DICCIONARIO MÉDICO
Siderófago
El siderófago es un macrófago que contiene depósitos de hemosiderina en su citoplasma como resultado de haber fagocitado eritrocitos extravasados. Se identifica mediante la tinción de Perls (azul de Prusia) y su hallazgo en el lavado broncoalveolar constituye un criterio diagnóstico de hemorragia alveolar. El nombre combina dos raíces griegas: σίδηρος (sídēros), "hierro", y φαγεῖν (phageîn), "comer" o "devorar". Literalmente, "la célula que devora hierro". No se trata de un tipo celular distinto del macrófago, sino de un macrófago en un estado funcional particular: el que resulta de haber incorporado eritrocitos y procesado la hemoglobina hasta almacenar el hierro liberado como hemosiderina en sus lisosomas. Al microscopio, el pigmento confiere al citoplasma un aspecto granular pardo-dorado; con la tinción de Perls, los gránulos viran al azul intenso y el siderófago se hace inconfundible. Conviene no confundirlo con el sideróforo (una molécula bacteriana que capta hierro del medio) ni con el siderocito (un eritrocito que contiene gránulos de hierro no hemoglobínico). Los tres comparten la raíz σίδηρος, pero designan entidades biológicas completamente diferentes. Cuando se produce una hemorragia alveolar, los eritrocitos que escapan de los capilares hacia los alvéolos son fagocitados por los macrófagos alveolares residentes. En un plazo de 36 a 72 horas, el hierro de la hemoglobina se convierte en hemosiderina dentro del macrófago, que pasa a ser un siderófago. Estos siderófagos pueden persistir en los alvéolos durante cuatro a ocho semanas tras el episodio hemorrágico. En la práctica clínica, un recuento de siderófagos igual o superior al 20 % del total de macrófagos en una muestra de lavado broncoalveolar se considera indicativo de hemorragia alveolar difusa. Este punto de corte, aplicado mediante la tinción de Perls, es uno de los criterios que más peso tienen en el diagnóstico de entidades como la hemosiderosis pulmonar idiopática, el síndrome de Goodpasture o las vasculitis de pequeño vaso con afectación pulmonar. El término no es exclusivo del ámbito neumológico. Los macrófagos del bazo, el hígado y la médula ósea que reciclan eritrocitos envejecidos también acumulan hemosiderina de forma fisiológica y podrían denominarse siderófagos. La diferencia es de contexto: en esos órganos, la presencia de hemosiderina en los macrófagos es parte del reciclaje normal del hierro. En el alvéolo, la presencia de siderófagos es siempre patológica —indica que ha habido sangrado donde no debería haberlo—, y por eso su hallazgo tiene valor diagnóstico específico. Del griego σίδηρος ("hierro") y φαγεῖν ("devorar"). Designa un macrófago que ha "devorado" hierro —o, más precisamente, que ha fagocitado eritrocitos y almacenado el hierro liberado como hemosiderina—. En la práctica sí se usan como sinónimos. "Hemosiderófago" es más explícito —señala que el hierro almacenado está en forma de hemosiderina—, pero ambos términos designan la misma célula. Entre 36 y 72 horas. Por eso un lavado broncoalveolar realizado muy precozmente tras un episodio agudo de hemorragia alveolar puede resultar negativo para siderófagos: los macrófagos aún no han tenido tiempo de procesar la hemoglobina hasta hemosiderina. Si desea profundizar en conceptos asociados al siderófago, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un siderófago
El siderófago en el lavado broncoalveolar
Siderófagos fuera del pulmón
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "siderófago"?
¿Es lo mismo un siderófago que un hemosiderófago?
¿Cuánto tarda un macrófago en convertirse en siderófago tras una hemorragia?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
© Clínica Universidad de Navarra 2026