DICCIONARIO MÉDICO
Hemosiderina
La hemosiderina es un pigmento pardo y granular, visible al microscopio, con el que muchas células guardan hierro en su interior. Se origina cuando la ferritina, la proteína que almacena el hierro de forma ordenada, se degrada dentro de los lisosomas y deja un residuo insoluble muy rico en hierro férrico. Se acumula sobre todo en los macrófagos del hígado, el bazo y la médula ósea, donde la tinción azul de Perls la delata de inmediato. La hemosiderina es un complejo intracelular de depósito de hierro, de aspecto granular y color pardo amarillento, que se reconoce en el citoplasma de ciertas células. Su nombre reúne dos raíces griegas: αἷμα (haîma), sangre, y σίδηρος (sídēros), hierro. La voz alemana Hämosiderin la propuso en 1888 el patólogo Ernst Neumann, en un estudio sobre los pigmentos patológicos, si bien el material ya lo había observado antes Max Perls, autor de la tinción que todavía sirve para revelarlo. En condiciones normales, el organismo guarda hierro de dos maneras que se complementan. La mayor parte queda como ferritina, una proteína hueca con forma de esfera que aloja miles de átomos de hierro y los cede cuando el cuerpo los reclama. La hemosiderina es la otra cara de ese almacén: surge cuando la capacidad de la ferritina se ve desbordada y el hierro se compacta en agregados insolubles. El metal atrapado en ella se moviliza con dificultad, casi como una reserva de emergencia a la que cuesta llegar. Buena parte del hierro que acaba en la hemosiderina procede del reciclaje de los glóbulos rojos. Cuando un hematíe envejece o se rompe, los macrófagos lo fagocitan y desmontan la hemoglobina que transportaba. De ella se separa el grupo hemo, y de su ruptura salen biliverdina y hierro. El macrófago retiene ese hierro, lo empaqueta primero como ferritina y, si la carga se mantiene en el tiempo, lo condensa en los lisosomas hasta formar hemosiderina. Vista de cerca, la hemosiderina no es una sola molécula, sino un conglomerado heterogéneo. Reúne ferritina parcialmente digerida, hierro férrico en forma de hidróxidos y fosfatos, y restos de proteínas y azúcares. La proporción de hierro es elevada, alrededor de un tercio de su peso. La ferritina se disuelve en agua; la hemosiderina no, y esa insolubilidad explica en parte por qué resulta tan sencillo teñirla y verla. Ferritina y hemosiderina comparten un mismo cometido, almacenar hierro, y aun así no son intercambiables. La primera es soluble, se desplaza por la célula y entrega su carga en cuanto se la piden. La segunda se comporta más bien como un sedimento: retiene el metal y lo devuelve a cuentagotas, de modo que predomina cuando el cuerpo acumula más hierro del que puede aprovechar. En una persona sana los depósitos de hemosiderina son escasos y pasan inadvertidos sin tinciones especiales. Para localizarla en un tejido se emplea la tinción de Perls, conocida también como azul de Prusia. El hierro férrico de sus gránulos reacciona con el ferrocianuro y toma un azul intenso, casi negro, que resalta sobre el fondo pálido de la muestra. Los macrófagos repletos de este pigmento tienen nombre propio, siderófagos, y los orgánulos donde se concentra dentro de la célula se llaman siderosomas. Cuando el depósito se vuelve llamativo en un órgano, se habla de hemosiderosis. Combina el griego αἷμα (haîma), sangre, y σίδηρος (sídēros), hierro, con el sufijo químico -ina. El término lo acuñó en alemán, Hämosiderin, el patólogo Ernst Neumann en 1888, al describir unos gránulos pardos que daban una reacción intensa frente a las sales de hierro. La raíz sídēros reaparece en otras palabras médicas, como siderosis o siderófago. No. Las dos almacenan hierro dentro de la célula, pero la ferritina es la forma soluble y de uso rápido, mientras que la hemosiderina es un depósito insoluble y de reserva. La ferritina cede su hierro con facilidad; la hemosiderina lo suelta a duras penas. Por eso el hierro guardado como hemosiderina apenas cuenta a la hora de cubrir las necesidades diarias del organismo. Por su alto contenido en hierro, que en forma de óxidos e hidróxidos férricos adopta ese tono amarillo pardusco. Con la tinción de Perls, sin embargo, vira a un azul intenso. Es un macrófago cargado de hemosiderina. Aparece donde ha habido un sangrado previo, porque estas células recogen el hierro que liberan los glóbulos rojos rotos y lo retienen en su interior.Qué es la hemosiderina
Cómo se forma la hemosiderina
En qué se diferencia de la ferritina
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la palabra hemosiderina?
¿Es lo mismo la hemosiderina que la ferritina?
¿Por qué la hemosiderina se ve de color pardo?
¿Qué es un siderófago?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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