también predisponente. Los protocolos modernos recomiendan vigilancia ecográfica periódica de los niños con cualquiera de estos cuadros, dada la elevada incidencia de tumor de Wilms en estas poblaciones. Nefroma mesoblástico congénito. Tumor renal del lactante, generalmente benigno, identificado en los primeros tres meses de vida. Su histología, su edad de presentación y su comportamiento son distintos del nefroblastoma clásico, aunque las clasificaciones operativas lo incluyan en el grupo de bajo riesgo. Sarcoma renal de células claras. Neoplasia agresiva pediátrica del riñón, históricamente confundida con el nefroblastoma anaplásico y hoy separada como entidad propia. Tiene patrón de diseminación distinto (con afinidad por el hueso). Tumor rabdoide del riñón. Neoplasia muy agresiva del lactante y el niño pequeño, biológicamente caracterizada por la pérdida del gen SMARCB1/INI1. Su pronóstico es peor que el del nefroblastoma y se considera entidad distinta pese a la coincidencia anatómica. Neuroblastoma con extensión renal. Neoplasia neuroendocrina del lactante y el niño pequeño, originada habitualmente en la médula suprarrenal o en los ganglios simpáticos paravertebrales, que en ocasiones invade el riñón y plantea una distinción inicial difícil con el nefroblastoma. Carcinoma de células renales. Es la neoplasia renal maligna del adulto, originada en el epitelio tubular del parénquima renal, no en el blastema embrionario. La distinción es prácticamente automática por la edad de aparición (rara antes de los 30 años) y por la histología. Nefroblastomatosis. No es propiamente un tumor maligno, sino la persistencia anómala de restos nefrogénicos (grupos de células blastemales que deberían haber regresado durante el desarrollo). Constituye una lesión precursora del nefroblastoma y obliga a una vigilancia clínica estrecha. De Carl Maximilian Wilhelm Wilms (1867-1918), cirujano alemán formado en Múnich, Marburgo y Bonn, que en 1899 publicó en Leipzig la monografía Die Mischgeschwülste der Niere, una obra de noventa páginas en la que recogía la bibliografía previa sobre los tumores renales infantiles, añadía sus propios casos y proponía un origen embriológico común para todas aquellas neoplasias. La síntesis fue tan eficaz que el cuadro pasó a ser conocido como tumor de Wilms, aunque no fuera el primero en describirlo. Literalmente, «tumor del germen renal». La palabra se construye con el griego νεφρός (nephrós, riñón), βλαστός (blastós, germen o brote) y el sufijo -oma (tumor). La denominación refleja con precisión el origen embriológico de la lesión: el blastema metanéfrico, el tejido indiferenciado del que normalmente se forman las distintas estructuras del riñón durante la vida fetal. Sobre todo entre los dos y los cinco años, con una mediana cercana a los tres. Más del 80 % de los casos se identifican antes de los cinco años de vida. Los casos en niños mayores de quince años, en adolescentes y en adultos existen, pero son raros: apenas el 3 % del total. En la población adulta, el tipo de cáncer renal más habitual no es el nefroblastoma, sino el carcinoma de células renales, una entidad de origen y comportamiento completamente distintos. Sí. Hasta un tercio de los nefroblastomas se asocian a alteraciones genéticas constitucionales. Los síndromes mejor caracterizados son el síndrome WAGR (tumor de Wilms, aniridia, anomalías genitourinarias y retraso mental, por deleción en 11p13), el síndrome de Denys-Drash (mutación puntual en WT1), el síndrome de Beckwith-Wiedemann (alteración en 11p15 con sobrecrecimiento) y la hemihipertrofia aislada. La identificación de cualquiera de estos cuadros en un niño aconseja una vigilancia clínica específica. Sí, en torno al 5-10 % de los casos. La afectación bilateral suele darse a una edad más temprana que la unilateral, habitualmente en los dos primeros años de vida, y se asocia con mayor frecuencia a mutaciones germinales en el gen WT1 y a la presencia de restos nefrogénicos detectables histológicamente en el riñón contralateral. La bilateralidad puede ser simultánea o aparecer años después de la primera lesión, dentro de los primeros cuatro o cinco años de vigilancia. Consulte también la información clínica completa sobre el tumor de Wilms Si busca información sobre la valoración, el manejo terapéutico, el pronóstico y la experiencia clínica de la Clínica Universidad de Navarra en el tumor de Wilms, puede consultar la ficha clínica completa sobre el tumor de Wilms o nefroblastoma elaborada por el Área de Cáncer Pediátrico del Cancer Center de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados al tumor de Wilms, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el tumor de Wilms
Epidemiología y rasgos generales
Clasificación histológica
Síndromes genéticos asociados
Diferenciación con otros tumores renales
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede el nombre «tumor de Wilms»?
¿Qué significa «nefroblastoma»?
¿A qué edad aparece?
¿Hay formas hereditarias?
¿Puede afectar a los dos riñones?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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