DICCIONARIO MÉDICO
Escoliosis paralítica
La escoliosis paralítica es la desviación lateral de la columna vertebral que se produce como consecuencia de la parálisis de los músculos que sostienen el tronco. Pertenece al grupo de las escoliosis neuromusculares y estuvo históricamente vinculada a las secuelas de la poliomielitis, aunque hoy puede aparecer en cualquier cuadro que provoque pérdida de fuerza muscular paravertebral. El adjetivo "paralítica" remite directamente al griego παράλυσις (parálysis, "aflojamiento"), formado por παρά ("junto a") y λύειν ("desatar, soltar"). En la terminología ortopédica, se aplica a la escoliosis cuya causa inmediata es la pérdida de actividad muscular en un hemitronco o en ambos, lo que deja a la columna sin su principal sistema de contención dinámica. El término alcanzó su mayor difusión a mediados del siglo XX. En 1946, Yvette Duval-Beaupère comenzó sus estudios sobre la mecánica de la curva escoliótica en pacientes poliomielíticos del hospital de Garches (Francia), trabajos que sentaron las bases de la comprensión moderna de la progresión de las deformidades raquídeas en pacientes paralizados y dieron origen al corsé de Garches, diseñado específicamente para estas curvas. Cuando un grupo muscular paravertebral queda paralizado, la columna pierde el sostén activo de ese lado. La gravedad y la tracción de los músculos que conservan su función empujan al raquis hacia una curva convexa del lado débil. Al principio, esa curva se reduce al acostar al paciente; la columna recupera su alineación porque desaparece la carga gravitatoria. Con el tiempo, si la parálisis persiste y el paciente está en fase de crecimiento, las vértebras del lado cóncavo reciben más presión, crecen menos y se acuñan: la curva funcional se convierte en estructural. Un rasgo clínico característico de muchas escoliosis paralíticas es la oblicuidad pélvica. Esto no pasa en todas las formas de escoliosis. En la parálisis fláccida asimétrica del tronco y la cintura pélvica, la pelvis se inclina porque los músculos que la sujetan al fémur o a la columna lumbar han perdido su tono de forma desigual; la curva vertebral, entonces, se extiende desde la pelvis hasta la columna torácica en una sola curva en C larga, sin curvas compensadoras significativas. La poliomielitis fue el paradigma de la escoliosis paralítica durante más de un siglo. Las grandes epidemias de la primera mitad del siglo XX dejaron cohortes enteras de niños con parálisis fláccida asimétrica del tronco. Los centros de rehabilitación de la polio (Garches en Francia, Warm Springs en Estados Unidos) se convirtieron en laboratorios naturales donde se desarrolló gran parte de lo que hoy se sabe sobre la biomecánica de la curva paralítica. Tras la introducción de las vacunas Salk (1955) y Sabin (1961), los nuevos casos de poliomielitis descendieron drásticamente en los países con programas de vacunación eficaces. Sin embargo, el síndrome pospolio puede reactivar la debilidad muscular décadas después de la infección inicial, y en algunos de esos pacientes aparecen curvas escolióticas progresivas en la edad adulta. En la práctica clínica actual, los términos se solapan. La escoliosis neuropática designa la curvatura causada por cualquier enfermedad del sistema nervioso, lo que incluye tanto las parálisis fláccidas (motoneurona inferior) como las espásticas (motoneurona superior). La "escoliosis paralítica" tiene una connotación más específica: remite a la parálisis fláccida con pérdida de fuerza muscular, el cuadro típico de la poliomielitis o de lesiones de la motoneurona inferior. Frente a la escoliosis miopática, la diferencia reside en el origen de la debilidad. En la paralítica, el músculo es sano pero no recibe la orden nerviosa adecuada. En la miopática, el músculo está intrínsecamente enfermo (como ocurre en las distrofias musculares) y falla por sí mismo. De la combinación de σκολίωσις (skolíōsis, "torcedura") y παράλυσις (parálysis, "aflojamiento"). Galeno utilizó ambos términos en sus escritos, aunque no los combinó en una expresión única; la denominación compuesta se generalizó en la ortopedia del siglo XX con las epidemias de poliomielitis. No. Cualquier enfermedad que paralice la musculatura del tronco puede causarla: lesiones medulares traumáticas, tumores medulares, neuropatías periféricas graves o secuelas de cirugía vertebral que dañe raíces nerviosas. La poliomielitis fue la causa más frecuente durante décadas, pero no la única. Sí, por dos vías. En países con cobertura vacunal incompleta aún se registran casos nuevos de poliomielitis paralítica. Y en los países desarrollados, pacientes que sufrieron la polio en la infancia pueden presentar progresión tardía de curvas previas o aparición de escoliosis nueva dentro del síndrome pospolio, a veces cuarenta o cincuenta años después de la infección original. 👉 Consulte también la información clínica completa sobre la escoliosis Si busca información sobre síntomas, diagnóstico y opciones de manejo, puede consultar la ficha completa de la escoliosis elaborada por el Departamento de Cirugía Ortopédica y Traumatología de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a la escoliosis paralítica, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la escoliosis paralítica
Cómo se forma la curva
Contexto histórico: la era de la poliomielitis
Diferenciación con la escoliosis neuropática
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la expresión "escoliosis paralítica"?
¿Solo la poliomielitis produce escoliosis paralítica?
¿Sigue viéndose en la práctica clínica actual?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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