DICCIONARIO MÉDICO
Infarto cerebral
El infarto cerebral es la muerte de una zona del tejido nervioso por falta de riego sanguíneo. Es la forma más frecuente de ictus y se conoce también como ictus isquémico. Cuando el corte de flujo dura lo suficiente, la región afectada del cerebro se necrosa y pierde su función. Se denomina infarto cerebral a la necrosis del tejido del sistema nervioso central que surge tras una isquemia focal, es decir, la falta de sangre en un territorio concreto del cerebro. Es un tipo de ictus, el término que agrupa a todas las lesiones cerebrales de origen vascular. Alrededor de cuatro de cada cinco ictus son isquémicos; el resto corresponde a hemorragias. La clasificación internacional de enfermedades recoge el infarto cerebral como sinónimo de ictus isquémico y de accidente cerebrovascular isquémico. La palabra ictus, del latín, significa golpe, y describe bien el carácter brusco con que suele instaurarse el cuadro. Todos estos nombres apuntan a lo mismo: un vaso del cerebro que se ocluye y un territorio que se queda sin oxígeno. Cuando una arteria cerebral se ocluye, no todo el territorio que dependía de ella muere al mismo ritmo. En el centro de la lesión, donde el flujo se ha desplomado, las neuronas mueren en minutos. A su alrededor queda una franja peor irrigada pero todavía viable gracias a la circulación colateral, que los neurólogos llaman penumbra isquémica. Ese tejido está en riesgo, no muerto. La diferencia importa: rescatar la penumbra a tiempo es lo que separa una recuperación de una secuela permanente. Hay otro rasgo que distingue al cerebro del resto del organismo. En casi todos los órganos el infarto adopta la forma de necrosis por coagulación. El encéfalo sigue otro camino: su tejido, rico en agua y en lípidos y pobre en armazón de sostén, se reblandece y termina licuándose. Es la necrosis por licuefacción, que con las semanas deja una cavidad en el lugar del infarto. El Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología clasifica el infarto cerebral según su causa en cinco grupos: aterotrombótico, cuando un trombo crece sobre una placa de aterosclerosis; cardioembólico, cuando el coágulo viaja desde el corazón, con frecuencia en el contexto de una fibrilación auricular; lacunar, por afectación de las pequeñas arterias que penetran en la profundidad del cerebro; de causa inhabitual, y de causa indeterminada cuando no se identifica el origen. Cada categoría condiciona la manera de prevenir un segundo episodio. Existe además una clasificación topográfica, según el territorio arterial comprometido, que distingue los infartos de la circulación anterior, total o parcial, de los de la circulación posterior y de los lacunares. El infarto lacunar, por su pequeño tamaño y su mecanismo propio, se aborda como entidad diferenciada. La frontera con el ataque isquémico transitorio es sutil pero decisiva. En el ataque isquémico transitorio la sangre deja de llegar durante un intervalo breve y el bloqueo se resuelve antes de que el tejido llegue a morir; no hay, por tanto, necrosis ni infarto. En el infarto cerebral la isquemia se prolonga y el daño se hace irreversible. Conviene no confundir tampoco el infarto cerebral con el ictus hemorrágico: en el primero el problema es una arteria tapada; en el segundo, un vaso que se rompe y sangra dentro del cerebro. Son dos mecanismos opuestos con un mismo escenario. El infarto cerebral es un tipo de ictus, el isquémico, que es el más común. El ictus, como categoría, incluye también las hemorragias cerebrales. Todo infarto cerebral es un ictus, pero no todo ictus es un infarto. Por su composición. Al ser un tejido con mucho contenido en agua y grasa y escaso soporte estructural, la necrosis toma la forma de reblandecimiento y licuefacción, en vez de la coagulación que predomina en órganos más densos. Es la zona de tejido que rodea al núcleo del infarto y que, aunque mal irrigada, aún no ha muerto. Se mantiene gracias a la circulación colateral. Recuperar el flujo permite salvarla. Sí. Con el paso de las semanas, la necrosis por licuefacción da lugar a una cavidad rellena de líquido en el lugar que ocupaba el tejido muerto, detectable en las pruebas de imagen. Consulte también la información clínica sobre el ictus Si busca información sobre las causas, el diagnóstico y el tratamiento del ictus, puede consultar la ficha del accidente cerebrovascular elaborada por la Clínica Universidad de Navarra.Qué es el infarto cerebral
Cómo se produce: núcleo y penumbra
Tipos de infarto cerebral
Diferencia con el ataque isquémico transitorio y con la hemorragia
Preguntas frecuentes
¿Infarto cerebral e ictus son lo mismo?
¿Por qué el cerebro se licúa en lugar de coagularse?
¿Qué es la penumbra isquémica?
¿El infarto cerebral deja una lesión visible?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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