DICCIONARIO MÉDICO
Flacidez
La flacidez (también escrita flaccidez) es la disminución o pérdida de la firmeza de un tejido, ya sea muscular o cutáneo. En el ámbito médico, cuando afecta al músculo esquelético, se emplea como sinónimo de hipotonía y señala una reducción del tono muscular en reposo. El sustantivo procede del latín flaccidus, que significa 'blando, laxo, falto de firmeza'. El término aparece ya en textos latinos clásicos aplicado a materiales que ceden sin resistencia. La RAE admite las dos grafías, flacidez y flaccidez, con preferencia por la primera. Conviene separar dos realidades distintas que comparten el mismo nombre. La flacidez muscular es un hallazgo neurológico: implica una reducción de la contracción parcial y continua que los músculos mantienen incluso durante el reposo. Cuando esa contracción basal disminuye, el músculo ofrece menos resistencia al estiramiento pasivo, las articulaciones ganan un rango de movilidad excesivo y la postura se vuelve difícil de sostener. Las causas pueden ser neurológicas (lesión de la motoneurona inferior, neuropatías periféricas, enfermedades de la unión neuromuscular) o sistémicas (desnutrición, trastornos metabólicos, déficits hormonales). La flacidez cutánea responde a un mecanismo diferente. La dermis debe su firmeza a una red tridimensional de fibras de colágeno y elastina que se va deteriorando con la edad, con la exposición acumulada a la radiación ultravioleta y con las fluctuaciones bruscas de peso. La piel pierde capacidad de retracción y se descuelga, sobre todo en zonas donde la gravedad actúa con mayor insistencia: cara interna de los brazos, abdomen, muslos y línea mandibular. Un paciente puede presentar flacidez cutánea sin que exista alteración alguna del tono muscular (es el caso habitual del envejecimiento cutáneo en personas activas), y viceversa: un enfermo neurológico con hipotonía puede tener la piel firme. Lo más frecuente en la práctica, especialmente en personas de edad avanzada, es la combinación de ambas: la pérdida de masa muscular (lo que en geriatría se conoce como sarcopenia) coincide con el adelgazamiento dérmico, y el resultado visible es una flacidez mixta que modifica la silueta corporal. La menopausia acelera este proceso en la mujer. La caída de los estrógenos repercute tanto en la síntesis de colágeno dérmico como en la distribución de la grasa corporal y en el mantenimiento de la masa muscular, tres factores que convergen para acentuar la flacidez. En el contexto neuromuscular, sí: ambos términos designan la disminución del tono del músculo esquelético. En el uso coloquial, sin embargo, flacidez se aplica también a la piel, un tejido que no tiene tono muscular propio. Esa doble acepción genera confusión frecuente. Las dos formas son correctas. La RAE da preferencia a flacidez (con una sola c), pero flaccidez (con doble c) es la variante más fiel al étimo latino flaccidus y la que predomina en textos médicos. Sí, cuando aparece de forma aguda y se acompaña de pérdida de fuerza y abolición de reflejos tendinosos. Esa combinación, denominada parálisis flácida, orienta hacia una lesión de la motoneurona inferior o del nervio periférico y requiere evaluación neurológica. Consulte también:Qué es la flacidez
Flacidez muscular y flacidez cutánea: por qué no son lo mismo
Preguntas frecuentes
¿Flacidez e hipotonía son lo mismo?
¿Se escribe flacidez o flaccidez?
¿Puede la flacidez indicar una enfermedad neurológica?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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