DICCIONARIO MÉDICO
Ferritina
La ferritina es una proteína globular de distribución universal que almacena hierro en el interior de las células de forma soluble y no tóxica. Está compuesta por 24 subunidades que se ensamblan en una estructura esférica hueca capaz de albergar hasta 4 500 átomos de hierro en forma de óxido férrico hidratado. La cuantificación de ferritina en sangre constituye el marcador más directo de los depósitos corporales de hierro. El nombre procede del latín ferrum ('hierro') con el sufijo -itina, y fue acuñado en 1937 por el científico checo Vilém Laufberger, que aisló un compuesto rico en hierro cristalizado a partir del bazo de caballo. Laufberger eligió el término para distinguirlo de la «ferratina» de Schmiedeberg (1893), una preparación mal definida y probablemente desnaturalizada. La nueva proteína contenía hasta un 23 % de hierro en peso seco, una proporción llamativa que facilitó su identificación. La ferritina se encuentra en prácticamente todos los seres vivos, desde las arqueas y las bacterias hasta las plantas superiores y los vertebrados. En el organismo humano se concentra sobre todo en el hígado, el bazo, la médula ósea y el tejido muscular. Existe también una forma circulante, la ferritina sérica, que es parcialmente glucosilada, contiene muy poco hierro y se secreta a la sangre por múltiples tipos celulares. La cáscara proteica de la ferritina, denominada apoferritina cuando está vacía, tiene un diámetro externo de unos 12 nm y un diámetro interno de 8 nm. Las 24 subunidades que la componen pertenecen a dos tipos: la subunidad pesada (H, de heavy, de aproximadamente 21 kDa) y la subunidad ligera (L, de light, de unos 19 kDa). Cada subunidad se pliega en un haz de cuatro hélices alfa conectadas por bucles cortos. Según el tejido, la proporción entre subunidades H y L varía considerablemente. En el corazón y el riñón predominan las subunidades H, que poseen actividad ferroxidasa y se encargan de oxidar rápidamente el Fe2+ citosólico a Fe3+ para su incorporación al núcleo mineral. En el hígado y el bazo abundan las subunidades L, cuya superficie interna aporta residuos ácidos que favorecen la nucleación y mineralización del hierro ya oxidado. No se trata de una diferencia anecdótica: la isoforma rica en H responde a situaciones de estrés oxidativo (secuestra hierro libre con rapidez), mientras que la rica en L se orienta al almacenamiento prolongado y estable. El hierro ingresa en la cáscara de apoferritina a través de ocho canales hidrófilos situados en los ejes de simetría ternaria de la esfera. Una vez dentro, el centro ferroxidasa de las subunidades H cataliza la oxidación de Fe2+ a Fe3+, que migra al interior y se deposita como un mineral de ferrihidrita (un polímero de oxihidróxido férrico con fosfato). La liberación del hierro almacenado requiere el paso inverso: la reducción del Fe3+ a Fe2+, que puede entonces salir de la esfera. El proceso exacto no se conoce por completo. Estudios in vitro indican que agentes reductores celulares y, posiblemente, la propia subunidad H participan en la movilización del hierro cuando las necesidades metabólicas del organismo lo requieren. Desde que Addison y colaboradores demostraron en 1972 que la ferritina podía cuantificarse de forma fiable en suero humano mediante inmunoensayo, su determinación se convirtió en la herramienta de primera línea para evaluar los depósitos de hierro. Un nivel bajo de ferritina sérica es el primer parámetro analítico que desciende en la depleción de hierro, incluso antes de que aparezca anemia. Sin embargo, la ferritina sérica no solo refleja las reservas férricas. Actúa también como reactante de fase aguda: su concentración puede elevarse en procesos inflamatorios, infecciones, hepatopatías y neoplasias sin que exista sobrecarga real de hierro. La distinción entre hiperferritinemia por inflamación y por exceso de hierro (como en la hemosiderosis) requiere la integración con otros parámetros del metabolismo del hierro, como la saturación de transferrina y el índice de ferropenia. Cuando la capacidad de almacenamiento de la ferritina se satura, las moléculas de ferritina se agregan y sufren degradación parcial por los lisosomas, dando lugar a la hemosiderina: un complejo amorfo e insoluble de óxido férrico y proteínas degradadas que se acumula dentro de unos orgánulos llamados siderosomas. La ferritina libera su hierro con relativa facilidad; la hemosiderina lo retiene con mayor tenacidad y representa una forma de depósito menos accesible para la célula. Vilém Laufberger, un científico checo que trabajaba en Praga, la cristalizó a partir de extractos de bazo de caballo y publicó sus resultados en 1937 en el Bulletin de la Société de Chimie Biologique. Su trabajo partió de observaciones previas de otros investigadores (como Perls, en 1867) que habían descrito gránulos ricos en hierro en el hígado y el bazo. No exactamente. La apoferritina es la cáscara proteica vacía, sin hierro. Cuando esa estructura incorpora átomos de hierro en su interior, se denomina holoferritina o, simplemente, ferritina. La distinción es análoga a la que existe entre apoproteína y lipoproteína en el metabolismo lipídico. Las citocinas proinflamatorias, en particular la interleucina-6, estimulan la síntesis hepática de ferritina como parte de la respuesta de fase aguda. Se ha propuesto que este aumento cumple una función defensiva: al secuestrar hierro intracelular, limita la disponibilidad del metal para los microorganismos invasores, que lo necesitan para su proliferación. Depende del contexto. En ausencia de inflamación, un valor bajo tiene una especificidad muy alta para la depleción de hierro. Pero en un paciente con enfermedad inflamatoria activa o hepatopatía, la ferritina puede estar normal o elevada a pesar de que los depósitos de hierro sean insuficientes. Por eso, la práctica clínica la interpreta siempre junto con otros marcadores.Qué es la ferritina
Estructura molecular
Incorporación y liberación del hierro
Ferritina sérica como marcador
Diferencias con la hemosiderina
Preguntas frecuentes
¿Quién descubrió la ferritina?
¿Apoferritina y ferritina son lo mismo?
¿Por qué la ferritina sube en las inflamaciones?
¿Es la ferritina sérica un marcador fiable por sí solo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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