DICCIONARIO MÉDICO
Hemorragia cerebelosa
La hemorragia cerebelosa es el sangrado que se produce dentro del cerebelo, el órgano situado en la parte posterior e inferior del encéfalo. Representa una variedad concreta de hemorragia intracerebral definida por su localización bajo el tentorio, en el reducido compartimento de la fosa posterior. En torno a uno de cada diez sangrados intracerebrales asienta aquí. El nombre reúne dos ideas. Hemorragia viene del griego haîma, sangre, y -rragia, brotar tras una rotura. Cerebeloso deriva del latín cerebellum, diminutivo de cerebrum: literalmente, cerebro pequeño, el nombre que los anatomistas antiguos dieron a esta masa por su tamaño frente a los hemisferios. La hemorragia cerebelosa es, por tanto, la sangre extravasada dentro de ese cerebro pequeño. El cerebelo coordina el movimiento, ajusta el equilibrio y afina la precisión de los gestos. No genera las órdenes motoras, sino que las corrige mientras se ejecutan, como un director que marca el compás sin tocar ningún instrumento. Un sangrado en su interior interfiere con ese trabajo de ajuste fino, de ahí que la pérdida de coordinación, o ataxia, sea la firma de la lesión cerebelosa. Lo que singulariza a esta hemorragia no es tanto el órgano como el lugar donde vive. El cerebelo ocupa la fosa posterior, un espacio infratentorial pequeño y de paredes óseas rígidas, separado del resto del cráneo por una lámina de duramadre, el tentorio, que lo aísla del compartimento supratentorial de los hemisferios. Ese recinto guarda, además del cerebelo, dos vecinos delicados: el tronco del encéfalo y el cuarto ventrículo, por donde circula el líquido cefalorraquídeo. La estrechez del compartimento explica su importancia. En un espacio tan ceñido, un hematoma de pocos centímetros basta para presionar el tronco encefálico, sede de funciones que sostienen la vida, o para tapar el paso del líquido cefalorraquídeo y provocar su acumulación, la hidrocefalia. Una hemorragia del mismo volumen tolerada en un hemisferio cerebral resulta más peligrosa aquí. La geografía cambia el significado del sangrado. El motivo de fondo coincide con el del resto de hemorragias profundas. La tensión arterial elevada y sostenida daña las pequeñas arterias que penetran en el cerebelo y termina por romperlas; es el origen más común. En las personas mayores, el depósito de amiloide en la pared arterial añade fragilidad. Fuera de estos dos motivos figuran las malformaciones vasculares, los trastornos de la coagulación y el uso de fármacos que dificultan la formación del coágulo. La entrada general sobre la hemorragia intracerebral desarrolla este cuadro de causas con más detalle. Frente a las hemorragias supratentoriales, la cerebelosa se distingue por su posición bajo el tentorio y por el conjunto de manifestaciones ligadas a la coordinación y al equilibrio, en lugar de la debilidad de un lado del cuerpo típica de las lesiones hemisféricas. Conviene separarla también del infarto de cerebelo: en el infarto falta riego por la oclusión de una arteria; en la hemorragia sobra sangre por la rotura de un vaso. El territorio es el mismo, el mecanismo es el opuesto. Y no debe confundirse con la hemorragia del tronco cerebral, que ocupa la estructura contigua, aún más comprometida por las funciones que concentra. Por su tamaño. Cerebellum es el diminutivo latino de cerebrum, cerebro, de modo que el nombre significa cerebro pequeño. Los primeros anatomistas lo bautizaron atendiendo a su aspecto, más menudo que los grandes hemisferios que tiene encima. Es una clase dentro de ella. Toda hemorragia cerebelosa es una hemorragia intracerebral, pero solo las que asientan en el cerebelo reciben este nombre. El apellido precisa la localización dentro de un grupo más amplio. Es la parte más baja y trasera de la cavidad craneal, situada por debajo del tentorio. Aloja el cerebelo, el tronco del encéfalo y el cuarto ventrículo. Su reducido tamaño y sus paredes rígidas hacen que cualquier lesión que ocupe espacio adquiera aquí particular relevancia. Sí. La ataxia es la pérdida de coordinación de los movimientos, y el cerebelo es la estructura que la gobierna. Un sangrado en su interior altera ese control, por lo que la descoordinación acompaña de forma característica a la lesión cerebelosa. Consulte también la información clínica sobre el ictus Cuando el sangrado cerebeloso se aborda como enfermedad, con su valoración y su manejo, la referencia es la página del accidente cerebrovascular que ha preparado el Departamento de Neurología de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a la hemorragia cerebelosa, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la hemorragia cerebelosa
Por qué importa la localización en la fosa posterior
Causas
Diferenciación
Preguntas frecuentes
¿Por qué el cerebelo se llama así?
¿Es lo mismo que una hemorragia cerebral?
¿Qué es la fosa posterior?
¿Se relaciona con la ataxia?
Referencias
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